DICCIONARIO MÉDICO

Bronquiolo

Los bronquiolos son los conductos más finos del árbol bronquial, las ramificaciones de pequeño calibre —menos de 1 mm de diámetro— que distribuyen el aire desde los bronquios segmentarios hasta los alvéolos pulmonares. Se distinguen dos tipos fundamentales: los bronquiolos terminales, que conducen el aire sin participar en el intercambio gaseoso, y los bronquiolos respiratorios, en cuyas paredes ya aparecen alvéolos y comienza la difusión de gases.

Qué son los bronquiolos

Un bronquiolo es cada uno de los pequeños conductos en que se subdividen los bronquios en el interior del pulmón. A diferencia de los bronquios, los bronquiolos carecen de cartílago en su pared: su estructura se sostiene por una capa de músculo liso rodeada de tejido elástico, lo que les permite modificar su calibre —dilatarse o contraerse— para regular el flujo de aire hacia las regiones más distales del pulmón.

El término procede del latín científico bronchiolum, diminutivo de bronchium ("bronquio"), que a su vez deriva del griego βρόγχος (brónkhos), "tráquea" o "garganta". La RAE acepta dos acentuaciones —la llana bronquiolo, que es la más extendida, y la esdrújula bronquíolo, más cercana a la prosodia latina— y define el término como "cada uno de los pequeños conductos en que se dividen y subdividen los bronquios".

En el modelo morfométrico de Ewald R. Weibel, publicado en 1963, las vías respiratorias humanas se ramifican de forma dicotómica a lo largo de unas 23 generaciones. Los bronquiolos ocupan las generaciones 12 a 16 (bronquiolos conductores y terminales) y 17 a 19 (bronquiolos respiratorios). A partir de la generación 17 comienza la zona respiratoria, donde el aire ya no solo se conduce sino que también se intercambia con la sangre.

Bronquiolo terminal y bronquiolo respiratorio

El bronquiolo terminal es la última estructura puramente conductora del árbol bronquial. Tiene un diámetro de unos 0,5 mm y sus paredes están revestidas por un epitelio cúbico simple ciliado, entre cuyas células se intercalan las llamadas células de Clara (hoy denominadas células Club). Estas células secretan una proteína protectora —la proteína secretora de las células Club, o CC16— y participan en la detoxificación de sustancias inhaladas. El bronquiolo terminal no contiene alvéolos: su función es exclusivamente conducir, filtrar y acondicionar el aire antes de entregarlo a la zona de intercambio. De cada bronquiolo terminal depende todo un acino pulmonar.

El bronquiolo respiratorio nace de la subdivisión del terminal y marca la transición entre la zona de conducción y la zona respiratoria. Su diferencia fundamental es que en su pared ya se abren algunos alvéolos: el aire que lo recorre empieza a participar en el intercambio gaseoso. Cada bronquiolo terminal da origen a dos o tres bronquiolos respiratorios, que a su vez se ramifican en conductos alveolares y, finalmente, en sacos alveolares. El epitelio del bronquiolo respiratorio pierde progresivamente los cilios y se adelgaza, mientras que la proporción de superficie alveolar en sus paredes aumenta con cada subdivisión.

Histología y regulación del calibre bronquiolar

La pared de un bronquiolo carece del soporte cartilaginoso que caracteriza a los bronquios. En su lugar, una capa continua de músculo liso envuelve el conducto y le confiere la capacidad de contraerse o relajarse en respuesta a estímulos nerviosos y humorales. La estimulación del sistema nervioso simpático —o la acción de la adrenalina— relaja el músculo liso y dilata el bronquiolo, aumentando el flujo de aire; la estimulación parasimpática o la liberación de mediadores inflamatorios como la histamina y los leucotrienos provocan broncoconstricción, reduciendo el calibre y el paso de aire. Este mecanismo, cuando se desregula, constituye la base del broncoespasmo.

