DICCIONARIO MÉDICO
Carpo
El carpo es la región anatómica formada por ocho huesos cortos que constituyen el esqueleto de la muñeca. Estos huesos se disponen en dos filas (proximal y distal), se articulan entre sí mediante ligamentos y conectan el antebrazo con el metacarpo. La fractura del escafoides, el más lateral de la fila proximal, es la lesión carpiana de mayor frecuencia en la población general. En anatomía, el carpo designa el conjunto óseo situado entre los extremos distales del radio y el cúbito, por un lado, y las bases de los cinco huesos metacarpianos, por otro. Coloquialmente se identifica con la muñeca, si bien la muñeca como región clínica incluye también las partes blandas que rodean estos huesos: tendones, ligamentos, vainas sinoviales y estructuras neurovasculares. La palabra procede del griego καρπός (karpós), que en los textos hipocráticos ya designaba la muñeca. Galeno empleó el término en sus tratados de osteología, y de ahí pasó al latín anatómico medieval como carpus. No debe confundirse con el homófono griego καρπός que significa "fruto" y que da lugar a la familia léxica de "carpelo" en botánica; la coincidencia formal es casual. El latín clásico prefirió brachiale para esta región, pero fue el helenismo galénico el que prevaleció en la nomenclatura anatómica moderna. Los ocho huesos del carpo se ordenan en dos hileras, nombradas según su proximidad al antebrazo. La fila proximal, de lateral a medial, comprende el escafoideo (con forma de barca, el más voluminoso de esta hilera), el semilunar, el piramidal y el pisiforme, un hueso sesamoideo alojado en el tendón del músculo flexor cubital del carpo. No todos los anatomistas consideran el pisiforme parte funcional de la fila; algunos lo tratan como un sesamoideo accesorio, lo cual explica que ciertos manuales hablen de "siete huesos y medio" en el carpo. La fila distal incluye el trapecio, el trapezoide, el hueso grande (capitado) y el ganchoso. Entre ambas hileras se sitúa la articulación mediocarpiana, responsable de buena parte del arco de flexión y extensión de la muñeca. El hueso grande es el de mayor volumen de todo el carpo y ocupa una posición central que funciona como eje de rotación durante los movimientos de desviación radial y cubital. La articulación radiocarpiana une la superficie articular del radio con la fila proximal del carpo (escafoides y semilunar, fundamentalmente). Es una articulación condílea que permite flexión, extensión, desviación radial, desviación cubital y circunducción. El cúbito no contacta directamente con los huesos carpianos; entre ambos se interpone un disco fibrocartilaginoso, el complejo del fibrocartílago triangular. Entre los huesos de cada fila existen articulaciones intercarpianas con un rango de movimiento limitado pero imprescindible para que la muñeca absorba cargas. Las articulaciones carpometacarpianas conectan la fila distal con los metacarpianos. La del pulgar merece mención aparte: es de tipo "en silla de montar" y permite la oposición, un movimiento exclusivo de los primates que hace posible la pinza fina. Toda esta mecánica articular depende de un sistema ligamentoso complejo. El retináculo flexor (ligamento transverso del carpo) cierra por su cara palmar el llamado túnel del carpo, un conducto osteofibroso por el que discurren nueve tendones flexores y el nervio mediano. La compresión de este nervio dentro del túnel origina el síndrome del túnel carpiano, la neuropatía por atrapamiento más frecuente. Los huesos del carpo reciben irrigación a través de ramas de las arterias radial y cubital, que forman arcos dorsales y palmares en la región. La mayor parte de estos huesos tiene una vascularización razonablemente redundante, pero el escafoides constituye una excepción conocida: su principal aporte sanguíneo entra por el polo distal y avanza en sentido retrógrado. Cuando una fractura interrumpe ese flujo, el polo proximal queda en riesgo de necrosis avascular. Es la razón por la que las fracturas de escafoides requieren un seguimiento más estrecho que otras fracturas carpianas y, en ocasiones, fijación quirúrgica temprana. Del griego καρπός (karpós), que significaba "muñeca". El término aparece en los escritos hipocráticos del siglo V a. C. y fue adoptado después por Galeno para la nomenclatura osteológica. Llegó al español a través del latín anatómico carpus. No exactamente. El carpo designa de forma estricta los ocho huesos cortos que forman la base esquelética de la muñeca. La muñeca, como región clínica, abarca también los tendones, ligamentos, nervios y vasos sanguíneos que rodean esos huesos, e incluso las porciones distales del radio y el cúbito. El escafoides. Este hueso recibe la mayor parte de la carga cuando alguien cae con la mano extendida, y su particular vascularización (de distal a proximal) lo hace vulnerable a complicaciones como la necrosis avascular si la fractura no se detecta a tiempo. Depende de cómo se clasifique el pisiforme. Funcionalmente es un hueso sesamoideo incluido en el tendón del flexor cubital del carpo y no participa de forma directa en la articulación radiocarpiana. La nomenclatura anatómica internacional lo cuenta entre los huesos carpianos, pero en la práctica biomecánica algunos autores lo consideran una estructura accesoria. Si desea profundizar en conceptos asociados al carpo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el carpo
Organización en dos filas
Articulaciones y biomecánica de la muñeca
Vascularización y particularidades del escafoides
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "carpo"?
¿Es lo mismo carpo que muñeca?
¿Cuál es el hueso del carpo que se fractura con más frecuencia?
¿Por qué algunos textos hablan de siete huesos del carpo y otros de ocho?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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