DICCIONARIO MÉDICO
Ácido acetilsalicílico
El ácido acetilsalicílico es un fármaco de la familia de los salicilatos que posee actividad analgésica, antipirética, antiinflamatoria y antiagregante plaquetaria. Su mecanismo se basa en la inhibición irreversible de la enzima ciclooxigenasa de tipo 1 (COX-1), lo que bloquea la síntesis de prostaglandinas y de tromboxano A₂. Está incluido en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS y su uso en prevención cardiovascular lo convierte en uno de los fármacos con mayor volumen de prescripción mundial. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El nombre del compuesto refleja su propia química: acetil procede del latín acētum ('vinagre') combinado con el griego ὕλη (hýlē, 'materia'), raíz que en la nomenclatura química moderna designa un radical; salicílico deriva del latín salix ('sauce'), el árbol cuya corteza contiene el precursor natural del fármaco. La historia arranca mucho antes de que existiera la molécula purificada: civilizaciones antiguas, desde los sumerios hasta los griegos, ya utilizaban infusiones de corteza de sauce para aliviar la fiebre y el dolor. Hipócrates las recomendaba en el siglo V a. C., aunque sin conocer el principio activo que las hacía eficaces. En 1763 el reverendo Edward Stone comunicó a la Royal Society de Londres sus observaciones sobre el efecto antipirético de la corteza de Salix alba. El aislamiento del compuesto responsable llegó décadas más tarde: Johann Buchner obtuvo la salicina en 1828 y Raffaele Piria consiguió derivar de ella el ácido salicílico en 1838. El problema de este ácido era su agresividad gástrica. Charles Frédéric Gerhardt logró acetilarlo en 1853, pero su producto resultó inestable y no tuvo recorrido clínico. Hubo que esperar a 1897, cuando Felix Hoffmann, bajo la dirección de Arthur Eichengrün en los laboratorios de Bayer, sintetizó por primera vez ácido acetilsalicílico en forma pura y estable. El compuesto se comercializó a partir de 1899. Todos los AINE inhiben la ciclooxigenasa, pero el ácido acetilsalicílico lo hace de un modo que no comparte ningún otro miembro de la familia. Transfiere su grupo acetilo a un residuo de serina (Ser-530) en el canal activo de la enzima, formando un enlace covalente que la inactiva de forma permanente. En los demás AINE la unión es reversible: cuando baja la concentración del fármaco en sangre, la enzima recupera su función. Con el ácido acetilsalicílico no ocurre así. Esa diferencia tiene consecuencias clínicas notables en las plaquetas. Al carecer de núcleo, la plaqueta no puede fabricar COX-1 nueva para sustituir la que ha sido acetilada. El resultado es que una sola exposición al fármaco suprime la producción de tromboxano A₂ durante toda la vida de esa plaqueta, que oscila entre ocho y diez días. Es la base de su efecto antiagregante. Las células nucleadas del organismo (entre ellas las del endotelio vascular, que producen prostaciclina) sí renuevan la enzima en cuestión de horas. Esta asimetría entre plaquetas y endotelio explica por qué la inhibición plaquetaria predomina cuando se emplean cantidades bajas del fármaco, un fenómeno que tardó décadas en comprenderse del todo. El ácido acetilsalicílico pertenece simultáneamente a tres grupos de la clasificación ATC de la OMS: como antiinflamatorio no esteroideo (N02BA01), como antiagregante plaquetario (B01AC06) y como analgésico dental y estomatológico (A01AD05). Esta triple clasificación no es habitual y refleja algo que pocos fármacos comparten: la acción farmacológica varía según la cantidad administrada. A cantidades altas actúa como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, porque a esas concentraciones inhibe tanto la COX-1 como la COX-2 en los tejidos inflamados, reduciendo la síntesis de prostaglandinas E₂ e I₂ que median el dolor, la fiebre y la respuesta inflamatoria. Las cantidades bajas, en cambio, son suficientes para acetilar la COX-1 plaquetaria (que queda expuesta al fármaco durante su paso por la circulación portal) sin afectar de manera sostenida la COX-2 endotelial. El efecto neto en ese rango es selectivamente antiagregante. Este comportamiento dependiente de la cantidad fue dilucidado experimentalmente por John Vane en 1971, cuando demostró que el fármaco inhibía la síntesis de