DICCIONARIO MÉDICO

Perilinfa

La perilinfa es el líquido que ocupa el espacio entre el laberinto óseo y el membranoso, así como las rampas vestibular y timpánica de la cóclea. Su composición, rica en sodio, se asemeja a la del líquido cefalorraquídeo, y su función resulta decisiva para transmitir la energía del sonido hasta las células sensoriales del oído interno.

Qué es la perilinfa

El nombre une el prefijo griego peri, "alrededor de", con "linfa", del latín lympha, "agua clara", que a su vez procede del griego nýmphē, la ninfa de los manantiales. La elección resulta, sin embargo, un tanto engañosa: pese al nombre, la perilinfa no tiene ninguna relación con el sistema linfático. Los anatomistas que bautizaron los líquidos del oído interno recuperaron "linfa" en su sentido más antiguo, el de "agua clara", para describir un fluido transparente que nada tiene que ver con los linfocitos ni con los vasos linfáticos.

Ocupa dos territorios distintos y comunicados entre sí. Por un lado, el espacio perilinfático propiamente dicho, que separa el laberinto óseo (la cápsula de hueso que da forma al oído interno) del laberinto membranoso que discurre dentro de él. Por otro, las dos rampas de la cóclea que no contienen endolinfa: la rampa vestibular y la rampa timpánica, comunicadas entre sí en el vértice de la espiral a través del helicotrema. En la literatura antigua se la conoce también como licor de Cotugno, en honor del anatomista que demostró su existencia.

De dónde procede la perilinfa

Durante mucho tiempo se dio por hecho que la perilinfa era, sencillamente, líquido cefalorraquídeo desviado hacia el oído interno a través del acueducto coclear, el conducto óseo que comunica la rampa timpánica con el espacio subaracnoideo. La composición iónica, muy parecida a la del cefalorraquídeo, alimentó esa idea durante décadas. Investigaciones más recientes la matizan de forma notable: un estudio del Instituto Karolinska de Estocolmo, publicado en 2003, mostró que el grueso de la perilinfa procede en realidad del aporte sanguíneo de la propia cóclea, a través de un lecho capilar situado en el ligamento espiral y en el modiolo. El acueducto coclear existe y comunica con el líquido cefalorraquídeo, pero no constituye, según esos hallazgos, la fuente principal.

Cuando la continuidad de ese espacio se rompe (por una comunicación anómala entre el compartimento perilinfático y el oído medio, por ejemplo) se habla de fístula perilinfática, una entidad reconocida dentro de la patología del oído interno.

Composición y diferencias con la endolinfa

La perilinfa es rica en sodio (en torno a 138 mM) y pobre en potasio (unos 6,9 mM), una proporción cercana a la del plasma y del líquido extracelular. La endolinfa, en cambio, invierte esa relación: abunda en potasio y escasea en sodio, y la secreta la estría vascular dentro del conducto coclear. Ese contraste iónico no es un detalle anecdótico. Entre ambos líquidos se genera el llamado potencial endococlear, de unos 80 a 120 mV, y ese gradiente eléctrico es el que permite a las células ciliadas del órgano de Corti transformar el movimiento mecánico en señal nerviosa.

Una membrana delgada, la de Reissner, separa la perilinfa de la rampa vestibular de la endolinfa del conducto coclear, y evita que ambos líquidos se mezclen pese a la diferencia de potencial que los separa. Cuando la platina del estribo empuja la ventana oval, la onda de presión recorre la perilinfa de la rampa vestibular, rodea el helicotrema y regresa por la rampa timpánica hasta descargarse en la ventana redonda. Ese vaivén hace algo más que transmitir sonido: sostiene en suspensión el laberinto membranoso dentro del óseo, evitando que golpee contra la pared ósea con cada movimiento de la cabeza.

Historia: el descubrimiento del líquido del oído interno

Hasta mediados del siglo XVIII se daba por bueno, desde Aristóteles, que el oído interno estaba lleno de aire. Fue el anatomista napolitano Domenico Cotugno quien lo desmintió, en 1761, en su disertación De aquaeductibus auris humanae internae. Cotugno trabajó con oídos de fetos y recién nacidos, no con cadáveres adultos, porque en estos el líquido se pierde con facilidad y la comprobación resulta engañosa. Su hallazgo describió por primera vez los acueductos del vestíbulo y de la cóclea y sentó, de paso, las bases de la teoría de la resonancia que más tarde retomaría Hermann von Helmholtz. En su honor, la perilinfa recibe todavía el nombre de licor de Cotugno en parte de la bibliografía clásica.

Preguntas frecuentes

¿Tiene la perilinfa relación con el sistema linfático?

No, a pesar del nombre. "Linfa" se empleó aquí en su sentido latino más antiguo de "agua clara", no en el sentido moderno de fluido del sistema linfático.

¿De dónde procede exactamente la perilinfa?

La idea clásica la hacía derivar casi por completo del líquido cefalorraquídeo, a través del acueducto coclear. Los estudios más recientes, entre ellos el del Instituto Karolinska publicado en 2003, sitúan su origen principal en el aporte sanguíneo de la propia cóclea, concretamente en los capilares del ligamento espiral y del modiolo. El acueducto coclear sigue existiendo como vía de comunicación con el líquido cefalorraquídeo, pero aporta una fracción menor de la que se pensaba. La cuestión, de hecho, no se considera cerrada del todo en la literatura especializada.

¿En qué se diferencia de la endolinfa?

En la composición iónica y en la ubicación. La perilinfa es rica en sodio y ocupa el espacio entre los dos laberintos y las rampas vestibular y timpánica de la cóclea; la endolinfa es rica en potasio y llena el laberinto membranoso y el conducto coclear.

¿Quién descubrió que el oído interno contiene líquido?

El anatomista italiano Domenico Cotugno, en 1761. Antes de él se pensaba, siguiendo a Aristóteles, que el oído interno estaba lleno de aire.

Referencias

  1. GAES. Los líquidos del oído interno: la perilinfa y la endolinfa. Disponible en: gaes.es
  2. Zou J, et al. Instituto Karolinska, Estocolmo. Estudio sobre el origen sanguíneo de la perilinfa coclear, 2003. Referencia recogida en: Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Medicina. Disponible en: ru.dgb.unam.mx
  3. Real Academia Española. Linfa. Diccionario de la lengua española. Disponible en: dle.rae.es
  4. Domenico Cotugno (1736-1822). Journal of Neurology, 2010;257:152-153. Disponible en: link.springer.com

Entradas relacionadas

  • Endolinfa: líquido rico en potasio que llena el laberinto membranoso, contrapartida iónica de la perilinfa.
  • Laberinto: conjunto óseo y membranoso del oído interno que la perilinfa ocupa parcialmente.
  • Cóclea: estructura en espiral cuyas rampas vestibular y timpánica están llenas de perilinfa.
  • Oído interno: la región del oído donde circulan la perilinfa y la endolinfa, sin comunicación con el aire exterior.

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