DICCIONARIO MÉDICO
Broncoconstricción
La broncoconstricción es la reducción del calibre de las vías aéreas producida por la contracción del músculo liso que rodea los bronquios y bronquiolos. No es una enfermedad en sí, sino un mecanismo fisiológico que interviene en la regulación del flujo de aire pulmonar, pero que en determinadas circunstancias puede volverse excesivo y comprometer la ventilación. El término procede del prefijo bronco-, del griego βρόγχος (brónkhos), que aludía a los conductos de la tráquea, y del latín constrictio, derivado de constringere (apretar, estrechar). Su significado literal resulta bastante transparente: estrechamiento de los bronquios. Las paredes de los bronquios contienen bandas de músculo liso dispuestas en espiral que, al contraerse, reducen la luz del conducto y aumentan la resistencia al paso del aire. En un pulmón sano, la broncoconstricción cumple funciones protectoras: limitar la entrada de partículas irritantes, redistribuir el flujo aéreo hacia zonas mejor perfundidas y participar en la tos como mecanismo de expulsión. El problema aparece cuando la contracción es desproporcionada para el estímulo que la desencadena o se mantiene de forma sostenida. La contracción del músculo liso bronquial no es un fenómeno unitario. Puede ser desencadenada por varias vías, y cada una de ellas emplea mediadores químicos distintos. La acetilcolina, liberada por las terminaciones del nervio vago, actúa sobre receptores muscarínicos M3 del músculo liso y produce una contracción rápida pero relativamente breve. Es la vía colinérgica, la que se activa, por ejemplo, cuando se inhala aire muy frío o humo irritante. La histamina actúa por otro camino: se libera desde los mastocitos de la mucosa bronquial tras el contacto con un alérgeno y se une a receptores H1 del músculo liso. Su efecto broncoconstrictor es intenso pero de duración relativamente corta; la histamina explica buena parte de la respuesta inmediata en las reacciones alérgicas respiratorias. Los leucotrienos cisteinílicos (LTC4, LTD4, LTE4), en cambio, producen una broncoconstricción más lenta en su inicio pero mucho más prolongada, y contribuyen además a la hipersecreción de moco y al edema de la mucosa. Son los mediadores que explican por qué la obstrucción alérgica tardía resulta tan persistente. Existe una forma particular que se observa durante o después del esfuerzo físico, especialmente en ambientes fríos y secos. Al aumentar la ventilación, el aire inspirado no tiene tiempo de calentarse ni de humidificarse adecuadamente en las vías aéreas superiores, y llega a los bronquios a una temperatura y una humedad inferiores a las habituales. Esa pérdida de calor y agua del epitelio bronquial activa un reflejo local que contrae el músculo liso. La primera descripción sistemática de este fenómeno se atribuye a trabajos publicados en la década de 1970, y en 2013 la American Thoracic Society publicó las primeras guías clínicas específicas para su manejo. Ambos términos se emplean a veces como intercambiables. No lo son del todo. La broncoconstricción designa el proceso genérico de estrechamiento bronquial por contracción muscular, sea fisiológico o patológico. El broncoespasmo implica una contracción súbita, involuntaria y generalmente exagerada del músculo liso, con un componente espasmódico que subraya su carácter agudo y patológico. En la práctica clínica, el matiz se desdibuja con frecuencia, pero la distinción importa cuando se quiere describir con precisión el mecanismo de una obstrucción: la broncoconstricción puede ser gradual y sostenida (como la que producen los leucotrienos); el broncoespasmo tiende a ser brusco y episódico. Literalmente, estrechamiento de los bronquios. Procede del griego βρόγχος (brónkhos, conducto de la tráquea) y del latín constrictio (acción de apretar). Describe la reducción del calibre de las vías aéreas por contracción del músculo liso que envuelve los bronquios. No. Es un mecanismo fisiológico presente en todos los pulmones. En personas sin patología respiratoria, se activa como respuesta protectora frente a irritantes inhalados, cambios bruscos de temperatura o partículas en suspensión. Lo que ocurre en el asma es que la respuesta broncoconstrictora está amplificada de forma crónica. Estrictamente, no. La broncoconstricción es el proceso de estrechamiento bronquial por contracción muscular, que puede ser gradual o sostenido. El broncoespasmo añade un matiz de contracción súbita y espasmódica, generalmente patológica. Muchos textos clínicos los emplean como sinónimos, pero cuando se necesita precisión fisiológica, el matiz resulta relevante. Las principales son la acetilcolina (por vía vagal), la histamina (liberada por los mastocitos en reacciones alérgicas) y los leucotrienos cisteinílicos, responsables de la fase tardía de la respuesta alérgica bronquial. Ciertos fármacos betabloqueantes también pueden inducirla en personas susceptibles. Si desea profundizar en conceptos asociados a la broncoconstricción, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la broncoconstricción
Mediadores de la contracción bronquial
Broncoconstricción inducida por ejercicio
Diferencias entre broncoconstricción y broncoespasmo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente broncoconstricción?
¿La broncoconstricción ocurre solo en personas con asma?
¿Es lo mismo broncoconstricción que broncoespasmo?
¿Qué sustancias provocan broncoconstricción?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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