El epitelio de las vías bronquiolares contiene además células caliciformes que secretan moco, aunque en proporción decreciente a medida que se avanza hacia las generaciones más distales. La capa de moco atrapa partículas y microorganismos, que son barridos hacia la faringe por el batido coordinado de los cilios —unas 10 a 15 veces por segundo— en lo que se conoce como escalera mucociliar. A partir del bronquiolo terminal, los cilios desaparecen y la función de limpieza recae en las células Club y en los macrófagos alveolares.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "bronquiolo"?

Del latín científico bronchiolum, formado sobre bronchium ("bronquio") con el sufijo diminutivo latino -ŏlum. La raíz última es el griego βρόγχος (brónkhos), que designaba la tráquea. Al igual que ocurre con "alvéolo", la RAE admite la forma llana bronquiolo y la esdrújula bronquíolo, siendo la primera la más habitual en la práctica clínica española.

¿Cuál es la diferencia entre un bronquio y un bronquiolo?

La diferencia principal es estructural. Los bronquios tienen cartílago en su pared, glándulas submucosas y un diámetro relativamente grande. Los bronquiolos, en cambio, carecen de cartílago y de glándulas, son más estrechos (menos de 1 mm) y su calibre depende enteramente del tono del músculo liso. El límite convencional entre ambos se sitúa en el punto en que la pared deja de contener placas cartilaginosas, aproximadamente a la sexta generación de ramificación bronquial.

¿Qué son las células de Clara?

Las células de Clara —rebautizadas como células Club en 2012 para evitar la referencia a Max Clara, anatómico vinculado al régimen nazi— son células secretoras no ciliadas del epitelio bronquiolar. Producen una proteína protectora (CC16 o uteroglobina) y contienen enzimas que participan en la detoxificación de sustancias inhaladas. Son especialmente abundantes en los bronquiolos terminales, donde constituyen alrededor del 20 % de las células epiteliales.

¿Los bronquiolos participan en el intercambio gaseoso?

Solo los bronquiolos respiratorios. Los bronquiolos terminales y los conductores son parte de la zona de conducción y no intercambian gases: su volumen forma parte del llamado espacio muerto anatómico. A partir del bronquiolo respiratorio, en cuya pared ya se abren alvéolos, comienza el intercambio gaseoso propiamente dicho.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Tracto respiratorio inferior. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Cómo funcionan los pulmones.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Trastornos de los bronquios. MedlinePlus en español.
  4. Real Academia Española. Bronquiolo. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a los bronquiolos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Árbol bronquial: sistema completo de ramificaciones que conduce el aire desde la tráquea hasta los alvéolos.
  • Alvéolo: saco de aire microscópico donde se produce el intercambio gaseoso pulmonar.
  • Conducto alveolar: vía distal cuyas paredes están formadas por aberturas de alvéolos.
  • Zona respiratoria: porción del pulmón donde se produce la difusión de gases, desde los bronquiolos respiratorios hasta los sacos alveolares.
  • Intercambio gaseoso: transferencia de O₂ y CO₂ entre el aire alveolar y la sangre capilar.
  • Membrana alveolocapilar: barrera tisular a través de la cual difunden los gases respiratorios.
  • Célula de Clara: célula secretora no ciliada del epitelio bronquiolar, hoy denominada célula Club.
  • Broncoespasmo: contracción excesiva del músculo liso bronquiolar que reduce el flujo de aire.
  • Broncoconstricción: disminución del calibre de las vías aéreas por contracción del músculo liso.
  • Bronquiolitis obliterante: forma grave de inflamación bronquiolar con obliteración de la luz.
  • Espacio muerto: volumen de las vías de conducción que no participa en el intercambio gaseoso.
  • Tráquea: conducto cartilaginoso que conecta la laringe con los bronquios principales.
  • Pulmón: órgano principal del aparato respiratorio donde se produce el intercambio gaseoso.

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