DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de compresión
El síndrome de compresión es el nombre genérico que reciben los cuadros clínicos producidos cuando una estructura anatómica soporta una presión mantenida superior a la que puede tolerar sin que se altere su función. El nervio, el vaso o la víscera afectados varían según el caso, pero el mecanismo de fondo, un espacio insuficiente para el contenido que aloja, se repite en toda la familia de entidades que agrupa este término. La palabra compresión procede del latín compressio, -onis, derivado de comprimere ("apretar, oprimir juntos"), formado por cum ("con") y premere ("apretar"). A ese sustantivo se añade síndrome, del griego syndromē ("concurrencia", literalmente "correr juntos"), que en medicina designa un conjunto reconocible de manifestaciones con un mecanismo común. La unión de ambos términos no es una simple suma: distingue el fenómeno físico de comprimir algo, presente en contextos tan dispares como la fabricación de un comprimido farmacéutico o el vendaje de una herida, de su condición de entidad clínica catalogada, con una anatomía y una evolución propias. La bibliografía especializada en cirugía de la mano y patología del desfiladero cervicobraquial define el síndrome compresivo como el conjunto de manifestaciones neurológicas o vasculares que aparecen cuando existe una desproporción entre un conducto anatómico y los elementos que lo atraviesan. Esa desproporción entre continente y contenido explica por qué los síndromes de compresión se concentran en regiones muy concretas del cuerpo: los túneles osteofibrosos de la muñeca y el codo, el desfiladero situado entre la clavícula y la primera costilla, el canal raquídeo, los agujeros de conjunción por los que emergen las raíces nerviosas. Cuando la presión sobre una estructura nerviosa se prolonga, el daño no procede solo del aplastamiento mecánico de los axones. Se añade un componente isquémico: los vasos que nutren el nervio o la médula quedan igualmente comprimidos, y el tejido sufre por la falta de riego antes incluso de que la deformación mecánica sea grave. Este doble mecanismo, mecánico e isquémico, explica que la velocidad de instauración importe tanto como la magnitud de la presión. Una compresión leve mantenida durante meses puede producir más daño funcional que una compresión intensa de aparición brusca, porque el tejido dispone de menos tiempo para activar mecanismos de adaptación como la formación de circulación colateral. En las estructuras vasculares el fenómeno es más directo: la propia luz del vaso se reduce, con la consiguiente disminución del flujo distal. Cuando lo comprimido es una víscera hueca o un compartimento muscular, la presión eleva la tensión dentro de un espacio cerrado por fascias poco distensibles, y ese aumento de presión intracompartimental es el que compromete, a su vez, la perfusión de todo lo que queda encerrado en su interior. Según la estructura afectada, la nomenclatura médica agrupa los síndromes de compresión en varias familias. Los síndromes de compresión nerviosa periférica, también llamados neuropatías de atrapamiento, incluyen entidades bien delimitadas como el síndrome del canal carpiano en la muñeca o el síndrome del pronador redondo en el antebrazo. Cuando lo comprimido, además del nervio, incluye un eje vascular, se habla de síndromes del desfiladero: el síndrome costoclavicular, el síndrome del escaleno y el síndrome del opérculo torácico comparten esa región de paso estrecha entre el cuello y el brazo. Un tercer grupo corresponde a la compresión del eje nervioso central y sus raíces: el síndrome de compresión medular afecta al cordón situado dentro del canal raquídeo, mientras que el síndrome de compresión radicular afecta a una raíz nerviosa concreta a su salida de ese canal. Por último, el síndrome compartimental se aparta del patrón nervioso puro: ahí lo comprimido es un grupo muscular completo, junto con los vasos y nervios que lo atraviesan, dentro de una logia fascial que no puede expandirse. No toda compresión constituye un síndrome. El término se reserva para cuadros clínicos con una anatomía y una evolución reconocibles como entidad propia, no para el acto mecánico de comprimir en sí mismo. Distinto es también el fenómeno opuesto: la descompresión retira la presión en lugar de aplicarla. Y conviene no confundir la compresión externa, ejercida desde fuera de la estructura afectada, con la constricción, que en su forma activa procede de la contracción del propio músculo liso de la pared del vaso o del conducto. Ahí acaban los parecidos entre unos síndromes y otros. Cada familia tiene su propio patrón de aparición, su propia localización preferente y, sobre todo, su propio abanico de causas: traumáticas, degenerativas, posturales o incluso puramente anatómicas, cuando una variante congénita reduce de partida el espacio disponible. Depende de qué se quiso destacar al nombrarlos. El síndrome del canal carpiano toma el nombre del túnel óseo y ligamentoso por el que discurre el nervio mediano; el síndrome de compresión radicular, en cambio, nombra directamente la estructura comprimida porque puede producirse en varios niveles de la columna, sin un túnel único que le dé nombre. No exactamente. Una neuropatía periférica puede tener origen metabólico, tóxico o inflamatorio, sin que exista ningún elemento comprimiendo el nervio. El síndrome de compresión es, en cambio, una causa concreta y mecánica dentro del conjunto mucho más amplio de las neuropatías. Sí. En el desfiladero torácico, por ejemplo, el mismo estrechamiento anatómico puede comprimir simultáneamente el plexo braquial y los vasos subclavios, lo que explica que un mismo paciente presente manifestaciones neurológicas y vasculares combinadas. La descripción de entidades compresivas aisladas es muy anterior a su agrupación conceptual. El síndrome del canal carpiano, por ejemplo, se describe con detalle desde la primera mitad del siglo XX, mientras que el término genérico "síndrome de compresión" se consolida más tarde, a medida que la electromiografía y las técnicas de imagen permitieron confirmar el mecanismo compartido entre cuadros hasta entonces clasificados por separado.Qué es el síndrome de compresión
Mecanismo
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué algunos síndromes de compresión llevan nombre de región anatómica y otros nombre de estructura?
¿Es lo mismo un síndrome de compresión que una neuropatía periférica?
¿Puede afectar la compresión a más de una estructura a la vez?
¿Desde cuándo se agrupan estos cuadros bajo un nombre común?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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