DICCIONARIO MÉDICO

Circulación cerebral

La circulación cerebral es el recorrido de la sangre a través de la red de arterias y venas que irrigan el cerebro y el resto del encéfalo. Recibe aproximadamente el 15 % del gasto cardíaco —unos 750 ml de sangre por minuto en el adulto— y dispone de mecanismos de autorregulación que mantienen estable el flujo incluso cuando varía la presión arterial.

Qué es la circulación cerebral

El corazón envía sangre al encéfalo por cuatro troncos arteriales: las dos arterias carótidas internas, que aportan la mayor parte del flujo al cerebro anterior, y las dos arterias vertebrales, que se unen en el tronco basilar y riegan el cerebelo, el tronco del encéfalo y la parte posterior del cerebro. En la base del cráneo, estas cuatro aferencias se conectan entre sí mediante un anillo arterial —el polígono de Willis—, una estructura de seguridad que permite redistribuir el flujo si una de las arterias principales se estrecha o se ocluye.

"Cerebral" procede del latín cerebralis, derivado de cerebrum, "cerebro". El término "circulación cerebral" abarca tanto la circulación arterial de aporte como el retorno venoso, que drena a través de los senos venosos durales hacia las venas yugulares internas.

Autorregulación del flujo cerebral

El cerebro es especialmente vulnerable a las interrupciones del riego: no almacena oxígeno ni glucosa en cantidad apreciable y depende de un aporte continuo. Por eso, la circulación cerebral posee una capacidad de autorregulación que las demás regiones del cuerpo no tienen en el mismo grado. Dentro de un rango de presión arterial media aproximado de 60 a 150 mmHg, las arteriolas cerebrales se contraen o se dilatan para mantener el flujo prácticamente constante. Fuera de ese rango, la autorregulación falla y el flujo se vuelve pasivamente dependiente de la presión.

El dióxido de carbono es el regulador químico más potente: cuando su concentración en la sangre arterial sube, las arteriolas cerebrales se dilatan y el flujo aumenta; cuando baja, se contraen. Este mecanismo garantiza que el cerebro elimine sus propios desechos metabólicos con rapidez.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el cerebro recibe tanta sangre en relación con su tamaño?

Porque su consumo metabólico es muy alto: representa apenas un 2 % del peso corporal pero consume alrededor del 20 % del oxígeno total del organismo. Necesita un flujo continuo y abundante para sostener la actividad neuronal.

¿Qué es el polígono de Willis?

Es un anillo arterial situado en la base del cráneo que conecta las carótidas internas con el sistema vertebrobasilar. Funciona como un sistema de seguridad: si una de las cuatro arterias que alimentan el encéfalo se estrecha, las demás pueden compensar parcialmente el flujo a través de este anillo. No todas las personas tienen un polígono completo; las variantes anatómicas son frecuentes.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Cardiovascular. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Gupta JI, Shea MJ. Biología del corazón. Manual MSD versión para público general.
  3. National Heart, Lung, and Blood Institute. Cómo funciona el corazón: cómo fluye la sangre por el corazón. NHLBI (NIH).
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Sistema circulatorio. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la circulación cerebral, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cerebro: principal órgano irrigado por la circulación cerebral.
  • Encéfalo: conjunto de cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo.
  • Circulación: el fenómeno general del movimiento de la sangre.
  • Circulación mayor: circuito sistémico, del que la cerebral es una rama.
  • Sistema circulatorio: corazón, vasos y sangre como unidad funcional.
  • Arteria: conducto que lleva sangre desde el corazón.
  • Circulación colateral: vías alternativas, relevantes en el territorio cerebral.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.

© Clínica Universidad de Navarra 2026