DICCIONARIO MÉDICO
Órgano de Corti
El órgano de Corti, también llamado órgano espiral, es la estructura sensorial del oído interno que convierte las vibraciones sonoras en impulsos nerviosos. Se aloja dentro de la cóclea, apoyado sobre la membrana basilar, y es el auténtico receptor de la audición. Debe su nombre al anatomista italiano Alfonso Corti, que lo describió en 1851 tras analizar más de doscientas cócleas de distintos animales y de humanos. Un año después, el histólogo Albert von Kölliker propuso llamarlo "órgano espiral de Corti", denominación que combina el homenaje al descubridor con la forma en espiral de la cóclea que lo alberga. Se trata de una franja epitelial de apenas 25 a 35 milímetros de longitud, enrollada sobre sí misma siguiendo las dos vueltas y media de la cóclea. En ese espacio diminuto se concentra toda la maquinaria capaz de distinguir un susurro de un portazo. El órgano de Corti descansa sobre la membrana basilar y queda cubierto por la membrana tectoria, una lámina gelatinosa con la que contactan sus células sensoriales. Entre ambas membranas se disponen las células ciliadas, agrupadas en dos poblaciones con papeles distintos. Las células ciliadas internas (unas 3.500, dispuestas en una sola fila, cada una con alrededor de veinte estereocilios) son las verdaderas transductoras: su vibración genera la señal eléctrica que viaja hacia el cerebro. Las externas suman cerca de 13.000, se organizan en varias filas y portan entre 60 y 100 estereocilios cada una; su función no es tanto transmitir como amplificar, contrayéndose activamente para afinar la sensibilidad del oído a frecuencias concretas. Dos pilares internos y externos se unen formando un arco, la arcada o túnel de Corti, que separa mecánicamente ambos grupos celulares. Una onda sonora que llega al oído interno pone en movimiento la endolinfa del conducto coclear. Ese movimiento desplaza la membrana basilar hacia arriba y hacia abajo, lo que a su vez arrastra los estereocilios de las células ciliadas contra la membrana tectoria. La flexión mecánica de los estereocilios abre canales iónicos y despolariza la célula: ahí nace la señal eléctrica. Esa señal se transmite a las fibras del nervio coclear, rama del nervio vestibulococlear u octavo par craneal, y de ahí asciende hacia los núcleos auditivos del tronco encefálico y, finalmente, a la corteza auditiva. El daño de las células ciliadas, sea por edad, ruido o fármacos ototóxicos, no se repara: otros epitelios del cuerpo se renuevan sin problema, pero el órgano de Corti humano no regenera estas células una vez perdidas. Por Alfonso Corti (1822-1876), anatomista italiano que lo describió en 1851. Fue disector de Joseph Hyrtl antes de dedicarse a la investigación del oído interno, y su trabajo sentó las bases de la otología moderna. Unas 3.500 internas y 13.000 externas por cóclea. Parece un número generoso, pero comparado con los millones de fotorreceptores de la retina es una población celular pequeña y, sobre todo, no renovable. Las internas transducen: convierten el movimiento mecánico en señal nerviosa y son las que realmente informan al cerebro. Las externas amplifican: se acortan y alargan activamente para afinar la respuesta del oído a determinadas frecuencias, un mecanismo que se conoce como motilidad electromotil. No se regeneran. El órgano de Corti humano carece de la capacidad de reponer células ciliadas perdidas, a diferencia de lo que ocurre en aves y algunos anfibios, donde sí existe regeneración natural.Qué es el órgano de Corti
Estructura: dos filas de células, un mismo propósito distinto
Cómo se transforma el sonido en impulso nervioso
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama órgano de Corti?
¿Cuántas células ciliadas tiene un oído humano?
¿En qué se diferencian las células ciliadas internas de las externas?
¿Qué pasa si se dañan estas células?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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