Síndrome del tunel carpiano
Diagnóstico y tratamiento del síndrome del túnel carpiano en la Clínica
La sintomatología que cuenta el paciente es bastante característica y ayuda al médico a orientar el diagnóstico.
Tras la sospecha clínica, se deberá realizar una exploración de la sensibilidad y fuerza de la mano, así como maniobras que desencadenen la sintomatología.
Para confirmar el diagnóstico y valorar el grado de afectación del nervio mediano (leve, moderado o severo) habitualmente se solicita un estudio neurofisiológico consistente en un electromiograma (EMG) y un estudio de conducción nerviosa (ECN).
El síndrome del túnel carpiano puede asociarse a enfermedades endocrinológicas, reumáticas, tratamiento con estrógenos, embarazo, algunos tumores, etc.; es por eso que si existe la sospecha de estas enfermedades, el diagnóstico puede complementarse con pruebas analíticas o de imagen que ayuden a encontrar la causa.
¿Quiere saber más sobre el Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología?
Diagnosticamos y tratamos de forma completa el amplio espectro de afecciones congénitas o adquiridas del sistema músculo-esquelético.
Prácticamente todos los pacientes experimentan una mejoría satisfactoria con el tratamiento quirúrgico, siendo poco probables las recidivas".
Tratamiento de la causa
En aquellos casos en los que se identifique una enfermedad asociada, hay que instaurar un tratamiento adecuado de la misma.
Tratamiento conservador
Está indicado en casos leves, con falta de atrofia de la eminencia tenar, o embarazo. Estos pacientes pueden responder a antiinflamatorios (esteroideos o no esteroideos) y reposo de la mano con férula dorsal nocturna en extensión que abarque mano y antebrazo. En casos crónicos también es útil la rehabilitación ocupacional. Si persisten los síntomas, puede realizarse una infiltración local de corticoides.
Tratamiento quirúrgico
La liberación quirúrgica del nervio estaría indicada si persisten los síntomas a pesar del tratamiento médico, si el estudio neurofisiológico es muy patológico, si hay un déficit sensitivo o motor establecido, o si existen síntomas severos o progresivos de más de 12 meses de evolución. La cirugía puede ser tanto abierta (convencional) como endoscópica.
Es una cirugía que puede realizarse de forma ambulatoria o con una estancia de varias horas, ya que es de corta duración y se lleva a cabo bajo anestesia local o regional.
Se practica una pequeña incisión en la muñeca, se disecan los tejidos hasta identificar el nervio mediano y se libera totalmente dicho nervio a lo largo del túnel carpiano tras practicar una sección transversal del ligamento anular del carpo.
Tras la cirugía, se coloca un vendaje en la muñeca y la mano en alto con ayuda de un cabestrillo, para evitar que sangre y se inflame. Es importante mover mucho los dedos y no flexionar la muñeca.
Se trata de una intervención que habitualmente no tiene complicaciones. Tras la cirugía el dolor desaparece en días, y el resto de los síntomas mejoran en plazo breve, dependiendo de la gravedad de la lesión.
Saber más del síndrome del tunel carpiano
El túnel carpiano es un canal o corredor en la cara anterior o flexora de la muñeca, situado entre los huesos de la muñeca y el ligamento anular del carpo, por el cual pasan los tendones flexores de los dedos y el nervio mediano.
El síndrome del túnel carpiano es una enfermedad que produce daño del nervio mediano. Si existe, por cualquier causa, un aumento de la presión dentro de ese túnel carpiano se puede producir una lesión en dicho nervio.
Los casos leves pueden evolucionar favorablemente con tratamiento mediante inmovilización de la muñeca o con la inyección de corticoides. En casos más avanzados, la solución siempre es quirúrgica, liberando el nervio atrapado en el túnel del carpo.
Prácticamente todos los pacientes experimentan una mejoría muy satisfactoria con el tratamiento quirúrgico.
¿Cuáles son los síntomas más habituales?
- Dolor en muñeca y antebrazo
- Calambres y hormigueos en dedos
Al inicio, la mayoría de los pacientes se quejan de dolor en la región de la muñeca y antebrazo, asociando sensación de acorchamiento, calambres y hormigueos en los dedos pulgar, índice, medio y parte del anular. Estos síntomas típicamente son nocturnos y/o posturales.
Con posterioridad, si no se trata, aparecerá debilidad y atrofia de algunos músculos de la mano (sobre todo en eminencia tenar o almohadilla que hay bajo el pulgar), así como torpeza al manipular objetos.
Son tantos los tendones que atraviesan dicho canal que el nervio mediano dispone de un espacio muy justo en su zona central.
Si por cualquier causa disminuye aún más este espacio, entonces aumenta la presión en su interior, resultando comprimido el nervio mediano. Son múltiples las causas que pueden originar esta compresión del nervio, aunque en muchas ocasiones no se identifica ninguna enfermedad asociada, habiendo además unos pocos casos familiares.
Puede asociarse a enfermedades endocrinológicas (hipotiroidismo o acromegalia), a enfermedades reumáticas (artritis reumatoide), a enfermedades de depósito (amiloidosis, mucopolisacaridosis), a tumores (mieloma múltiple, hemangioma, lipoma), a tratamiento esteroideo o estrogénico y a embarazo o lactancia materna.
Es bastante común que se relacione con ocupaciones o actividades que supongan maniobras manuales repetitivas (movimientos repetidos de mano y muñeca, posiciones repetitivas forzadas de la muñeca) o traumatismos locales (uso regular y continuado de herramientas de mano vibrátiles).
Es una patología muy común, siendo la neuropatía de compresión de nervio periférico más frecuente, de forma que afecta al 1-3% de la población general y a más del 5% de los trabajadores en determinadas ocupaciones que requieren uso repetitivo de manos y muñecas.
Este cuadro es mucho más frecuente en mujeres de 40-60 años, siendo bilateral en más del 50% de los casos.
Se trata de una intervención que habitualmente no tiene complicaciones. Tras la cirugía el dolor desaparece en días, y el resto de los síntomas mejoran en plazo breve, dependiendo de la gravedad de la lesión.
Los resultados que se obtienen varían en las diferentes series, siendo en las más amplias y con mayor número de pacientes los siguientes:
- Mejoría de dolor y parestesias: abierta (98%), endoscópica (99%).
- Satisfacción con la técnica: abierta (84%), endoscópica (89%).
- Retorno más precoz al trabajo con la endoscopica.
- Tasa global de complicaciones de la endoscopica: 1.8% sobre unos 17.000 procedimientos (varía con las diferentes técnicas).
- Lesiones nerviosas (rama cutánea palmar, rama motora tenar, nervios digitales comunes, nervio mediano, nervio cubital) de endoscopica: 0.8%.
¿NECESITA PEDIR UNA SEGUNDA OPINIÓN?
tal vezLE INTERESE
HISTORIAS DE LA CLÍNICA
Nuestros pacientes cuentan su experiencia. Historias de esperanza, lucha y superación.
