DICCIONARIO MÉDICO
Circuito de sangre
El circuito de la sangre es el recorrido cerrado que sigue la sangre a través del sistema circulatorio. Se compone de dos lazos conectados en serie: el circuito menor o pulmonar y el circuito mayor o sistémico, ambos articulados por las cuatro cavidades del corazón. Hablar de circuito implica reconocer que la sangre viaja en un trazado que vuelve siempre al punto de partida. Esa idea, que hoy parece obvia, tardó siglos en aceptarse. Galeno sostenía que la sangre se consumía en los tejidos y se regeneraba constantemente en el hígado. Fue William Harvey quien demostró en 1628, mediante cálculos de volumen y ligaduras en venas, que la cantidad de sangre expulsada por el corazón en una hora superaba con creces la masa total del cuerpo: la sangre no podía estar consumiéndose, sino recirculando. Harvey no llegó a ver los capilares, que son el tramo donde los dos circuitos se cierran a nivel tisular. Esa pieza la aportó Marcello Malpighi en 1661, al observar con un microscopio primitivo los vasos diminutos del pulmón de una rana. El circuito menor (o circulación pulmonar) lleva la sangre desoxigenada desde el ventrículo derecho hasta los pulmones a través de las arterias pulmonares. En los capilares alveolares se produce el intercambio gaseoso: el CO₂ pasa de la sangre al alvéolo y el oxígeno difunde en sentido contrario. La sangre, ya oxigenada, regresa a la aurícula izquierda por las cuatro venas pulmonares. Desde la aurícula izquierda, la sangre pasa al ventrículo izquierdo, que la impulsa hacia la aorta y, desde ella, al circuito mayor (o circulación sistémica). Este recorrido irriga todos los órganos y tejidos del cuerpo. La red arterial se ramifica progresivamente hasta alcanzar los capilares, donde se intercambian nutrientes, oxígeno y productos de desecho. La sangre, ahora pobre en oxígeno y cargada de CO₂, confluye en vénulas y venas que la devuelven a la aurícula derecha a través de las venas cavas superior e inferior. Ahí se cierra el circuito. Existen también circuitos regionales con particularidades propias. La circulación portal interpone un segundo lecho capilar (el hepático) entre el intestino y la circulación sistémica, para que el hígado procese los nutrientes absorbidos antes de que alcancen el resto del organismo. La circulación cerebral posee mecanismos de autorregulación que mantienen el flujo constante dentro de un rango amplio de presión arterial. Son conceptos muy próximos, pero con un matiz distinto. Circuito pone el acento en el trazado, en el camino que la sangre sigue. Circulación se refiere más bien al fenómeno fisiológico del movimiento continuo de la sangre. Se puede describir el circuito menor como un recorrido anatómico y la circulación pulmonar como el proceso que tiene lugar en ese recorrido. William Harvey, médico inglés, en su obra Exercitatio Anatomica de Motu Cordis et Sanguinis in Animalibus, publicada en Fráncfort en 1628. Sí. En el feto, los pulmones no participan en el intercambio gaseoso (esa función la realiza la placenta), de modo que la mayor parte de la sangre sortea el circuito pulmonar a través de dos estructuras propias: el foramen oval y el conducto arterioso. Ambos se cierran normalmente tras el nacimiento, y el circuito adopta la configuración de doble lazo característica del adulto. El recorrido fetal se describe con detalle en la entrada circulación fetal. Si desea profundizar en el recorrido de la sangre y los conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el circuito sanguíneo
Los dos lazos del circuito
Preguntas frecuentes
¿Circuito de la sangre y circulación son lo mismo?
¿Quién demostró que la sangre circula en circuito cerrado?
¿El circuito fetal es distinto del adulto?
Referencias
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