DICCIONARIO MÉDICO
Conjuntivitis aguda
La conjuntivitis aguda es una conjuntivitis de instauración rápida, habitualmente en horas o pocos días, que cursa con ojo rojo, secreción ocular y molestias variables según la causa. La mayoría de los casos se resuelven en un plazo de una a tres semanas. El adjetivo "aguda" se refiere exclusivamente a la velocidad de aparición y a la duración del cuadro, no a su gravedad. Una conjuntivitis puede ser aguda y leve (como muchas formas víricas que remiten solas) o aguda y potencialmente grave (como la conjuntivitis gonocócica, que puede dañar la córnea en pocas horas si no se actúa). La distinción temporal permite al clínico separar este grupo de las conjuntivitis crónicas, cuyo abordaje y seguimiento son diferentes. En la práctica, la mayor parte de las conjuntivitis que se ven en consultas de atención primaria y en urgencias son agudas. Según datos del National Eye Institute, la conjuntivitis vírica es la forma aguda más frecuente, seguida de la bacteriana y la alérgica estacional. Los virus son la causa principal. Los adenovirus dominan la estadística, con un período de contagiosidad que se prolonga mientras la secreción persiste, a veces hasta dos semanas. Enterovirus y virus herpes producen cuadros menos frecuentes pero de evolución distinta: el enterovirus 70, por ejemplo, fue responsable de pandemias de conjuntivitis hemorrágica aguda en las décadas de 1960 y 1970. Entre las bacterias, Staphylococcus aureus predomina en adultos y Haemophilus influenzae en niños. El exudado purulento abundante sugiere etiología bacteriana, aunque no todos los casos bacterianos producen pus franco. Las formas alérgicas agudas aparecen cuando el paciente se expone de forma brusca a una concentración alta de alérgeno (un paseo en un día de polinización intensa, por ejemplo). El picor bilateral e inmediato las distingue con bastante fiabilidad de las infecciosas. También puede haber conjuntivitis agudas de causa física o química: salpicaduras de productos irritantes, exposición a radiación ultravioleta (conjuntivitis actínica) o cuerpos extraños retenidos bajo el párpado. La conjuntivitis vírica aguda suele seguir un patrón predecible: empeora durante los primeros cinco a siete días, alcanza un pico de enrojecimiento y secreción, y luego mejora gradualmente. La resolución completa tarda entre una y tres semanas, a veces más en las formas por adenovirus 8 o 19 que afectan a la córnea. Las bacterianas, si no se complican, tienden a acortarse con el paso de los días. Muchas se autolimitan en una a dos semanas incluso sin intervención, aunque en la práctica el clínico suele acelerar el proceso. La forma gonocócica es la excepción: puede progresar de forma destructiva en horas. Las alérgicas agudas remiten cuando cesa la exposición al alérgeno. Si la exposición es intermitente (estacional), el cuadro puede reaparecer cada temporada. El límite convencional se sitúa en torno a las cuatro semanas. Por debajo, se considera aguda; por encima, crónica. No es un corte rígido, pero orienta sobre el tipo de causa y el manejo que puede requerir el cuadro. Sí, aunque no es lo habitual. Ocurre sobre todo cuando la causa subyacente no se ha identificado o no se ha eliminado: una blefaritis no tratada, un uso inadecuado de lentes de contacto o una infección por Chlamydia trachomatis no diagnosticada pueden mantener la inflamación más allá del plazo agudo. No. Solo las formas infecciosas (víricas y bacterianas) se transmiten de persona a persona. Las alérgicas, las irritativas y las actínicas no tienen capacidad de contagio. Si desea profundizar en conceptos asociados a la conjuntivitis aguda, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la conjuntivitis aguda
Etiologías habituales del cuadro agudo
Curso temporal y resolución
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia una conjuntivitis aguda de una crónica?
¿Puede una conjuntivitis aguda volverse crónica?
¿Es siempre contagiosa la conjuntivitis aguda?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026