DICCIONARIO MÉDICO
Conjuntivitis purulenta
La conjuntivitis purulenta es una forma de conjuntivitis definida por la presencia de secreción de pus (exudado purulento) en el saco conjuntival. El término describe un signo clínico, no una etiología, aunque en la práctica la inmensa mayoría de los casos obedecen a una infección bacteriana. La palabra "purulenta" procede del latín purulentus, derivado de pus, puris (materia). Aplicada a la conjuntivitis, indica que la inflamación conjuntival se acompaña de un exudado espeso, opaco, de color amarillento o verdoso, compuesto por neutrófilos, bacterias, restos celulares y proteínas del suero. Es el mismo material que el organismo produce en cualquier foco de infección bacteriana, trasladado a la superficie ocular. Conviene no confundir la conjuntivitis purulenta con la conjuntivitis bacteriana como si fueran términos intercambiables. No lo son del todo. La denominación "purulenta" se refiere al aspecto de la secreción; la de "bacteriana", a la causa. Hay conjuntivitis bacterianas con secreción escasa o mucosa (como las producidas por Moraxella), y hay secreciones que parecen purulentas en conjuntivitis víricas sobreinfectadas. El solapamiento es grande, pero las categorías no son idénticas. Cuando un paciente se despierta con los párpados pegados por costras secas de pus y a lo largo del día acumula secreción espesa en el saco conjuntival, la sospecha de infección bacteriana es alta. Los microorganismos que con más frecuencia producen este patrón son Staphylococcus aureus en adultos y Haemophilus influenzae en niños. La cantidad de pus tiene valor orientativo. En la conjuntivitis purulenta hiperaguda por Neisseria gonorrhoeae, la secreción es tan copiosa que se reproduce a los pocos minutos de limpiar el ojo. Este dato clínico obliga a una actuación rápida, porque el gonococo puede ulcerar la córnea en cuestión de horas. En el recién nacido, la secreción purulenta en los primeros días de vida constituye una urgencia: la conjuntivitis neonatal por gonococo o por clamidia requiere identificación inmediata. La secreción ocular no siempre es purulenta. En la conjuntivitis vírica, el exudado es acuoso y transparente, semejante a las lágrimas pero más abundante. En la conjuntivitis alérgica, la secreción es mucosa, filante y blanquecina, acompañada de picor intenso. La presencia de fibrina organizada sobre la conjuntiva tarsal orienta hacia las formas membranosas o seudomembranosas. La tonalidad del exudado da pistas adicionales. Un pus francamente verdoso sugiere infección por Pseudomonas aeruginosa, especialmente en portadores de lentes de contacto. Un exudado amarillento y cremoso es más habitual en las infecciones por estafilococos o estreptococos. Estas diferencias son orientativas y no sustituyen la confirmación microbiológica cuando se necesita. No exactamente. La conjuntivitis purulenta se define por el aspecto de la secreción (pus), mientras que la bacteriana se define por la causa (una bacteria). La mayoría de las conjuntivitis purulentas son bacterianas, pero no todas las bacterianas producen pus abundante, y alguna conjuntivitis vírica sobreinfectada puede presentar secreción purulenta. Cuando aparece de forma muy copiosa y en pocas horas (sospecha de gonococo), cuando se da en un recién nacido o cuando se acompaña de dolor ocular intenso o disminución de la visión, signos que pueden indicar afectación de la córnea. No. Una pequeña cantidad de secreción seca en el ángulo interno del ojo al despertar es normal y se debe a la acumulación de mucina, células descamadas y polvo durante la noche. Solo cuando la cantidad es llamativa, la secreción es espesa y el ojo está rojo, se sospecha conjuntivitis purulenta. Si desea profundizar en conceptos relacionados con la conjuntivitis purulenta, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la conjuntivitis purulenta
Significado clínico del exudado purulento
Diferenciación con otros tipos de secreción conjuntival
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo conjuntivitis purulenta que conjuntivitis bacteriana?
¿Cuándo es preocupante la secreción purulenta?
¿Las "legañas" al despertar son siempre signo de infección?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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