Cefaleas

"La cefalea tensional se caracteriza por crisis que duran desde unos pocos minutos hasta varios días consecutivos, con dolor localizado en toda la cabeza. No empeora con la actividad física".

DRA. MARGARITA SÁNCHEZ DEL RÍO
ESPECIALISTA. DEPARTAMENTO DE NEUROLOGÍA

Existen más de 300 tipos de dolor de cabeza o cefalea, que pueden dividirse en dos grandes grupos:

  • Cefaleas primarias, entre las que se encuentran la migraña, la cefalea tensional, la cefalea en acúmulos, cefalea crónica diaria y la neuralgia trigeminal. Representan el 95% de las cefaleas.
  • Cefaleas secundarias: Suponen tan solo un 5% de las cefaleas. Tras un estudio médico, se puede identificar la causa que las produce. Generalmente, son de instauración brusca, por algún trastorno craneal o cerebral (hemorragias, infartos, tumores…), aunque también pueden estar causadas por infecciones o uso excesivo de medicación analgésica.

La clave para lograr solucionar las cefaleas es llegar al diagnóstico exacto del tipo de dolor de cabeza y para ello es crucial la experiencia del neurólogo. Una vez identificado, se instaurará el tratamiento farmacológico más adecuado y los controles periódicos para conseguir erradicar el dolor.

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¿Cuáles son los síntomas habituales?

En la cefalea tensional, el síntoma es el dolor de intensidad leve o moderada que aparece de modo episódico y puede durar varios días. Duele toda la cabeza. No se suele asociar con otros síntomas como náuseas o vómitos, que son más propios de la migraña.

En el caso de la migraña o jaqueca, el dolor es unilateral (duele la mitad de la cabeza), de carácter pulsátil (como un latido) y puede acompañarse de náuseas, vómitos e intolerancia a la luz y el ruido. Puede presentar "aura", un conjunto de síntomas neurológicos generalmente visuales (luces centelleantes o visión borrosa) que suelen preceder al dolor de cabeza.

Los síntomas de la cefalea en racimos son dolores intensos, siempre unilaterales y de corta duración (menos de 3 horas), repetidos varias veces al día durante unos meses al año. Puede presentar enrojecimiento ocular, lagrimeo, congestión nasal, hinchazón facial, edema de los párpados y rinorrea (líquido transparente a modo de moqueo) del mismo lado en el que duele la cabeza.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que sea necesario estudiar su dolor de cabeza

¿Cuáles son las causas?

No se conocen bien las causas de la migraña, aunque un 70% de los pacientes que presentan este problema tienen antecedentes familiares, por lo que cabe pensar en una causa genética del trastorno.

El ataque de migraña se inicia de forma inesperada, aunque existen una serie de factores desencadenantes que pueden provocarlo. Estos factores varían para cada persona, por lo que cada paciente debe identificar los suyos e intentar evitarlos. Algunos de esos factores desencadenantes residen en: alcohol ( sobretodo vino), olores intensos, luces brillantes, cambios de tiempo, alteraciones del ritmo de sueño, variaciones hormonales (menstruación, ovulación) y estrés.

En el caso de las cefaleas secundarias, tras un estudio médico, se puede identificar una causa que las produce. Generalmente, son de instauración brusca, por algún trastorno craneal o cerebral (hemorragias, infartos, tumores…), aunque también pueden estar causadas por infecciones o la automedicación.

Tipos de cefaleas

Cefaleas primarias

Dolor de cabeza de causa desconocida en la que no se puede demostrar ninguna alteración estructural ni metabólica que justifique el dolor de cabeza.

Las más frecuentes son:

  • Cefalea tensional: Afecta más a mujeres y comienza a cualquier edad. El dolor, leve o moderado, es episódico y puede durar varios días. Duele toda la cabeza, se describe como presión, y no empeora con la actividad física.
  • Migrañas (jaqueca): Cefalea reiterada de gran intensidad, que impide al enfermo desempeñar sus actividades. Puede durar varios días. Suelen existir antecedentes familiares y puede desencadenarse por diversos estímulos. Duele la mitad de la cabeza y se siente como un latido. A veces conlleva náuseas, vómitos, e intolerancia a la luz y el ruido.
  • Cefaleas en racimos: Poco frecuente. Afecta más a varones jóvenes. Son crisis de cefalea muy intensas, unilaterales y breves (menos de 3 horas), repetidas en el día y unos meses al año. Suelen despertar al paciente. También pueden presentar enrojecimiento ocular, lagrimeo, congestión nasal, hinchazón facial, edema de los párpados y rinorrea del lado en el que duele la cabeza.

Cefaleas secundarias

Representan un 5% de las cefaleas. Un estudio médico puede identificar su causa. Generalmente son de instauración brusca, por trastorno craneal o cerebral, o pueden estar causadas por infecciones o la automedicación.

¿Cómo se diagnostica?

