DICCIONARIO MÉDICO

Espacio muerto

En fisiología respiratoria, el espacio muerto es la fracción del volumen de aire movilizado en cada respiración que no participa en el intercambio gaseoso con la sangre. Comprende el aire que ocupa las vías de conducción (espacio muerto anatómico) y, en determinadas circunstancias, el aire que alcanza alvéolos mal perfundidos (espacio muerto alveolar). La suma de ambos constituye el espacio muerto fisiológico.

Qué es el espacio muerto

Cada vez que una persona inspira, un volumen de unos 500 mL de aire (el volumen corriente en reposo) recorre las vías aéreas hasta los alvéolos pulmonares. Sin embargo, no todo ese aire entra en contacto con los capilares pulmonares: una parte queda atrapada en conductos cuya pared no permite la difusión de gases. Ese aire "inútil" para el intercambio constituye el espacio muerto.

El concepto se atribuye al fisiólogo suizo Christian Bohr, quien en 1891 planteó un modelo para cuantificar la proporción de ventilación que no contribuye a la hematosis. La ecuación que lleva su nombre (ecuación de Bohr) sigue empleándose en la práctica clínica para calcular la relación entre el espacio muerto y el volumen corriente (VD/VT), un cociente cuyo valor normal en un adulto sano se sitúa en torno a 0,2 a 0,35.

Espacio muerto anatómico

Corresponde al volumen de aire contenido en las vías de conducción: fosas nasales, faringe, laringe, tráquea, bronquios principales y bronquiolos hasta los bronquiolos terminales. Estas estructuras calientan, humidifican y filtran el aire inspirado, pero carecen de la superficie alveolar necesaria para el paso de O₂ y CO₂.

Su volumen ronda los 150 mL en un adulto de constitución media, aunque varía con la talla corporal. Una regla práctica, con margen de aproximación, estima 1 mL por cada libra de peso corporal ideal. Eso significa que, de los 500 mL de volumen corriente, solo unos 350 mL llegan a participar en el intercambio gaseoso. El tercio restante se desplaza de un lado a otro sin utilidad metabólica.

El espacio muerto anatómico no es modificable por la voluntad del sujeto ni cambia con la postura de forma apreciable. Es una consecuencia inevitable de la arquitectura del árbol respiratorio: los bronquios necesitan cierta longitud para distribuir el aire hasta las unidades respiratorias, y esa longitud implica un volumen que no puede suprimirse.

Espacio muerto alveolar

Se refiere al aire que, habiendo llegado a los alvéolos, no interviene en el intercambio porque los capilares que rodean ese alvéolo no están perfundidos o lo están de manera insuficiente. En un pulmón sano, el espacio muerto alveolar es mínimo (prácticamente cero en las zonas medias y basales del pulmón en bipedestación), de modo que el espacio muerto fisiológico casi coincide con el anatómico.

La situación cambia en patologías que alteran la relación ventilación/perfusión. Un embolia pulmonar, por ejemplo, obstruye ramas de la arteria pulmonar y deja alvéolos bien ventilados pero sin flujo sanguíneo; esos alvéolos pasan a formar parte del espacio muerto alveolar. Algo semejante ocurre en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica avanzada, donde la destrucción de tabiques alveolares y capilares genera unidades pulmonares mal perfundidas.

Espacio muerto fisiológico

Es la suma del espacio muerto anatómico y el alveolar. Representa el volumen total de gas que, en cada ciclo respiratorio, no contribuye a la eliminación de CO₂ ni a la captación de O₂. En la práctica clínica, se calcula con la ecuación de Bohr modificada por Enghoff (1938), que utiliza la presión parcial de CO₂ arterial (PaCO₂) y la presión de CO₂ espirada mixta (P̄ECO₂).

Una relación VD/VT elevada indica que una proporción importante de la ventilación se desperdicia. Para mantener una eliminación adecuada de CO₂, el organismo tiene que aumentar la ventilación por minuto, lo cual incrementa el trabajo respiratorio. Cuando ese mecanismo compensador se agota, se produce retención de CO₂ e hipercapnia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se le llama "espacio muerto"?

Porque el aire que ocupa esa porción de las vías respiratorias no participa en ningún intercambio con la sangre: es aire que, a efectos metabólicos, está "muerto" para el organismo. El término procede de la fisiología respiratoria del siglo XIX.

¿Cuál es el valor normal del espacio muerto anatómico?

Unos 150 mL en un adulto de complexión media. La cifra aumenta proporcionalmente con la talla corporal y puede variar levemente con la broncodilatación, pero en la práctica se considera un valor relativamente constante.

¿Se puede reducir el espacio muerto?

No de forma voluntaria. En ventilación mecánica sí se emplean estrategias para minimizar el espacio muerto del circuito del ventilador (por ejemplo, usando tubos de menor calibre o eliminando conexiones innecesarias), pero el espacio muerto anatómico del paciente no se modifica.

¿Qué diferencia hay entre espacio muerto y atelectasia?

Son conceptos opuestos. En el espacio muerto, el alvéolo está ventilado pero no perfundido (o no lo está suficientemente). En la atelectasia, el alvéolo está colapsado y sin ventilación, aunque puede mantener cierta perfusión. El primer caso eleva el cociente VD/VT; el segundo genera un efecto de cortocircuito (shunt) intrapulmonar.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Gasometría arterial.
  2. Manual MSD. Versión para profesionales. Intercambio gaseoso.
  3. Mayo Clinic. Pruebas de función pulmonar.
  4. Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Portal de la SEPAR.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos de fisiología respiratoria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Alvéolo: saco de aire microscópico donde se realiza el intercambio gaseoso pulmonar.
  • Volumen corriente: cantidad de aire movilizada en cada ciclo respiratorio normal.
  • Ventilación: proceso mecánico de entrada y salida de aire en los pulmones.
  • Bronquiolo terminal: última vía aérea de conducción, límite del espacio muerto anatómico.
  • Atelectasia: colapso alveolar, concepto complementario al de espacio muerto.

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