DICCIONARIO MÉDICO
Salbutamol
El salbutamol es un agonista selectivo de los receptores beta-2 adrenérgicos de acción corta, empleado para revertir el broncoespasmo en el asma y en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Fue el primer beta-2 agonista selectivo que se comercializó y continúa siendo el broncodilatador de rescate de referencia en todo el mundo. Su código en la clasificación ATC es R03AC02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El salbutamol pertenece al grupo de los broncodilatadores beta-adrenérgicos. Actúa sobre los receptores beta-2, que predominan en el músculo liso de los bronquios, y apenas estimula los beta-1 del corazón cuando se inhala en las cantidades habituales. Su nombre no procede del griego ni del latín, sino de la propia estructura de la molécula: reúne las sílabas de saligenina, butil, amino y etanol, los fragmentos químicos que la componen. Esa estructura tiene una consecuencia práctica. La molécula deriva de la adrenalina, pero sustituye el anillo catecol por un grupo saligenina. Las catecolaminas naturales se degradan enseguida por acción de la enzima catecol-O-metiltransferasa (COMT); al carecer de ese anillo, el salbutamol resiste esa degradación y mantiene su efecto durante varias horas. Se emplea en forma racémica, es decir, como mezcla de dos imágenes especulares de la misma molécula. Solo una de ellas, el enantiómero R, se une con eficacia al receptor y produce la broncodilatación; cuando se aísla y se comercializa por separado recibe el nombre de levosalbutamol. La vía inhalatoria es la más frecuente, con inhalador presurizado, con dispositivos de polvo seco o mediante nebulización. Existen además presentaciones orales e intravenosas para situaciones concretas. Para entender por qué el salbutamol supuso un cambio conviene mirar a lo que había antes. En 1948, Raymond Ahlquist propuso que las respuestas del organismo a la adrenalina dependían de dos tipos de receptores, que llamó alfa y beta. Casi veinte años más tarde, en 1967, el equipo de A. M. Lands demostró que los receptores beta no eran uniformes: los beta-1 abundaban en el corazón y los beta-2 en la musculatura lisa de los bronquios. El fármaco de rescate de aquella época era la isoprenalina, un simpaticomimético que dilataba los bronquios pero también aceleraba el corazón, porque estimulaba ambos subtipos de receptor sin distinguirlos. David Jack, que dirigía la investigación de un laboratorio británico desde 1961, se fijó una meta muy concreta: dar con una molécula capaz de abrir las vías aéreas sin ese precio cardíaco. De ese trabajo nació el salbutamol. Llegó al mercado británico en 1969 y a Estados Unidos en 1980. Allí se conoce por su denominación estadounidense, albuterol, mientras que el resto del mundo utiliza el nombre salbutamol. Medio siglo después sigue figurando en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Cuando el salbutamol se acopla al receptor beta-2, pone en marcha una cascada dentro de la célula muscular. El receptor activa una proteína Gs, que estimula la enzima adenilato ciclasa. Sube entonces el AMP cíclico en el interior de la fibra, un mensajero que activa la proteína cinasa A y acaba reduciendo la disponibilidad de calcio. El músculo liso se relaja y el bronquio se ensancha. La respuesta es rápida. Tras la inhalación, la broncodilatación empieza a notarse en pocos minutos y se mantiene durante unas horas, un perfil que lo hace idóneo para cortar una crisis pero no para el control de fondo de la enfermedad. Por eso se agrupa entre los agonistas beta-2 de acción corta, junto a la terbutalina, y se separa de los de acción prolongada, pensados para el control a largo plazo. Más allá del pulmón, el salbutamol tiene otras aplicaciones que aprovechan esa misma relajación del músculo liso. Se ha utilizado para frenar las contracciones uterinas en el parto prematuro y para desplazar el potasio hacia el interior de las células en la hiperpotasemia aguda. Su preferencia por el receptor beta-2 no es absoluta: a concentraciones altas puede aparecer un temblor fino de las manos y algo de taquicardia, la huella de una estimulación beta-1 residual. De la química de la molécula, no de una raíz clásica. Las sílabas condensan cuatro fragmentos: SAL de saligenina, BUT de butil, AM de amino y OL de etanol. Es un nombre armado pieza a pieza, casi como un acrónimo. Sí. Son dos nombres del mismo principio activo. Salbutamol es la denominación común internacional, la que se usa en Europa y en buena parte del mundo; albuterol es el nombre que se adoptó en Estados Unidos. Porque su efecto aparece en minutos y se agota en unas horas, un patrón temporal que lo hace útil para aliviar un episodio puntual de sibilancias o de ahogo. Los agonistas beta-2 de acción prolongada tardan más en actuar o duran mucho más, y ocupan otro lugar en el manejo de la enfermedad. El salbutamol es un fármaco de rescate, no de fondo. Si desea situar el salbutamol en su contexto, puede consultar:Qué es el salbutamol
El primer agonista beta-2 selectivo
Cómo produce la broncodilatación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre salbutamol?
¿Son lo mismo el salbutamol y el albuterol?
¿Por qué se dice que es de acción corta?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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