prostaglandinas. El hallazgo le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1982, compartido con Sune Bergström y Bengt Samuelsson. De las diversas acciones del fármaco, la antiagregante es hoy la que genera mayor volumen de prescripción crónica. Se emplea en prevención cardiovascular secundaria (tras un evento isquémico coronario o cerebrovascular) y, con indicaciones más restringidas, en ciertos escenarios de prevención primaria en personas con riesgo elevado de aterosclerosis. Su eficacia en este campo quedó establecida en grandes estudios de la década de 1980, entre ellos el ISIS-2 (1988), que demostró una reducción significativa de la mortalidad cuando se administraba en la fase aguda del infarto de miocardio. El metaanálisis de la Antithrombotic Trialists' Collaboration confirmó años después la reducción del riesgo de eventos vasculares graves en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida. La terapia antiagregante doble, que combina ácido acetilsalicílico con un inhibidor del receptor P2Y₁₂ (como el clopidogrel, el prasugrel o el ticagrelor), constituye el estándar tras la colocación de un stent coronario. La duración de esa combinación la determina el equipo médico en función de cada situación concreta. En 1963 el patólogo australiano Ralph Douglas Reye describió un cuadro de encefalopatía aguda con degeneración grasa del hígado en niños que habían recibido salicilatos durante infecciones víricas, sobre todo gripe y varicela. La asociación se confirmó epidemiológicamente en los años ochenta, y las agencias reguladoras de todo el mundo desaconsejaron desde entonces el uso de ácido acetilsalicílico en menores con procesos febriles de origen vírico. La incidencia del síndrome cayó de forma drástica tras esas restricciones. De tres raíces: acētum (latín, 'vinagre'), ὕλη (hýlē, griego, 'materia', que en nomenclatura química designa un radical) y salix (latín, 'sauce'). El nombre refleja que se trata de un derivado acetilado del ácido que se obtiene de la corteza del sauce. La denominación comercial registrada en 1899 combinaba la a de acetilo con spir, del ácido espírico (sinónimo antiguo del salicílico, por la planta Spiraea ulmaria), y el sufijo -ina, habitual en los fármacos de la época. Depende de la cantidad. A cantidades analgésicas y antiinflamatorias actúa como un AINE convencional. A cantidades bajas, su efecto predominante es antiagregante plaquetario. Es el mismo compuesto, pero la acción clínica cambia según cuánto se administre, porque la sensibilidad de la COX-1 plaquetaria al fármaco es muy superior a la de la COX-2 tisular. Por el riesgo de síndrome de Reye, un cuadro grave de daño hepático y encefalopatía descrito en 1963 y asociado epidemiológicamente al uso de salicilatos durante infecciones víricas en la infancia. Desde que las agencias reguladoras establecieron esa restricción, la incidencia del síndrome prácticamente ha desaparecido. No. Es un error frecuente. Los anticoagulantes actúan sobre los factores de la coagulación plasmática (como la trombina o el factor Xa), mientras que el ácido acetilsalicílico actúa sobre las plaquetas impidiendo su agregación. Son mecanismos diferentes, aunque ambos reduzcan el riesgo de trombosis. El farmacólogo británico John Vane, en 1971. Vane demostró que el fármaco inhibía la síntesis de prostaglandinas al bloquear la ciclooxigenasa. Ese trabajo le valió el Nobel de Fisiología o Medicina en 1982. La síntesis del compuesto puro, en cambio, se atribuye a Felix Hoffmann en los laboratorios de Bayer en 1897, aunque existe un debate histórico sobre el papel de su superior Arthur Eichengrün en la concepción del proyecto. Si desea profundizar en los conceptos asociados al ácido acetilsalicílico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ácido acetilsalicílico
El mecanismo molecular: acetilación irreversible de la COX-1
Perfil farmacológico según la cantidad empleada
El ácido acetilsalicílico como antiagregante plaquetario
Relación con el síndrome de Reye
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «ácido acetilsalicílico»?
¿Es lo mismo que un antiinflamatorio?
¿Por qué no se administra a niños con fiebre?
¿El ácido acetilsalicílico se considera anticoagulante?
¿Quién descubrió cómo funciona?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026