DICCIONARIO MÉDICO

Síndrome del canal carpiano

El síndrome del canal carpiano es la neuropatía que resulta de la compresión del nervio mediano dentro del conducto rígido situado en la cara palmar de la muñeca. Es, según la mayoría de las series publicadas, la neuropatía por atrapamiento más frecuente del cuerpo humano.

Qué es el síndrome del canal carpiano

El síndrome del canal carpiano designa la compresión del nervio mediano en el punto en que atraviesa un conducto estrecho de la muñeca formado por huesos y ligamento. La literatura médica en español recurre indistintamente a síndrome del túnel carpiano y a síndrome del canal del carpo para nombrar el mismo proceso. Las tres expresiones conviven en las guías clínicas y designan una única entidad.

Del latín carpus, y este del griego karpós, «muñeca», procede el adjetivo carpiano. Algunos filólogos relacionan esta raíz con antiguos verbos germánicos que significan girar o volver, en alusión al propio movimiento de la articulación. La expresión inglesa carpal tunnel syndrome, de la que deriva buena parte de la nomenclatura actual, se generalizó en la literatura médica hacia mediados del siglo veinte.

El conducto tiene forma de arco. Los ocho huesos del carpo, dispuestos en dos filas, construyen su suelo y sus paredes laterales. El techo lo cierra el ligamento anular del carpo, una banda fibrosa gruesa que se tiende de forma transversal sobre la cara anterior de la muñeca. El espacio interior es estrecho. Por él discurren nueve tendones flexores (cuatro del flexor superficial de los dedos, cuatro del flexor profundo y uno del flexor largo del pulgar) junto con el nervio mediano, que ocupa la posición más superficial.

Mecanismo de la compresión

Cualquier circunstancia que reduzca el volumen disponible dentro del canal, o que aumente el volumen de lo que contiene, eleva la presión sobre el nervio mediano. La respuesta del nervio es progresiva: primero aparece congestión venosa, después se compromete la microcirculación interna del propio nervio y, si la presión se mantiene, sobreviene desmielinización segmentaria. En los casos más prolongados llega a producirse degeneración axonal, algo que no ocurre con la misma facilidad en otros nervios periféricos del organismo, dotados de mayor reserva vascular.

El daño rara vez es súbito. Suele tardar meses en manifestarse con claridad, lo que explica que buena parte de los pacientes consulte cuando el proceso ya lleva tiempo instaurado.

Clasificación

Desde el punto de vista temporal se distinguen dos formas. La aguda es poco habitual y se debe a un aumento brusco y mantenido de la presión, casi siempre asociado a una fractura distal del radio, una quemadura o un trastorno de la coagulación. La crónica, mucho más frecuente, se instaura de manera progresiva y puede prolongarse durante meses o incluso años.

Se distinguen, además, dos grandes grupos según el origen. La mayoría de los casos son idiopáticos: no se identifica ninguna enfermedad de base y el cuadro se atribuye al desgaste mecánico acumulado en la muñeca. Entre las causas reconocibles figuran los trastornos endocrinos (el hipotiroidismo, la acromegalia), pero también enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide o, con menor frecuencia, enfermedades de depósito, entre las que destaca la amiloidosis. El embarazo y la menopausia, por los cambios hormonales que conllevan, se asocian igualmente a un riesgo mayor.

Una variante puramente anatómica merece mención aparte. El nervio mediano presenta ocasionalmente una bifurcación alta dentro del propio canal, o la persistencia de una arteria mediana que en la mayoría de las personas desaparece antes del nacimiento. Lanz describió de forma sistemática estas variantes en 1977 y calculó que aparecen en torno al tres por ciento de la población. No causan el síndrome por sí solas, pero explican por qué la anatomía del nervio mediano no es idéntica de una persona a otra.

