DICCIONARIO MÉDICO
Deleción
Una deleción es la pérdida de un segmento de ADN en un cromosoma. La cantidad de material perdido puede ir desde un solo nucleótido hasta una porción visible del cromosoma bajo el microscopio, y las consecuencias clínicas dependen del tamaño, la localización y los genes afectados por esa pérdida. El término procede del latín deletio, derivado del verbo delere, que significaba "borrar" o "destruir". En genética, una deleción designa cualquier pérdida de material hereditario dentro de la secuencia de ADN. El concepto abarca un espectro muy amplio: desde la desaparición de un par de bases (deleción puntual) hasta la pérdida de millones de pares de bases que incluyen decenas de genes. Toda deleción genera un desequilibrio genómico. El individuo portador conserva una sola copia funcional de los genes contenidos en la región eliminada (la del cromosoma homólogo), mientras que en una persona con dotación completa existen dos copias. Esta situación se denomina haploinsuficiencia, y constituye el principal mecanismo por el que las deleciones producen enfermedad: cuando una sola copia del gen no es suficiente para mantener la función normal, aparece la manifestación clínica. Las deleciones se incluyen, junto con las duplicaciones, las inversiones y las translocaciones, dentro del grupo de reordenamientos estructurales del material cromosómico. Son reordenamientos desequilibrados porque implican ganancia o pérdida neta de información genética, las inversiones o las translocaciones recíprocas, por el contrario, redistribuyen el material sin alterar necesariamente su cantidad. Una deleción puede originarse por mecanismos diversos. El más sencillo es la rotura simple del cromosoma seguida de la pérdida del fragmento acéntrico (el fragmento que queda sin centrómero y, por tanto, no puede segregar correctamente durante la división celular). El fragmento se pierde y la información que contenía desaparece de la célula hija. Otro mecanismo frecuente es el entrecruzamiento desigual entre cromosomas homólogos o entre cromátidas hermanas que se han alineado de forma incorrecta durante la meiosis. Si las secuencias repetitivas que flanquean una región cromosómica se emparejan con copias no correspondientes del cromosoma homólogo, el resultado del sobrecruzamiento puede ser un cromosoma con deleción y otro con duplicación del segmento implicado. Este fenómeno, conocido como recombinación homóloga no alélica (NAHR, por sus siglas en inglés), explica la recurrencia de ciertas microdeleciones que afectan siempre a la misma región cromosómica en individuos no emparentados. La mayoría de las deleciones con repercusión clínica aparecen de novo, es decir, no estaban presentes en los progenitores. Sin embargo, un portador de una translocación equilibrada o de una inversión puede tener descendencia con deleciones por segregación anómala de esos reordenamientos durante la formación de los gametos. Deleciones terminales. Afectan al extremo de un brazo cromosómico. La rotura se produce en un solo punto y se pierde todo el segmento distal desde ese punto hasta el telómero. Un ejemplo clásico es la deleción del brazo corto del cromosoma 5 (5p), responsable del síndrome del maullido de gato (cri du chat). Deleciones intersticiales. Se producen entre dos puntos de rotura internos del cromosoma, con pérdida del fragmento intermedio y reunión de los extremos proximal y distal. Son más frecuentes que las terminales y su tamaño varía enormemente. Cuando la deleción es demasiado pequeña para ser detectada mediante un cariotipo convencional (habitualmente por debajo de 5 megabases), se habla de microdeleción. Su identificación requiere técnicas de mayor resolución, como la hibridación fluorescente in situ (FISH) o los microarrays cromosómicos. La deleción 22q11.2, con una prevalencia estimada de 1 de cada 4 000 nacimientos, es la microdeleción más frecuente en humanos. Directa. El latín delere significaba destruir o borrar, y de él deriva deletio, que es el sustantivo que la genética adoptó para nombrar la pérdida de material. En castellano, la voz "deleción" se prefirió desde el principio frente a una traducción más literal como "borrado" o "supresión", probablemente por influencia del inglés deletion, que se había fijado antes en la literatura científica anglosajona. Sí, la deleción es un tipo de mutación. Lo que la distingue de otras mutaciones es que implica siempre pérdida de material genético, mientras que otras (sustituciones, inserciones, duplicaciones) pueden añadir, reemplazar o redistribuir ese material. No. Las consecuencias dependen de qué genes se pierden y de si la copia restante es suficiente para mantener la función. Hay regiones del genoma donde la pérdida de material no tiene repercusión clínica apreciable, y existen variantes de número de copia (polimorfismos de deleción) que se encuentran en la población general sin asociarse a enfermedad. Depende. La mayoría de las deleciones con expresión clínica aparecen de novo, es decir, se producen durante la formación de los gametos o en las primeras divisiones del embrión y no estaban presentes en los progenitores. Sin embargo, un progenitor portador de una deleción parcialmente compensada o de un reordenamiento equilibrado puede transmitir la alteración a su descendencia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la deleción, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una deleción
Origen de las deleciones
Tipos de deleción según la localización
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la palabra deleción con el verbo "borrar"?
¿Es lo mismo una deleción que una mutación?
¿Todas las deleciones producen enfermedad?
¿Se puede heredar una deleción?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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