DICCIONARIO MÉDICO
Aldosteronoma
El aldosteronoma es un adenoma benigno de la corteza suprarrenal que secreta aldosterona de forma autónoma. Representa una de las causas más frecuentes de hiperaldosteronismo primario y se asocia clásicamente al síndrome de Conn. Suele ser unilateral y de pequeño tamaño, casi siempre inferior a dos centímetros de diámetro. Se trata de una neoplasia benigna que se origina en la zona glomerular de la glándula suprarrenal, la capa más externa de la corteza, encargada en condiciones normales de producir mineralocorticoides. El tumor fabrica aldosterona sin obedecer a los mecanismos habituales de regulación (el sistema renina-angiotensina-aldosterona, la concentración de potasio circulante), lo que convierte la secreción en autónoma. El nombre combina aldosterona (a su vez formado sobre el latín aldehyd(um) y el griego στερεός, stereós, sólido, porque la hormona fue aislada en forma cristalina) con el sufijo griego -ωμα, -ōma, que designa una masa o tumor. En la práctica clínica se emplea como sinónimo estricto de adenoma productor de aldosterona (APA, por sus siglas en inglés). En 1955, el endocrinólogo Jerome W. Conn (1907-1994), de la Universidad de Míchigan, presentó el caso de una paciente con hipertensión grave e hipopotasemia sostenida cuyo origen resultó ser un pequeño adenoma suprarrenal secretor de aldosterona. La comunicación, publicada en el Journal of Laboratory and Clinical Medicine, estableció por primera vez la relación causal entre un tumor adrenal y el exceso de mineralocorticoides. El cuadro pasó a conocerse como síndrome de Conn, y el propio tumor recibió el nombre de aldosteronoma. Conn sospechó que la entidad era más frecuente de lo que se creía. Tenía razón. Décadas después, con la generalización del cociente aldosterona/renina plasmática como prueba de cribado, la prevalencia estimada del hiperaldosteronismo primario subió del 1 % al 5-10 % de todos los pacientes hipertensos, y el aldosteronoma dejó de considerarse una rareza. En un riñón sano, la aldosterona actúa sobre el túbulo contorneado distal y el conducto colector: promueve la reabsorción de sodio y agua a cambio de excretar potasio e iones hidrógeno. Cuando la producción hormonal es regulada, el organismo ajusta el volumen sanguíneo y la presión arterial dentro de márgenes estrechos. El aldosteronoma rompe ese equilibrio. Al secretar aldosterona sin freno, el tumor provoca una retención persistente de sodio que expande el volumen extracelular y eleva la presión arterial. La pérdida urinaria de potasio puede conducir a hipopotasemia, aunque no todos los pacientes la presentan al momento del hallazgo (de hecho, la mayoría conservan cifras de potasio normales en los estadios iniciales, un dato que durante años retrasó muchos diagnósticos). La renina plasmática cae porque el exceso de volumen frena su liberación desde las células yuxtaglomerulares del riñón. El aldosteronoma no es la única causa. La hiperplasia suprarrenal bilateral idiopática constituye la otra gran responsable, y según las series más recientes puede ser incluso más frecuente que el propio adenoma (hasta el 60-65 % de los casos). La distinción tiene importancia práctica directa, porque la conducta es diferente en cada supuesto. Frente al feocromocitoma, otro tumor de la glándula suprarrenal, el aldosteronoma se origina en la corteza y no en la médula, secreta mineralocorticoides y no catecolaminas, y su expresión clínica es bien distinta. Tampoco debe confundirse con el adenoma adrenocortical no funcionante (incidentaloma), que puede coexistir en la misma glándula sin producir ningún exceso hormonal. De aldosterona, la hormona mineralocorticoide que el tumor secreta en exceso, y del sufijo griego -ōma (tumor). El término se acuñó tras la descripción de Jerome W. Conn en 1955 y es sinónimo exacto de adenoma productor de aldosterona. No exactamente. El aldosteronoma es el tumor; el síndrome de Conn es el cuadro clínico de hiperaldosteronismo primario que el tumor causa. La descripción original de Conn en 1955 vinculaba el síndrome a un adenoma suprarrenal, pero hoy se sabe que el mismo cuadro puede deberse también a una hiperplasia bilateral de ambas suprarrenales, que no es un aldosteronoma. No. Es benigno. El carcinoma suprarrenal secretor de aldosterona existe, pero resulta excepcionalmente raro y representa menos del 1 % de los casos de hiperaldosteronismo primario. Es más frecuente de lo que se pensó durante décadas. El hiperaldosteronismo primario afecta al 5-10 % de los pacientes hipertensos, y el aldosteronoma es responsable de un tercio a dos tercios de esos casos, según la serie consultada. Predomina ligeramente en mujeres (relación aproximada 1,5:1) y se diagnostica sobre todo entre los 30 y los 60 años. Si desea profundizar en conceptos asociados al aldosteronoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el aldosteronoma
Jerome W. Conn y la descripción de 1955
Secreción autónoma de aldosterona y sus consecuencias fisiológicas
Diferenciación con otras causas de hiperaldosteronismo primario
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre aldosteronoma?
¿Es lo mismo aldosteronoma que síndrome de Conn?
¿El aldosteronoma es un tumor maligno?
¿Con qué frecuencia aparece?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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