Antecedentes históricos

El cirujano británico James Paget fue el primero en relacionar, en 1854, la compresión del nervio mediano con una fractura mal consolidada del radio. El diagnóstico tardó, sin embargo, casi un siglo en generalizarse. En 1930, Learmonth practicó la primera liberación quirúrgica documentada del ligamento anular, con la sencilla premisa de que seccionarlo bastaba para aliviar la compresión.

La consolidación definitiva del cuadro como entidad clínica autónoma llegó de la mano de George S. Phalen, cirujano ortopédico de la Cleveland Clinic que, entre 1950 y 1972, publicó una serie de trabajos basados en varios cientos de manos estudiadas. A él se debe también la maniobra diagnóstica que lleva su nombre.

Diferenciación con otros cuadros

No toda molestia en la mano corresponde a un síndrome del canal carpiano. La radiculopatía cervical a la altura de la sexta vértebra puede producir un cuadro sensitivo parecido, pero se acompaña de dolor en el cuello y se reproduce con maniobras de compresión del cuello, ajenas por completo a la muñeca.

La tendinopatía de De Quervain afecta a los tendones del primer compartimento extensor y se localiza en la estiloides radial, un punto más proximal que el trayecto del nervio mediano. El síndrome del pronador redondo comprime ese mismo nervio unos centímetros más arriba, ya en el antebrazo, y respeta la sensibilidad de la palma: la rama cutánea palmar se separa del nervio antes de que este entre en el canal.

Distinto es el trayecto del nervio cubital. Cuando se comprime en el codo o en el canal de Guyón, afecta al meñique y a la mitad del anular, nunca al pulgar ni al índice.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el término carpiano?

Del latín carpus y este del griego karpós, «muñeca». Es la misma raíz que da nombre al hueso ganchoso, al escafoides y al resto de piezas del carpo.

¿Es lo mismo el canal carpiano y el canal del carpo?

Sí. Son dos formas de nombrar la misma estructura y el mismo síndrome. Canal carpiano usa el adjetivo; canal del carpo usa el sustantivo del que este deriva.

¿A qué edad es más frecuente?

Entre los 40 y los 60 años, con un segundo pico hacia los 75. Las mujeres lo padecen entre dos y tres veces más que los hombres.

¿Por qué aparece en las dos manos en tantos casos?

La afectación es bilateral en torno a la mitad de los pacientes, aunque no siempre con la misma intensidad en ambos lados. Esto ocurre porque el factor que reduce el espacio del canal (el edema hormonal del embarazo, el engrosamiento sinovial de una artritis o el simple desgaste articular con la edad) actúa sobre las dos muñecas por igual, y no sobre una estructura local aislada. En el resto de los casos el síndrome se manifiesta en una sola muñeca, casi siempre coincidiendo con el lado que soporta la mayor carga de trabajo repetitivo.

Referencias

  1. MedlinePlus. Síndrome del túnel carpiano. Disponible en: medlineplus.gov
  2. Fisterra. Guía clínica de síndrome del túnel carpiano. Disponible en: fisterra.com
  3. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Síndrome del túnel carpiano en pacientes con nervio mediano bífido. Disponible en: elsevier.es
  4. Online Etymology Dictionary. Etimología de carpus y carpal. Disponible en: etymonline.com

Consulte también la información clínica completa sobre el síndrome del túnel carpiano

Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento de esta compresión del nervio mediano, puede consultar la página de síndrome del túnel carpiano elaborada por el departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Síndrome del canal del carpo. Nombre alternativo del mismo síndrome, con el ángulo diferencial de la nomenclatura.
  • Carpo. Los ocho huesos de la muñeca que forman el suelo del canal carpiano.
  • Nervio mediano. El nervio que se comprime en este síndrome.
  • Maniobra de Phalen. Prueba clínica ideada por el cirujano que consolidó el estudio de este síndrome.
  • Síndrome del canal de Guyón. Neuropatía por atrapamiento del nervio cubital en la misma región de la muñeca.

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