DICCIONARIO MÉDICO
Ventilación
La ventilación es el movimiento de aire, por inspiración y espiración, que renueva en cada ciclo el contenido gaseoso de los pulmones. Es el primer eslabón de la respiración, el paso mecánico que hace posible el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en los alvéolos. Popularmente se confunde con la respiración, y de hecho ambas palabras se usan casi como sinónimos en el lenguaje corriente. En fisiología, sin embargo, la respiración es un concepto más amplio que engloba tres procesos distintos: la ventilación, el intercambio de gases entre el aire alveolar y la sangre, y la utilización celular del oxígeno en las reacciones que liberan energía. Ventilación e intercambio gaseoso, tomados juntos, reciben el nombre conjunto de respiración externa. Ventilar remonta al latín ventilare, verbo frecuentativo formado sobre ventus (viento) a través del diminutivo ventulus, literalmente un vientecillo que se repite. La Real Academia documenta el verbo en español desde 1679, en el Thesaurus utriusque linguae hispanae et latinae. De ahí deriva ventilación, la acción y efecto de ese movimiento de aire, aplicada en medicina al pulmón mucho antes de que existiera ningún aparato capaz de sustituirlo. Cambia el volumen de la caja torácica, y ese cambio es lo que mueve el aire. El diafragma desciende y los músculos intercostales elevan las costillas durante la inspiración, con lo que la presión dentro del tórax cae por debajo de la atmosférica y el aire entra; en la espiración, habitualmente pasiva en reposo, el retroceso elástico del pulmón invierte el proceso. Ninguna bomba activa empuja el aire hacia dentro. De los cerca de 500 mililitros de aire que entran en cada inspiración de un adulto en reposo, alrededor de 150 no llegan a las superficies de intercambio: se quedan en la tráquea y los bronquios, la zona de conducción, y forman el espacio muerto anatómico. La ventilación alveolar, la que participa de verdad en el intercambio gaseoso, es siempre menor que la ventilación pulmonar total por esa razón. Puede clasificarse, según su origen, en espontánea o mecánica. En la espontánea, el propio individuo genera el gradiente de presión mediante la contracción de sus músculos respiratorios. En la mecánica, un dispositivo externo asume esa función, total o parcialmente, cuando la musculatura respiratoria no puede sostenerla por sí sola; es el fundamento de la ventilación mecánica, con su propia historia y sus propias modalidades. No. La frecuencia respiratoria es solo el número de ciclos por minuto; la ventilación depende también del volumen de aire movido en cada uno de ellos. Dos personas con la misma frecuencia pueden tener ventilaciones muy distintas si respiran con distinta profundidad. No con precisión. El espirómetro es el instrumento clásico para cuantificarla, y en investigación se recurre también a la pletismografía, ya sea midiendo los movimientos del tórax y el abdomen o encerrando a la persona en una cámara corporal cerrada. En un adulto de unos 70 kilogramos, con una frecuencia de 12 a 15 ciclos por minuto y un volumen corriente de 500 a 600 mililitros por ciclo, la ventilación pulmonar total ronda los 6 a 7 litros por minuto. De esa cifra, alrededor de un tercio corresponde al espacio muerto y no participa en el intercambio de gases. El resto llega a los alvéolos. Es una cantidad que varía con el esfuerzo físico, la altitud o la temperatura corporal, entre otros factores, y que los laboratorios de función pulmonar miden de forma rutinaria. La ventilación es el aire que llega al alvéolo; la perfusión es la sangre que lo riega. Su cociente, conocido como relación V/Q, determina la eficacia real del intercambio gaseoso en cada región del pulmón.Qué es la ventilación
Mecánica de la ventilación
Tipos de ventilación
Preguntas frecuentes
¿Frecuencia respiratoria y ventilación son lo mismo?
¿Puede medirse la ventilación sin instrumentos?
¿Cuánto aire se mueve en un minuto de respiración tranquila?
¿Qué relación guarda con la perfusión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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