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En la evaluación de un paciente con cefalea, lo más importante es la historia clínica, la descripción de los síntomas. Por esta razón es fundamental que el propio paciente observe con detalle las características del dolor: donde duele, como duele, duración del dolor, momento del dia en que aparece, y se acompaña de otros síntomas: la luz, sonidos u olores resultan incomodos, el movimiento de la cabeza empeora el dolor, nauseas, vómitos, enrojecimiento ocular, congestion nasal, alteraciones visuales o de la sensibilidad en una parte del cuerpo, problemas de movilidad.

Con todo los datos que aporte el paciente, así como la observación de síntomas y signos en la consulta, se debe realizar una exploración física y neurológica detallada. Con todo ello el neurólogo deberá emitir un juicio diagnóstico y decidir si son necesarias la realización de pruebas médicas.

¿Cómo lo tratamos?

Es importante, ser evaluado por especialistas con gran experiencia en el diagnóstico y tratamiento de este tipo de problemas.

El tratamiento de las migrañas tiene tres partes:

  • Identificar y evitar los factores desencadenantes.
  • Tratar adecuadamente las crisis de dolor.
  • Iniciar tratamiento preventivo cuando sea necesario.

Tratamiento de las crisis de dolor

La selección del fármaco debe hacerse de modo individualizado para cada paciente. Los analgésicos entran en dos grandes grupos: analgésicos no específicos tipo antiinflamatorios o paracetamol y analgésicos específicos como ergotaminas y triptanes. 

En ocasiones es necesario utilizar fármacos para controlar las náuseas y los vómitos.

Cuando los ataques de migraña ocurren más de tres veces al mes, duran demasiado tiempo o no responden a la medicación, conviene realizar un tratamiento preventivo. El objetivo es reducir la frecuencia e intensidad de los ataques a por lo menos la mitad, y mejorar la respuesta a los analgésicos. No obstante, este tratamiento no supone una curación.

La gran mayoría de los tratamientos se tienen que tomar a diario durante un tiempo y hace efecto varias semanas después de iniciarlo.

Pueden utilizarse fármacos antihipertensivos, calcio-antagonistas, antidepresivos y antiepilépticos. En el caso de migraña crónica las inyecciones de toxina botulínica cada 3 meses representan una opción de tratamiento. En cualquier caso, el neurólogo experto decidirá en conjunto con el paciente cual es la mejor opción en cada caso, realizando un tratamiento individualizado.

Más recientemente se han incorporado al mercado los anticuerpos anti-CGRP. Este tratamiento se aplica una vez al mes en forma de inyección subcutánea.  Como indicación general, este tratamiento se utiliza  en pacientes con frecuentes episodios de migraña ( al menos 8 al mes) y que hallan fallado al menos 2 tratamientos preventivos.

Otros fármacos preventivos son: magnesio, vitamina B2 a dosis altas

Casi el 7% de los pacientes que sufren cefaleas primarias como la migraña o la cefalea en racimos no responden a ninguna medicación. Para estas personas especialmente se está trabajando en otras alternativas más eficaces y que se toleren mejor.

Se trata de una terapia que se lleva a cabo a través de dispositivos que inducen una descarga eléctrica o un campo magnético sobre determinados nervios o áreas de la cabeza.

Existen dos técnicas para realizarla:

  • Una técnica invasiva que consiste en la implantación de unos electrodos en los nervios occipitales o a nivel maxilar y que se utiliza fundamentalmente en cefalea en racimos. La implantación del dispositivo requiere cirugía y por tanto puede acarrear una serie de efectos adversos tales como riesgo de infección o riesgo de hemorragia, que a pesar de que no suelen ser frecuentes sí que deben ser tenidos en cuenta.
  • La otra alternativa es una técnica no invasiva a través del uso de dispositivos de neuroestimulación portátiles. Esta técnica, denominada estimulación no invasiva del nervio vago, se utiliza pare el tratamiento de pacientes con migrañas y cefaleas en racimo. La estimulación no invasiva del nervio vago actúa sobre una serie de estructuras del sistema nervioso central que está implicadas en el proceso de generación de dolor de cabeza.

    Esta técnica no requiere de cirugía y es el paciente quien se autoadministra el tratamiento a través del dispositivo de neuroestimulación portátil, aplicándoselo durante unos 10 minutos y cada 8-12 horas, en la zona de la carótida donde se encuentra el pulso y la zona por la discurre el nervio vago.

    Su efecto es la prevención del dolor de cabeza, aunque puede también administrarse cuando el paciente tiene una crisis de cefalea. De acuerdo con los estudios más recientes no hay efectos adversos graves y los leves se toleran razonablemente bien.

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NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Departamento de Neurología

El Departamento de Neurología cuenta con una dilatada experiencia en el diagnóstico y tratamiento multidisciplinar de las enfermedades neurológicas.

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Disponemos de la tecnología más avanzada para un diagnóstico preciso con equipos de vanguardia como el HIFU, dispositivos de estimulación cerebral profunda, video EEG, PET y cirugía de la epilepsia, entre otras.

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  • Trastornos del movimiento.
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  • ELA y enfermedades neuromusculares.
Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

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