DICCIONARIO MÉDICO
Escleritis nodular
La escleritis nodular es una variante de escleritis anterior no necrosante en la que la inflamación de la esclerótica se concentra en uno o varios nódulos firmes y sensibles al tacto. Ocupa una posición intermedia, tanto en frecuencia como en gravedad, entre la forma difusa y la necrosante. El término «nodular» deriva del latín nodulus, diminutivo de nodus («nudo»), y hace referencia a la presencia de elevaciones circunscritas sobre la superficie escleral. Esos nódulos están formados por tejido inflamatorio que infiltra la esclera en todo su espesor, y al palparlos con un bastoncillo de algodón a través del párpado resultan firmes, anclados al tejido escleral subyacente y habitualmente dolorosos. Esa inmovilidad es un dato relevante para la exploración. Los nódulos de la epiescleritis nodular se deslizan sobre la esclera porque están anclados en la episclera, una capa más superficial y laxa. Los de la escleritis nodular no se desplazan con la manipulación, lo que indica que la inflamación afecta al tejido escleral propiamente dicho. Los nódulos pueden ser únicos o múltiples, y suelen aparecer en la esclera anterior entre el limbo corneal y la inserción de los músculos rectos. Su color oscila entre el rojo oscuro y el violáceo, reflejo de la congestión de los vasos esclerales profundos. La conjuntiva y la episclera suprayacentes también se inflaman, lo que puede dificultar la distinción frente a la epiescleritis si no se realiza una exploración detallada con la lámpara de hendidura. En las series clínicas, la escleritis nodular representa entre el 20 % y el 30 % de las escleritis anteriores. Es más frecuente en mujeres y se asocia, como el resto de las formas de escleritis, a enfermedades autoinmunes sistémicas, si bien la proporción de asociación es menor que en la forma necrosante. La escleritis nodular tiene peor pronóstico que la difusa, pero es menos destructiva que la necrosante. Los nódulos rara vez producen adelgazamiento escleral significativo ni perforación del globo, aunque su persistencia o recurrencia puede favorecer complicaciones como la queratitis periférica o la uveítis anterior secundaria. En un estudio longitudinal de referencia (Jabs et al., 2000), la disminución permanente de la agudeza visual fue menos frecuente en las formas no necrosantes (difusa y nodular) que en las necrosantes, pero no fue nula. De nodulus, diminutivo latino de nodus («nudo»). Describe la presencia de uno o varios bultos inflamatorios sobre la esclera del ojo. No. El nódulo de la epiescleritis es superficial y se desplaza con la manipulación porque asienta en la episclera, una capa de tejido conectivo laxo. El nódulo de la escleritis nodular está fijo al tejido escleral profundo y no se mueve. Esta diferencia se comprueba durante la exploración y orienta la identificación del cuadro. La mayoría de los pacientes se mantienen en la misma categoría clínica a lo largo de la evolución. Sin embargo, existen casos documentados de progresión, especialmente cuando la enfermedad autoinmune de base no recibe un control adecuado. La monitorización periódica es necesaria para detectar signos de avascularización escleral que sugieran un giro necrosante. Para ampliar la información sobre escleritis y sus variantes, puede consultar estas definiciones:Qué es la escleritis nodular
Aspecto y distribución de los nódulos
Posición en el espectro de gravedad
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de escleritis nodular?
¿Es lo mismo un nódulo escleral que un nódulo epiescleral?
¿La escleritis nodular puede convertirse en necrosante?
Referencias
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