DICCIONARIO MÉDICO
Prueba de Rinne
La prueba de Rinne es una exploración audiológica de cabecera que utiliza un diapasón para comparar la conducción aérea del sonido con la conducción ósea en un mismo oído. Permite orientar de forma rápida si una hipoacusia es de conducción (transmisión) o neurosensorial (percepción), y se realiza habitualmente junto con la prueba de Weber. La prueba de Rinne es una maniobra de exploración física que consiste en comparar, en un mismo oído, cuánto tiempo y con qué intensidad percibe el paciente el sonido de un diapasón vibrante (habitualmente de 512 Hz) cuando se le presenta por dos vías distintas: primero apoyado sobre el hueso mastoideo (conducción ósea) y después sostenido junto al conducto auditivo externo (conducción aérea). La relación entre ambas percepciones indica si la vía de transmisión mecánica del sonido funciona correctamente. Es, junto con la prueba de Weber, una de las dos pruebas acumétricas clásicas de la exploración otorrinolaringológica y neurológica. El nombre de la prueba es un epónimo médico en honor de Heinrich Adolf Rinne (1819-1868), otólogo alemán que describió esta maniobra en 1855 en su trabajo Beiträge zur Physiologie des menschlichen Ohres ("Contribuciones a la fisiología del oído humano"). Rinne fue el primero en sistematizar la comparación entre la conducción aérea y la ósea como método diagnóstico y en establecer que, en condiciones normales, el sonido se percibe mejor y durante más tiempo por vía aérea que por vía ósea. La prueba de Rinne se fundamenta en la existencia de dos rutas por las que el sonido puede alcanzar el oído interno. La conducción aérea es la vía fisiológica normal: las ondas sonoras entran por el conducto auditivo externo, hacen vibrar el tímpano, se amplifican al atravesar la cadena de huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo) y se transmiten al líquido de la cóclea, donde las células ciliadas las convierten en impulsos nerviosos que viajan por el nervio vestibulococlear hasta el cerebro. Esta ruta incluye un mecanismo de amplificación mecánica (la cadena de huesecillos) que hace que el sonido llegue a la cóclea con mayor eficacia que por cualquier otra vía. Existe además una vía alternativa, la conducción ósea: cuando un objeto vibrante, como el mango de un diapasón, se apoya directamente sobre un hueso del cráneo, las vibraciones se propagan a través de la estructura ósea hasta la cóclea sin pasar por el conducto auditivo, el tímpano ni los huesecillos. Esta vía es menos eficaz que la aérea, porque carece del mecanismo de amplificación del oído medio. En un oído con audición normal, la conducción aérea supera siempre a la ósea, porque el aparato de amplificación del oído medio está intacto. Si la conducción aérea pierde esa ventaja, algo en el oído externo o medio está impidiendo que el sonido llegue correctamente a la cóclea por la vía habitual. El resultado de la prueba de Rinne se expresa de forma binaria como positivo o negativo, una terminología que puede resultar contraintuitiva porque el resultado positivo es el normal. Rinne positivo (conducción aérea mayor que conducción ósea). El paciente percibe el sonido del diapasón con mayor intensidad y durante más tiempo cuando se le presenta junto al conducto auditivo (vía aérea) que cuando se le apoya en la mastoides (vía ósea). Este es el resultado normal: indica que el mecanismo de amplificación del oído medio funciona correctamente. También se obtiene un Rinne positivo en la hipoacusia neurosensorial, porque la lesión está en la cóclea o en el nervio auditivo, no en la vía de transmisión, y ambas vías (aérea y ósea) están disminuidas por igual. Rinne negativo (conducción ósea mayor que conducción aérea). El paciente percibe el sonido mejor o durante más tiempo por vía ósea que por vía aérea. Este resultado es patológico e indica una hipoacusia de conducción: algo en el oído externo o medio (un tapón de cerumen, una perforación del tímpano, una fijación del estribo por otosclerosis, un derrame en el oído medio) está bloqueando la vía aérea, de modo que el sonido llega mejor a la cóclea cuando se salta ese obstáculo y viaja directamente por el hueso. Un caso especial es el denominado falso Rinne positivo, que puede producirse cuando existe una hipoacusia neurosensorial profunda en un oído: el diapasón apoyado en la mastoides del oído gravemente afectado puede ser percibido por el oído contralateral sano a través de la conducción ósea transcraneal, lo que simula un Rinne positivo en un oído que en realidad no oye. La prueba de Weber, que evalúa la lateralización del sonido, ayuda a desenmascarar esta situación. La prueba de Rinne y la prueba de Weber (maniobra de Weber) son exploraciones diseñadas para usarse juntas. Mientras el Rinne compara las dos vías del sonido en un mismo oído, el Weber evalúa la lateralización del sonido entre ambos oídos. La combinación de ambos resultados permite al clínico clasificar una hipoacusia unilateral como conductiva o neurosensorial con un alto grado de fiabilidad, sin necesidad de audiometría instrumental. No obstante, ambas pruebas son exploraciones de orientación que no sustituyen a la audiometría tonal ni a la timpanometría, sino que las complementan. Es un epónimo en honor de Heinrich Adolf Rinne (1819-1868), otólogo alemán que describió esta maniobra en 1855 en su trabajo Beiträge zur Physiologie des menschlichen Ohres ("Contribuciones a la fisiología del oído humano"). Rinne fue el primero en sistematizar la comparación entre la conducción aérea y la ósea como método diagnóstico. Estableció que, en un oído sano, el sonido se percibe mejor y durante más tiempo por vía aérea que por vía ósea, una observación que sigue siendo la base de la prueba. Su trabajo sentó las bases de la acumetría con diapasón, una técnica que se practica desde hace más de siglo y medio y que todavía no ha sido sustituida en la exploración de cabecera. Suele describirse junto a la prueba de Weber, otra maniobra con diapasón de la misma época, aunque ambas evalúan aspectos distintos de la audición. No exactamente. Un Rinne positivo (mejor percepción por vía aérea que por vía ósea) es el resultado normal, pero también aparece en la hipoacusia neurosensorial, porque en ese caso ambas vías están disminuidas por igual y la relación entre ellas no cambia. Un Rinne negativo señala que el paciente oye mejor el diapasón por vía ósea que por vía aérea, justo al revés de lo esperable. Ese patrón apunta a una hipoacusia de conducción: algo en el oído externo o medio (un tapón de cerumen, una perforación timpánica, una otosclerosis) bloquea la vía aérea, de modo que el sonido llega mejor a la cóclea cuando se salta ese obstáculo por el hueso. Cada prueba aporta información distinta. El Rinne compara las dos vías del sonido dentro de un mismo oído; el Weber compara la percepción entre ambos oídos y detecta hacia qué lado se lateraliza el sonido. Juntas permiten clasificar una hipoacusia unilateral como conductiva o neurosensorial con bastante fiabilidad, sin necesidad de audiometría instrumental, y ayudan a descartar el falso Rinne positivo que puede aparecer en una hipoacusia neurosensorial profunda.Qué es la prueba de Rinne
Principio fisiológico: las dos vías del sonido
Interpretación: Rinne positivo y Rinne negativo
Complementariedad con la prueba de Weber
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "prueba de Rinne"?
¿Es lo mismo un Rinne positivo que una audición normal?
¿Qué indica un Rinne negativo?
¿Por qué se hace junto con la prueba de Weber?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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