DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome
Un síndrome es el conjunto de signos y síntomas que se presentan juntos con una regularidad reconocible, sin que eso implique una causa única ni siquiera conocida. Es una etiqueta de patrón, no un diagnóstico cerrado: sirve para nombrar un cuadro clínico antes de haber aislado su mecanismo, o cuando ese mecanismo puede alcanzarse por varias vías distintas. La palabra procede del griego συνδρομή (syndromḗ), formada por σύν (syn, "con", "junto") y δρόμος (drómos, "carrera"). Literalmente, "correr juntos". Galeno, en el siglo II después de Cristo, ya la empleaba de forma reiterada para describir conjuntos de manifestaciones que aparecían asociadas en sus pacientes. El médico norteafricano Celio Aureliano, que escribía en latín tres siglos más tarde, prefirió traducirla como concursus en lugar de transliterarla; la forma griega no entró en el latín científico hasta el Renacimiento, en 1519, a través de traducciones de autores griegos clásicos. En español es voz esdrújula: se acentúa en la primera sílaba, sín-dro-me. La forma llana "sindrome", cada vez más frecuente por influjo del inglés syndrome, no está reconocida como correcta. Un síndrome se reconoce antes de entenderse. Basta con que un grupo de signos y síntomas concurra con más frecuencia de la que cabría esperar por azar para que un clínico empiece a hablar de patrón sindrómico, incluso sin conocer todavía qué lo produce. Ahí radica su utilidad: describir con precisión algo real, aunque incompleto, mientras la investigación avanza hacia la causa. La forma de bautizarlo varía. Unas veces recibe el nombre del médico que lo describió por primera vez, como ocurre con la inmensa mayoría de los síndromes epónimos del diccionario. Otras veces, mucho más raramente, toma el nombre del primer paciente en quien se identificó. También existen síndromes toponímicos, ligados a un lugar y no a una persona: el síndrome de Estocolmo debe su nombre a un atraco bancario ocurrido en esa ciudad en 1973, no a ningún investigador. Y queda una cuarta vía, cada vez más habitual, puramente descriptiva o construida sobre un acrónimo de sus rasgos principales. El signo es la pieza mínima: un hallazgo objetivo y aislado, como puede consultarse con más detalle en la entrada de este diccionario dedicada a ese término. El síndrome es la suma organizada de varios signos y síntomas que se repiten juntos. La enfermedad, en cambio, suele implicar ya una causa y un mecanismo identificados, con su propio desarrollo en este diccionario. Lo que distingue de verdad al síndrome no es su gravedad ni su extensión, sino su heterogeneidad de origen. Un mismo patrón sindrómico puede tener detrás causas genéticas en un paciente, infecciosas en otro y desconocidas en un tercero. Por eso conviven en la práctica clínica términos que describen el mismo nivel intermedio de reconocimiento: patrón antes que mecanismo. El trastorno, por su parte, comparte con el síndrome esa ausencia de lesión anatómica obligatoria, aunque su uso se ha especializado sobre todo en psiquiatría y en cuadros funcionales. Como esdrújula: sín-dro-me. La Real Academia Española considera incorrecta la forma llana "sindrome", aunque su uso se ha extendido por el influjo del inglés. No exactamente. Un síndrome nombra un patrón de signos y síntomas que se repite; una enfermedad añade, casi siempre, una causa y un mecanismo conocidos. La propia entrada de este diccionario sobre enfermedad señala que muchos cuadros empiezan llamándose síndrome y cambian de categoría en cuanto se identifica su origen. Por tradición médica: quien describe por primera vez un cuadro clínico suele dar nombre a lo que observa, aunque la historia de la medicina no siempre premia con el epónimo a quien vio el caso primero. El diccionario recoge decenas de estos nombres propios, casi siempre del médico que lo identificó y, en casos mucho más raros, del propio paciente. Sí, y esa es precisamente su seña de identidad frente a la enfermedad clásica. El mismo conjunto de signos y síntomas puede originarse por vías biológicas distintas en pacientes diferentes, lo que no impide que compartan el mismo nombre sindrómico mientras se investiga cada mecanismo por separado. Desde Galeno, en el siglo II. La forma latinizada que hoy reconocemos, sin embargo, no llegó hasta 1519, y el inglés no la documenta hasta 1541, en una traducción de la obra del propio Galeno.Qué es síndrome
Cómo se identifica y se nombra un síndrome
Diferenciación con enfermedad, trastorno y signo
Preguntas frecuentes
¿Cómo se pronuncia correctamente la palabra síndrome?
¿Es lo mismo un síndrome que una enfermedad?
¿Por qué algunos síndromes llevan el nombre de una persona?
¿Puede un síndrome tener más de una causa?
¿Desde cuándo se usa la palabra en medicina?
Referencias
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