DICCIONARIO MÉDICO
Eosinofiluria
La eosinofiluria es la presencia de eosinófilos en la orina. En condiciones normales estas células no aparecen en el sedimento urinario, por lo que su detección orienta hacia procesos inflamatorios del parénquima renal, sobre todo la nefritis intersticial aguda de mecanismo inmunoalérgico. El término se construye a partir de «eosinófilo» (la célula sanguínea cuyos gránulos captan la eosina) y el sufijo griego -ουρία (-ouría), derivado de οὖρον (oûron, «orina»). Su sentido literal es, por tanto, «eosinófilos en la orina». Los eosinófilos pertenecen a la serie granulocítica de los leucocitos; circulan en sangre durante pocas horas y migran después a los tejidos, pero en circunstancias normales no atraviesan la barrera renal ni aparecen en la orina. Para detectarlos se emplea la tinción de Hansel (con azul de metileno y eosina) sobre el sedimento centrifugado; la tinción de Wright, habitual en hematología, también los pone de manifiesto. Se considera eosinofiluria cuando los eosinófilos representan más del 1 % de los leucocitos urinarios, y el hallazgo cobra especial relevancia cuando superan el 5 %. La causa más frecuente de eosinofiluria es la nefritis tubulointersticial aguda de origen medicamentoso, un cuadro que se produce como reacción de hipersensibilidad frente a un fármaco. Antibióticos betalactámicos, antiinflamatorios no esteroideos e inhibidores de la bomba de protones figuran entre los desencadenantes habituales. En estos casos, la infiltración del intersticio renal por eosinófilos se refleja en la aparición de estas células en la orina, a menudo acompañada de proteinuria leve, piuria y, en ocasiones, hematuria microscópica. Conviene matizar su valor predictivo. La sensibilidad de la eosinofiluria para la nefritis intersticial se sitúa en torno al 60 % y la especificidad ronda el 85 %, según las series publicadas. No es una prueba definitiva. Otras situaciones pueden producir eosinófilos en orina: la glomerulonefritis rápidamente progresiva, la infección urinaria por ciertos protozoos, el rechazo agudo del injerto renal y, con menos frecuencia, el carcinoma vesical. La biopsia renal sigue siendo el método de referencia cuando el cuadro clínico no es concluyente. La eosinofilia es el aumento de eosinófilos en la sangre periférica. La eosinofiluria es su presencia en la orina. Son hallazgos independientes: puede existir eosinofiluria sin eosinofilia sanguínea y al revés. En la nefritis intersticial alérgica, la tríada clásica descrita en la literatura (fiebre, exantema cutáneo y eosinofilia periférica) aparece completa en menos de un tercio de los pacientes. Por eso el hallazgo de eosinófilos en orina tiene valor como pieza complementaria, no como dato aislado. De la unión de «eosinófilo» (célula que se tiñe con eosina, del griego Ἠώς, aurora, y φιλία, afinidad) con el sufijo -ουρία (-ouría), de οὖρον, orina. Describe la presencia de eosinófilos en la orina. No. La eosinofilia se refiere al exceso de eosinófilos en la sangre. La eosinofiluria indica su aparición en la orina. Son compartimentos distintos y no siempre van juntos. La nefritis intersticial aguda inmunoalérgica, casi siempre provocada por una reacción adversa a un medicamento. La detección precoz importa porque la retirada del fármaco responsable suele permitir la recuperación de la función renal si se actúa a tiempo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la eosinofiluria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la eosinofiluria
Contexto clínico de la eosinofiluria
Diferenciación con la eosinofilia sanguínea
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «eosinofiluria»?
¿Es lo mismo eosinofiluria que eosinofilia?
¿Qué enfermedad sugiere la eosinofiluria?
Referencias
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