DICCIONARIO MÉDICO
Volumen corriente
El volumen corriente es el volumen de aire que entra y sale de los pulmones en cada respiración de reposo, sin ningún esfuerzo consciente por parte de la persona. Junto con los volúmenes de reserva y el volumen residual, forma parte de las cuatro divisiones básicas en las que la fisiología respiratoria fracciona el aire pulmonar. El adjetivo corriente procede del latín currens, participio activo del verbo correr, y en español conserva dos sentidos que aquí conviven: lo que fluye y lo que es habitual, ordinario, de cada día. Aplicado a la respiración, el volumen corriente es literalmente el volumen de cada respiración corriente: la que se repite sin pausa mientras la persona no hace ningún esfuerzo especial por respirar hondo ni por retener el aire. El inglés recurrió a otra imagen para el mismo concepto, tidal volume, el volumen de la marea, en alusión al vaivén regular con que el aire entra y sale. El español no tradujo la metáfora marina; se quedó con la de la costumbre. En un adulto en reposo, el volumen corriente ronda los 500 mililitros por respiración, aunque varía con el tamaño corporal, el sexo y el estado de la persona. Se abrevia VC en español; en la bibliografía internacional aparece como VT o TV, de tidal volume. La primera medición conocida de un volumen pulmonar es anterior incluso al espirómetro. En 1800, el químico Humphry Davy midió el volumen residual de sus propios pulmones inhalando una mezcla de hidrógeno contenida en un depósito de mercurio, en el laboratorio experimental que dirigía Thomas Beddoes en Bristol. Davy es más conocido por sus experimentos con el óxido nitroso, que tanto fascinaron a los poetas románticos de su círculo. El instrumento que permitió medir estos volúmenes de forma sistemática llegó casi medio siglo después. En 1846, el cirujano inglés John Hutchinson construyó el primer espirómetro práctico, una campana invertida y sellada en agua que se desplazaba al ritmo de la respiración del paciente. Con él estudió a más de dos mil personas y bautizó cada una de las fracciones del aire pulmonar: llamó breathing air, aire de respirar, a lo que hoy es el volumen corriente; complemental air a la reserva inspiratoria; reserve air a la reserva espiratoria; y residual air al volumen residual. También acuñó el término capacidad vital, historia que se cuenta con más detalle en esa entrada. Los nombres cambiaron con el tiempo; las cuatro fracciones que describió, no. El volumen corriente multiplicado por la frecuencia respiratoria da la ventilación pulmonar por minuto, la cantidad total de aire que entra y sale de los pulmones en sesenta segundos. No todo ese aire llega a los alvéolos: una fracción se queda en las vías de conducción, el espacio muerto, sin participar en el intercambio de gases. La proporción entre ambos volúmenes se calcula con la ecuación de Bohr, descrita con detalle en esa entrada. Durante el ejercicio físico, el volumen corriente aumenta junto con la frecuencia respiratoria para cubrir la mayor demanda de oxígeno del músculo en actividad. En reposo profundo o durante el sueño tiende a estabilizarse en valores más bajos y regulares. Es, de los cuatro volúmenes pulmonares, el único que se moviliza en cada ciclo respiratorio sin ningún esfuerzo añadido. Los otros tres solo se alcanzan mediante una inspiración o una espiración forzada. El volumen corriente es uno de los tres componentes de la capacidad vital, junto con el volumen de reserva inspiratorio y el volumen de reserva espiratorio. Forma parte también, junto con la reserva inspiratoria, de la capacidad inspiratoria: el aire que puede inspirarse partiendo del final de una espiración normal. Nada de esto debe confundirse con la capacidad pulmonar total, el volumen máximo que contienen los pulmones llenos, que incluye además el volumen residual, el único de los cuatro volúmenes básicos que un espirómetro convencional no puede medir de forma directa. Sí. Volumen tidal es un calco directo del inglés tidal volume. La denominación oficial y de uso más extendido en español es volumen corriente, aunque ambas expresiones circulan en la práctica clínica. El químico Humphry Davy, en 1800, cuarenta y seis años antes de que Hutchinson construyera el primer espirómetro práctico. Hasta cierto punto. Basta con respirar hondo para superarlo, o con espirar de más para agotarlo, aunque en reposo tiende a recuperar su valor habitual al cabo de pocos ciclos, sin que la persona tenga que proponérselo. Depende sobre todo de la estatura, del sexo y de la superficie corporal, factores que también condicionan el resto de los volúmenes pulmonares y que los laboratorios de función respiratoria tienen en cuenta al fijar los valores de referencia de cada persona.Qué es el volumen corriente
Un poco de historia
Papel en la ventilación
Diferenciación con otros volúmenes y capacidades
Preguntas frecuentes
¿Volumen corriente y volumen tidal son lo mismo?
¿Quién midió primero un volumen pulmonar?
¿Puede modificarse de forma consciente?
¿Por qué varía entre unas personas y otras?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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