DICCIONARIO MÉDICO
Metacarpiano
Un metacarpiano es cada uno de los cinco huesos largos que forman el metacarpo, la región media de la mano. Se numeran del I al V comenzando por el pulgar y comparten la estructura de base, cuerpo y cabeza propia de todo hueso largo. La palabra también se usa como adjetivo: lo perteneciente o relativo al metacarpo. Metacarpiano es, en primer lugar, un adjetivo: lo que pertenece o se relaciona con el metacarpo. Por extensión, y en el uso más frecuente en anatomía, el término se sustantiva para designar cada uno de los cinco huesos que componen esa región de la mano. La forma se construye añadiendo el sufijo latino -ianus a metacarpo, un patrón habitual en el vocabulario anatómico (carpiano, tarsiano, escapular) para derivar adjetivos a partir de nombres de estructuras óseas. Los cinco metacarpianos se numeran de I a V en sentido radiocubital, del pulgar al meñique. El primero es el más corto y el más grueso; el segundo, el más largo. Esta variación de tamaño entre piezas vecinas no es casual: responde a la función de cada dedo y a las cargas mecánicas que debe soportar. Como cualquier hueso largo, cada metacarpiano se organiza en tres segmentos: una base proximal, un cuerpo o diáfisis de sección prismático-triangular y una cabeza distal redondeada. La cabeza forma la prominencia que se ve y se palpa en el dorso de la mano al cerrar el puño (el nudillo) y se articula con la falange proximal correspondiente. Las bases no son intercambiables entre sí. La del primer metacarpiano presenta una superficie cóncavo-convexa que encaja con el trapecio. La del segundo se articula sobre todo con el trapezoide. La del tercero lo hace con el hueso grande y exhibe, en su cara radial, una apófisis estiloides que los demás no tienen. Las bases del cuarto y el quinto comparten superficie articular con el ganchoso. El metacarpiano del pulgar merece mención aparte: gira unos 90 grados respecto al plano de la palma, de modo que su eje de flexoextensión queda orientado hacia el resto de los dedos. Esa rotación, sumada a la articulación en silla de montar con el trapecio, permite la oposición del pulgar, el movimiento que le deja tocar la yema de cada uno de los otros dedos y que resulta clave para la prensión de precisión. También se comporta de forma distinta durante el desarrollo. En los metacarpianos segundo a quinto, el centro secundario de osificación (la futura epífisis) aparece en el extremo distal, hacia la cabeza. En el primero aparece en la base, igual que ocurre en las falanges. Es, en ese sentido, el más atípico de los cinco. La osificación de los metacarpianos comienza hacia la octava o novena semana de vida fetal, con un centro primario situado en el cuerpo. El segundo y el tercer metacarpiano son los primeros en osificarse; el del pulgar, el último. Los centros secundarios aparecen mucho después, hacia el tercer año de vida, y no se fusionan con el cuerpo del hueso hasta alrededor de los veinte años. Ese calendario de fusión tardía tiene una consecuencia práctica en la infancia: una lesión que atraviese la zona de crecimiento de un metacarpiano puede comprometer su desarrollo longitudinal, algo que no ocurre con las lesiones limitadas al cuerpo del hueso, ya completamente osificado desde el nacimiento. El metacarpiano es la pieza; el metacarpo, el conjunto de las cinco piezas. Se dice «el metacarpo» para referirse a la región y «un metacarpiano», o «el segundo metacarpiano», para referirse a un hueso concreto. Con la falange, el parecido es estructural, no de posición: ambos son huesos largos en miniatura, con base, cuerpo y cabeza, pero el metacarpiano ocupa la palma y la falange, los dedos. Cada dedo largo tiene tres falanges (proximal, media y distal); el pulgar, solo dos. Los metacarpianos se cuentan, además, entre los huesos con mayor incidencia de fracturas de todo el esqueleto de la mano. La más frecuente de todas afecta al cuello del quinto metacarpiano, conocida coloquialmente como fractura del boxeador, y representa por sí sola cerca del 10 % de las fracturas de la mano. Las dos cosas. Como adjetivo significa perteneciente al metacarpo; como sustantivo designa cada uno de los cinco huesos que lo forman. Se puede decir tanto «articulación metacarpiana» como «el segundo metacarpiano». El segundo, seguido de cerca por el tercero. El primero, el del pulgar, es en cambio el más corto y el más grueso de los cinco. De I a V, en sentido radiocubital: el primero corresponde al pulgar y el quinto, al meñique. Es la misma convención que se emplea para numerar los dedos y los metatarsianos del pie. La del cuello del quinto metacarpiano, la llamada fractura del boxeador, producida típicamente por el impacto de un puñetazo cerrado contra una superficie dura. En conjunto, las fracturas de los metacarpianos suponen alrededor del 40 % de todas las fracturas de la mano. Comparten estructura (base, cuerpo y cabeza) pero no posición: el metacarpiano forma la palma, la falange, los dedos. Cada dedo largo tiene tres falanges; el pulgar, solo dos, y su metacarpiano es, además, el único que gira 90 grados respecto al plano de la mano.Qué es el metacarpiano
Anatomía de cada metacarpiano
La particularidad del primer metacarpiano
Formación y desarrollo
Diferenciación con el metacarpo y la falange
Preguntas frecuentes
¿Metacarpiano es sustantivo o adjetivo?
¿Cuál es el metacarpiano más largo?
¿Cómo se numeran los metacarpianos?
¿Qué fractura es más frecuente en los metacarpianos?
¿En qué se diferencia un metacarpiano de una falange?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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