DICCIONARIO MÉDICO
Árbol bronquial
El árbol bronquial es el sistema de conductos aéreos que se ramifica a partir de la tráquea y distribuye el aire inspirado hacia los alvéolos de ambos pulmones. Su estructura recuerda a un árbol invertido: el tronco es la tráquea, las ramas principales son los bronquios y las ramificaciones más finas culminan en los bronquiolos. Se llama árbol bronquial (o árbol traqueobronquial, cuando se incluye la propia tráquea en la denominación) al conjunto completo de vías aéreas intrapulmonares que conducen el aire desde la bifurcación traqueal hasta la zona de intercambio gaseoso. El término «bronquio» procede del griego βρόγχος (brónkhos), que en la Antigüedad designaba la tráquea; solo a partir de la nomenclatura anatómica moderna la palabra se restringió a las ramificaciones que nacen de ella. El adjetivo «bronquial» llegó al español médico a través del latín científico bronchialis. A la altura de la cuarta o quinta vértebra torácica, la tráquea se divide en los dos bronquios principales (primarios). El punto exacto de la división se denomina carina, una cresta cartilaginosa rica en terminaciones nerviosas que desencadena un reflejo tusígeno intenso cuando un cuerpo extraño la roza. El bronquio principal derecho es más corto, más ancho y sigue un ángulo más vertical que el izquierdo, lo que explica que los cuerpos extraños aspirados se alojen con mayor frecuencia en el lado derecho. Funcionalmente, el árbol bronquial se divide en dos regiones. La zona conductora abarca desde los bronquios principales hasta los bronquiolos terminales y comprende unas dieciséis generaciones de ramificación según el modelo morfométrico de Ewald Weibel, publicado en 1963. A lo largo de estas generaciones, los conductos pierden progresivamente el cartílago de su pared, ganan proporción de músculo liso y van modificando su revestimiento epitelial: del cilíndrico pseudoestratificado ciliado con células caliciformes de los bronquios se pasa al epitelio cúbico simple de los bronquiolos. Más allá del bronquiolo terminal comienza la zona respiratoria. Los bronquiolos respiratorios presentan alvéolos dispersos en su pared y ya participan en el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. De ellos nacen los conductos alveolares y, finalmente, los sacos alveolares, donde se concentran los aproximadamente 480 millones de alvéolos de un pulmón adulto. El volumen de aire que ocupa la zona conductora sin llegar a intercambiar gases constituye el llamado espacio muerto anatómico. Conviene saber que la ramificación no es simétrica. En el pulmón derecho, el bronquio principal se divide en tres bronquios lobulares (superior, medio e inferior), correspondientes a los tres lóbulos. A la izquierda solo hay dos bronquios lobulares, porque el corazón ocupa parte del espacio que de otro modo alojaría un tercer lóbulo. Cada bronquio lobular se subdivide en bronquios segmentarios, uno por cada segmento broncopulmonar: diez en el pulmón derecho y entre ocho y diez en el izquierdo, según variaciones individuales. Esta organización tiene consecuencias quirúrgicas directas. Los segmentos broncopulmonares son unidades independientes desde el punto de vista de su aporte aéreo y vascular, razón por la que un segmento enfermo puede resecarse sin comprometer necesariamente al resto del lóbulo. Por analogía visual. Si se inyecta resina en las vías aéreas de un cadáver y se disuelve después el tejido pulmonar, queda un molde con aspecto de copa invertida: el tronco principal corresponde a la tráquea y las ramas más finas a los bronquiolos. La raíz del término es el griego βρόγχος (brónkhos), que originalmente designaba la tráquea, no los bronquios. Depende del modelo empleado. El más citado es el de Weibel (1963), que describe 23 generaciones desde la tráquea hasta los sacos alveolares. Las primeras dieciséis pertenecen a la zona conductora; las restantes, a la zona respiratoria. No obstante, la cifra varía ligeramente entre individuos y entre regiones del mismo pulmón. Estrictamente, no. Las vías respiratorias incluyen también la nariz, la faringe, la laringe y la tráquea, es decir, las vías superiores. El árbol bronquial designa solo la porción intrapulmonar del sistema conductor, desde los bronquios principales hasta los bronquiolos. Cuando se incorpora la tráquea en la denominación, se habla de «árbol traqueobronquial». Si desea profundizar en conceptos asociados al árbol bronquial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el árbol bronquial
Zona conductora y zona respiratoria
Ramificación asimétrica entre ambos pulmones
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «árbol» bronquial?
¿Cuántas generaciones de ramificación tiene?
¿Es lo mismo el árbol bronquial que las vías respiratorias?
Referencias
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