DICCIONARIO MÉDICO
Bandas G
Las bandas G son los patrones de franjas oscuras y claras que aparecen a lo largo de los cromosomas cuando se tratan con la enzima tripsina y se tiñen después con el colorante Giemsa. El procedimiento, denominado bandeo G, constituye la técnica estándar del cariotipo clínico y permite identificar individualmente cada par cromosómico humano, así como detectar alteraciones numéricas o estructurales. En citogenética, las bandas G son el resultado de una tinción diferencial que explota las diferencias de composición a lo largo de la fibra de ADN. Las regiones ricas en pares de bases adenina-timina (A-T) retienen el colorante con mayor intensidad y aparecen oscuras, mientras que las zonas con predominio de guanina-citosina (G-C) quedan claras. La "G" del nombre no alude a la guanina, como a veces se cree, sino al colorante Giemsa, una mezcla de azul de metileno y eosina desarrollada por el químico alemán Gustav Giemsa a principios del siglo XX para la tinción de protozoos en sangre periférica. Cada cromosoma humano presenta un patrón de bandas que le es propio, reproducible de una metafase a otra y de un individuo a otro. El número total de bandas visibles depende del grado de resolución: un cariotipo convencional distingue entre 400 y 550 bandas en el conjunto de los 46 cromosomas; si se trabaja en prometafase, con cromosomas menos condensados, la resolución puede alcanzar 700-850 bandas y revelar reordenamientos de menor tamaño. Hasta finales de la década de 1960, los citogenetistas solo podían clasificar los cromosomas humanos por tamaño y posición del centrómero, lo que dejaba muchos pares indistinguibles entre sí. En 1968, Torbjörn Caspersson y su grupo en el Instituto Karolinska de Estocolmo observaron que la quinacrina producía un patrón de fluorescencia diferencial a lo largo de los cromosomas. Aquellas bandas fluorescentes, llamadas bandas Q, permitieron por primera vez identificar cada par cromosómico de forma inequívoca. El salto al bandeo G se produjo en 1971, cuando Marina Seabright, en el Wessex Regional Cytogenetics Unit de Salisbury (Reino Unido), publicó que un pretratamiento breve con tripsina seguido de tinción con Giemsa reproducía un patrón equivalente al de las bandas Q pero sin necesidad de microscopio de fluorescencia. Esa ventaja práctica fue decisiva. Los laboratorios adoptaron el bandeo G con rapidez porque el equipamiento era más accesible y las preparaciones teñidas con Giemsa no perdían intensidad con el tiempo, a diferencia de la fluorescencia de la quinacrina, que se desvanecía en cuestión de horas. La tripsina digiere parcialmente las proteínas histónicas y no histónicas asociadas a la cromatina. Las regiones ricas en A-T, que suelen ser más pobres en genes activos y contienen secuencias repetitivas, retienen el Giemsa con avidez tras la digestión enzimática. Las regiones ricas en G-C, por lo general más densas en genes y con cromatina transcripcionalmente activa, pierden las proteínas de andamiaje con mayor facilidad y se tiñen poco. El resultado no es casual. Refleja una organización del genoma en la que segmentos con distinta densidad génica, distinto tiempo de replicación y distinto grado de compactación se alternan de forma regular. Las bandas oscuras replican tarde en la fase S del ciclo celular; las claras lo hacen temprano. Esa correlación, que no se entendió hasta los años ochenta, convirtió al patrón de bandeo G en algo más que una herramienta de identificación: es también un mapa rudimentario de la actividad funcional del cromosoma. El cariotipo con bandeo G sigue siendo la prueba de primera línea para detectar anomalías cromosómicas numéricas, como la trisomía 21 del síndrome de Down o la monosomía X del síndrome de Turner. También identifica reordenamientos estructurales visibles al microscopio: translocaciones, deleciones, inversiones y duplicaciones. En hematología oncológica, el bandeo G de células de médula ósea contribuye a la clasificación de leucemias y linfomas. El cromosoma Filadelfia, una translocación recíproca entre los cromosomas 9 y 22 característica de la leucemia mieloide crónica, se describió originalmente mediante técnicas de bandeo convencional. Sus limitaciones son claras: no detecta alteraciones submicroscópicas inferiores a 5-10 megabases. Para esos casos, la citogenética molecular (técnica FISH, arrays de CGH, secuenciación) ha tomado el relevo. Con todo, el bandeo G conserva un valor que las técnicas moleculares no sustituyen: ofrece una visión panorámica de los 46 cromosomas en una sola preparación y sigue siendo el método más extendido en los laboratorios de citogenética de todo el mundo. Se refiere al colorante Giemsa, no a la base nitrogenada guanina. Es una confusión frecuente incluso en algunos textos docentes. Sí, con una equivalencia directa: las bandas oscuras del bandeo G corresponden a las bandas brillantes del bandeo Q, y viceversa. La diferencia es técnica, no informativa. El bandeo Q emplea quinacrina y requiere microscopio de fluorescencia; el bandeo G emplea tripsina y Giemsa, y se observa con microscopio óptico convencional. Por comodidad y coste, el bandeo G se impuso como estándar en la mayoría de los laboratorios. No. Solo detecta anomalías que afectan a segmentos de cromosoma lo bastante grandes para ser visibles al microscopio (normalmente por encima de 5-10 megabases). Las mutaciones puntuales, las microdeleciones o las variantes de un solo gen quedan fuera de su alcance y requieren técnicas moleculares complementarias. Marina Seabright la publicó en 1971, en la revista The Lancet, desde el laboratorio de citogenética regional de Salisbury (Reino Unido). El artículo, de apenas una página, se convirtió en uno de los más citados de la historia de la genética clínica. Si desea profundizar en conceptos asociados a las bandas G, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son las bandas G
Origen de la técnica y contexto histórico
Fundamento molecular del patrón de bandas
Aplicaciones en genética clínica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la G de las bandas G?
¿Las bandas G y las bandas Q muestran el mismo patrón?
¿Puede un cariotipo con bandas G detectar cualquier enfermedad genética?
¿Quién desarrolló la técnica de bandeo G?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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