DICCIONARIO MÉDICO
Mixedema
El mixedema es la infiltración mucinosa de la piel y los tejidos subcutáneos causada por la acumulación de glucosaminoglicanos —sobre todo ácido hialurónico— en la dermis. Se produce como consecuencia del déficit prolongado de hormona tiroidea y constituye un signo clínico, no una enfermedad en sí misma. Existen formas generalizadas, ligadas al hipotiroidismo severo, y formas localizadas (mixedema pretibial) que aparecen paradójicamente en el contexto de la enfermedad de Graves-Basedow. El término procede del griego μύξα (mýxa), "moco" o "sustancia mucosa", y οἴδημα (oídēma), "hinchazón". Lo acuñó en 1878 el médico británico William Miller Ord para describir la tumefacción peculiar, no depresible con la presión del dedo, que encontraba en la piel de pacientes con atrofia tiroidea. Ord eligió la raíz μύξα porque, al examinar los tejidos al microscopio y al corte, observó que las superficies exudaban un material gelatinoso de aspecto mucoso, distinto del líquido seroso del edema convencional. Cinco años antes, en 1873, Sir William Gull había presentado ante la Clinical Society de Londres los primeros casos de lo que llamó "estado cretinoide sobrevenido en la vida adulta en mujeres", y los atribuyó a la atrofia del tiroides. Gull no acuñó un nombre para la alteración cutánea; fue Ord quien lo hizo, y el término acabó extendiéndose hasta designar, por metonimia, el cuadro completo del hipotiroidismo grave. En el uso médico actual conviven ambos sentidos: mixedema como signo dermatológico concreto y mixedema como sinónimo clásico de hipotiroidismo avanzado. Esta entrada se centra en la primera acepción, la histopatológica. Cuando la concentración de hormonas tiroideas (tiroxina y triiodotironina) desciende de manera sostenida, los fibroblastos de la dermis aumentan su producción de glucosaminoglicanos, en particular ácido hialurónico y condroitín sulfato. Estas moléculas son intensamente hidrófilas: cada gramo de ácido hialurónico puede retener varios litros de agua. A medida que se acumulan en el intersticio dérmico, arrastran consigo un volumen creciente de líquido que queda atrapado entre las fibras de colágeno. El resultado visible es una piel engrosada, tensa, con aspecto cérea y una consistencia firme al tacto. A diferencia del edema por insuficiencia cardíaca o por retención renal de sodio, la presión del dedo no deja fóvea (signo de Godet negativo), porque el líquido no fluye libremente sino que está retenido en una matriz mucoide semisólida. La cara —párpados, labios, lengua— es una de las zonas más visibles; también las manos, los pies y la región supraclavicular. En formas avanzadas la infiltración afecta a las cuerdas vocales (causando ronquera) y al pericardio. El mixedema generalizado es el que acompaña al hipotiroidismo severo no controlado. Afecta de forma difusa a la piel de todo el cuerpo y se asocia a otros signos del déficit tiroideo: bradicardia, hipotermia, somnolencia, macroglosia. Su forma más grave es el coma mixedematoso, una emergencia endocrina con hipotermia profunda, alteración del nivel de conciencia y riesgo vital elevado. El mixedema pretibial (también llamado mixedema circunscrito o dermopatía tiroidea) es, en cambio, una forma localizada que no se debe a déficit de hormona tiroidea sino a un mecanismo autoinmunitario vinculado a la enfermedad de Graves-Basedow. Los anticuerpos estimulantes del tiroides activan receptores de TSH presentes en los fibroblastos de la región pretibial, provocando una producción local excesiva de glucosaminoglicanos. Se manifiesta como placas o nódulos firmes, de color violáceo o rosado, en la cara anterior de las piernas. Es poco frecuente —aparece en menos del 5 % de los pacientes con Graves— y casi nunca se presenta de forma aislada: suele acompañar a la oftalmopatía tiroidea. Existe además un mixedema localizado no pretibial, más raro aún, que puede afectar al dorso de los pies, a los hombros o a las manos. Se describe en la literatura como variante atípica de la dermopatía tiroidea. La confusión entre mixedema y edema es frecuente, pero la distinción es nítida. El edema —ya sea de origen cardíaco, renal o hepático— consiste en acumulación de líquido libre en el intersticio; cede a la presión digital (fóvea positiva), fluctúa con la posición corporal y mejora con la elevación del miembro. El mixedema, por el contrario, no deja fóvea: la presión del dedo no produce huella porque el material retenido no es un trasudado sino una matriz mucoide sólida. En la paquidermia —engrosamiento cutáneo de otras causas, como el linfedema crónico— también hay induración de la piel, pero el mecanismo es la fibrosis y no la infiltración mucinosa. El contexto clínico (función tiroidea, presencia o ausencia de Graves) y la biopsia, cuando es necesaria, permiten distinguir estos cuadros sin dificultad. Del griego μύξα (mýxa), que significa "moco" o "sustancia mucosa", y οἴδημα (oídēma), "hinchazón". El término lo introdujo en 1878 el médico británico William Miller Ord, porque al examinar la piel de sus pacientes encontraba una tumefacción de aspecto gelatinoso, mucoide, muy diferente de la del edema común. No exactamente, aunque durante décadas se usaron casi como sinónimos. En sentido estricto, el mixedema es un signo: la infiltración mucinosa de los tejidos. El hipotiroidismo es la enfermedad de fondo, el déficit de hormona tiroidea que puede producir ese signo entre otros muchos. Hoy se tiende a reservar "mixedema" para las formas avanzadas del hipotiroidismo en las que la infiltración cutánea es clínicamente evidente. Es una de las paradojas más conocidas de la endocrinología. El mixedema pretibial no se debe a la falta de hormona tiroidea, sino a la activación autoinmunitaria de receptores de TSH en los fibroblastos de la piel de las piernas. Esa activación es propia de la enfermedad de Graves-Basedow, que causa hipertiroidismo. El nombre resulta confuso porque "mixedema" evoca hipotiroidismo, pero el mecanismo es completamente distinto del mixedema generalizado. El mixedema generalizado mejora cuando se corrige el déficit de hormona tiroidea. La infiltración mucinosa va reabsorbiéndose a medida que se normalizan los niveles hormonales, aunque en formas muy avanzadas la recuperación puede ser lenta e incompleta. El mixedema pretibial tiene un curso más impredecible y no siempre responde al control de la función tiroidea. Si desea profundizar en conceptos asociados al mixedema, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el mixedema
Acumulación de glucosaminoglicanos en la dermis
Formas clínicas del mixedema
Diferenciación con el edema convencional
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "mixedema"?
¿Es lo mismo mixedema que hipotiroidismo?
¿Por qué el mixedema pretibial aparece en el hipertiroidismo y no en el hipotiroidismo?
¿Se puede revertir el mixedema?
Referencias
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