DICCIONARIO MÉDICO
Bronquiolo terminal
El bronquiolo terminal es la última ramificación del árbol bronquial que pertenece exclusivamente a la zona de conducción. No contiene alvéolos en su pared, por lo que no participa en el intercambio gaseoso: su función es conducir, filtrar y acondicionar el aire antes de entregarlo a la zona respiratoria. En el modelo morfométrico de Weibel, el bronquiolo terminal corresponde a la generación 16 de la ramificación de las vías aéreas. Es un conducto de aproximadamente 0,5 mm de diámetro que, como todos los bronquiolos, carece de cartílago en su pared y depende del tono de su musculatura lisa para mantener la luz abierta. Cada pulmón contiene unos 30.000 bronquiolos terminales. A partir de cada uno de ellos se despliega todo un acino pulmonar —el conjunto de bronquiolos respiratorios, conductos alveolares y sacos alveolares que constituyen la unidad funcional del pulmón donde sí se produce la difusión de gases—. "Terminal" procede del latín terminalis, "relativo al límite" o "al final", derivado de terminus, "mojón, frontera". El adjetivo es exacto: el bronquiolo terminal marca la frontera anatómica entre la zona de conducción (generaciones 0-16, desde la tráquea hasta aquí) y la zona respiratoria (generaciones 17-23), donde el aire dejará de ser solo transportado para empezar a intercambiarse con la sangre. La pared del bronquiolo terminal está revestida por un epitelio cúbico simple ciliado, considerablemente más bajo que el epitelio pseudoestratificado de los bronquios. Entre las células ciliadas se intercalan las células de Clara (hoy denominadas células Club tras el cambio de nomenclatura de 2012), que en este nivel constituyen alrededor del 20 % de las células epiteliales. Estas células secretan la proteína CC16, con propiedades antiinflamatorias y de detoxificación de sustancias inhaladas, y producen el componente acuoso de la película que mantiene húmeda la superficie bronquiolar. El bronquiolo terminal ya no contiene células caliciformes secretoras de moco ni glándulas submucosas: la limpieza del aire depende aquí del batido ciliar residual y de la secreción de las células Club. Por debajo del epitelio, una capa continua de músculo liso permite la regulación activa del calibre. Cuando esa musculatura se contrae en exceso —por mediadores inflamatorios, histamina o estímulos parasimpáticos—, se produce broncoespasmo, que afecta de forma especialmente intensa a estos conductos de pequeño calibre. En la presencia de alvéolos. El bronquiolo terminal no tiene ningún alvéolo en su pared: es conducción pura. El bronquiolo respiratorio, que nace de la subdivisión del terminal, ya presenta alvéolos abiertos en su pared y con ellos comienza el intercambio gaseoso. Anatómicamente, la transición ocurre entre las generaciones 16 y 17 del modelo de Weibel. El acino pulmonar es todo el territorio que depende de un solo bronquiolo terminal: los bronquiolos respiratorios que se ramifican a partir de él, los conductos alveolares y los sacos alveolares con sus alvéolos. Es la unidad respiratoria funcional del pulmón, el módulo que se repite unas 30.000 veces en cada pulmón. Sí. Como el bronquiolo terminal no participa en el intercambio de gases, el aire que contiene contribuye al espacio muerto anatómico, es decir, al volumen de aire que ventila las vías de conducción sin llegar a intercambiar O₂ ni CO₂ con la sangre. Si desea profundizar en conceptos asociados al bronquiolo terminal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el bronquiolo terminal
Epitelio y células Club
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del bronquiolo respiratorio?
¿Qué es el acino pulmonar?
¿El aire del bronquiolo terminal forma parte del espacio muerto?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026