DICCIONARIO MÉDICO

Cóclea

La cóclea es una estructura ósea en forma de espiral situada en el oído interno, dentro del hueso temporal. Contiene el órgano de Corti, que aloja las células ciliadas responsables de convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas transmitidas al cerebro a través del nervio vestibulococlear.

Qué es la cóclea

La cóclea constituye la porción auditiva del laberinto del oído interno. Su forma recuerda a la concha de un caracol: un conducto hueco que describe aproximadamente dos vueltas y tres cuartos alrededor de un eje cónico central llamado modiolo. La longitud del conducto espiral, si se desenrollara, ronda los 32 a 35 milímetros, una cifra que sorprende por lo compacto del espacio que ocupa dentro del peñasco del temporal.

El nombre procede del latín cochlea ("caracol"), tomado a su vez del griego κοχλίας (kochlías), que designaba tanto al molusco como al tornillo de Arquímedes por su geometría espiral. En español la voz se documenta en textos anatómicos desde el siglo XVII, y todavía hoy convive con el sinónimo castellano "caracol" en el habla clínica cotidiana, aunque la nomenclatura anatómica internacional prefiere cochlea.

Organización interna de la cóclea

Un corte transversal del conducto espiral revela tres compartimentos paralelos separados por dos membranas. La rampa vestibular ocupa la parte superior y comunica con la ventana oval, sobre la que se apoya la platina del estribo. La rampa timpánica discurre por debajo y termina en la ventana redonda, que da al oído medio. Ambas rampas contienen perilinfa, un líquido rico en sodio y pobre en potasio cuya composición se parece al líquido cefalorraquídeo.

Entre las dos rampas se encuentra el conducto coclear (o rampa media), un espacio triangular lleno de endolinfa, rica en potasio. La pared inferior del conducto coclear es la membrana basilar, sobre la que descansa el órgano de Corti. La pared superior la forma la membrana de Reissner, fina y semitransparente, que separa la endolinfa de la perilinfa vestibular. En el vértice de la espiral, un orificio diminuto llamado helicotrema conecta la rampa vestibular con la timpánica.

Transducción sonora: de la vibración al impulso nervioso

Cuando las ondas acústicas llegan al oído interno tras su paso por el tímpano y la cadena de huesecillos (yunque, estribo), la platina del estribo empuja la perilinfa a través de la ventana oval. Ese movimiento genera una onda de presión que recorre la rampa vestibular hasta el helicotrema y regresa por la rampa timpánica. La onda provoca oscilaciones en la membrana basilar, y aquí reside el mecanismo clave: la membrana basilar no vibra de manera uniforme en toda su extensión.

Cerca de la base, donde la membrana es estrecha y rígida, resuenan los sonidos agudos (frecuencias altas). A medida que la espiral avanza hacia el ápice, la membrana se ensancha y se vuelve más flexible, respondiendo a frecuencias cada vez más graves. Georg von Békésy describió este fenómeno en los años cuarenta del siglo XX y obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1961 por sus trabajos sobre la mecánica coclear. Su modelo de onda viajera sigue siendo la base conceptual de la audiología moderna, aunque investigaciones posteriores han demostrado que la selectividad frecuencial del oído vivo es considerablemente más fina de lo que Békésy observó en cócleas cadavéricas (los mecanismos activos de las células ciliadas externas amplifican la señal y agudizan el pico de resonancia de la membrana).

Las células ciliadas internas, unas 3.500 dispuestas en una sola fila, son las verdaderas transductoras sensoriales: cuando los estereocilios de su polo apical se inclinan por el movimiento de la membrana, se abren canales iónicos que permiten la entrada de potasio desde la endolinfa, despolarizando la célula y provocando la liberación de neurotransmisor sobre las fibras del nervio coclear. Las células ciliadas externas, mucho más numerosas (cerca de 12.000, organizadas en tres filas), no transmiten señal directamente al cerebro en la misma medida: su función principal es contráctil. Se acortan y alargan activamente al ritmo del estímulo, amplificando las oscilaciones de la membrana basilar y afinando la discriminación de frecuencias.

Hitos históricos en el estudio de la cóclea

En 1775, Domenico Cotugno publicó el primer informe detallado sobre la presencia de líquido en el interior de la cóclea humana, lo que desmintió la creencia anterior de que el laberinto contenía aire. Casi un siglo después, en 1851, Alfonso Corti analizó más de doscientas cócleas de distintas especies y describió la estructura celular que lleva su nombre. El anatomista Albert von Kölliker bautizó formalmente las células de los pilares como "bastones de Corti" y el espacio entre ellos como "túnel de Corti" apenas un año más tarde.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la cóclea tiene forma de espiral?

La geometría espiral permite alojar un conducto relativamente largo (más de 30 mm) en un espacio muy reducido dentro del peñasco del hueso temporal. Se ha planteado también que la curvatura favorece la redistribución de las ondas de presión en el líquido coclear, aunque este punto sigue siendo materia de investigación.

¿Se regeneran las células ciliadas si se dañan?

No en mamíferos. Una vez destruidas por ruido excesivo, fármacos ototóxicos o envejecimiento, las células ciliadas no se regeneran espontáneamente, algo que sí sucede en aves y anfibios. Esa pérdida es la causa más frecuente de hipoacusia neurosensorial. La investigación en terapia génica y células madre busca vías para revertirlo, pero todavía no se ha conseguido en la práctica clínica.

¿Qué relación tiene la cóclea con el equilibrio?

Ninguna directa. Aunque la cóclea y el aparato vestibular comparten el mismo espacio anatómico (el laberinto del oído interno) y los mismos líquidos, cumplen funciones distintas: la cóclea se encarga de la audición y el aparato vestibular, del equilibrio. Comparten el nervio vestibulococlear, pero a través de ramas separadas.

¿Es lo mismo cóclea y caracol?

Sí, son sinónimos. Caracol es la denominación tradicional en español, usada en textos clásicos de anatomía; cóclea es la forma adoptada de la nomenclatura anatómica latina. Ambas se emplean indistintamente en la práctica médica.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Examen audiológico. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para público general. Introducción al oído interno.
  3. Real Academia Nacional de Medicina de España. Cóclea. Diccionario de términos médicos.
  4. Mayo Clinic. Pérdida de audición.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados a la cóclea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Oído interno: porción más profunda del oído, que alberga la cóclea y el aparato vestibular.
  • Órgano de Corti: estructura sensorial situada sobre la membrana basilar, responsable de la transducción auditiva.
  • Membrana basilar: lámina fibrosa que recorre la cóclea y sustenta el órgano de Corti.
  • Endolinfa: líquido rico en potasio que llena el conducto coclear y los canales semicirculares.
  • Perilinfa: líquido similar al cefalorraquídeo que ocupa las rampas vestibular y timpánica.
  • Estribo: huesecillo del oído medio cuya platina transmite las vibraciones a la ventana oval de la cóclea.
  • Hipoacusia: disminución de la capacidad auditiva, que puede originarse por lesión coclear.
  • Sordera: pérdida auditiva grave o total, frecuentemente asociada a daño coclear irreversible.
  • Reflejo estapedial: contracción del músculo del estribo ante sonidos intensos, con función protectora sobre la cóclea.
  • Nervio vestibulococlear: VIII par craneal que transmite las señales auditivas y vestibulares al encéfalo.

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