DICCIONARIO MÉDICO
Mastectomía subcutánea
La mastectomía subcutánea es una variante de mastectomía en la que se extirpa el parénquima de la glándula mamaria pero se conserva la envoltura de piel que recubre la mama, incluidos la areola y el pezón. La literatura anglosajona la denomina con frecuencia nipple-sparing mastectomy (NSM) o skin-sparing mastectomy, según el grado de conservación del complejo cutáneo. El calificativo "subcutánea" alude al plano de disección: el cirujano trabaja por debajo de la piel y por encima de la fascia del músculo pectoral, separando el tejido glandular de su envoltura cutánea. El resultado es la retirada de la práctica totalidad del parénquima mamario, mientras que la piel, la areola y el pezón permanecen viables sobre la pared torácica. Conviene precisar una cuestión terminológica que genera confusión frecuente. En sentido estricto, la mastectomía subcutánea clásica no retiraba la totalidad del tejido glandular: se dejaba intencionadamente una pequeña cantidad de parénquima bajo el complejo areola-pezón para garantizar su irrigación. La nipple-sparing mastectomy moderna, en cambio, aspira a resecar toda la glándula, incluido el tejido retroareolar, y confirma la ausencia de afectación mediante biopsia intraoperatoria del margen del pezón. Pese a esa diferencia técnica, el uso clínico cotidiano emplea ambos nombres de forma prácticamente intercambiable, y así se recoge en este diccionario. La piel de la mama recibe su vascularización de ramas perforantes que atraviesan la fascia pectoral y el tejido subcutáneo. Cuando el cirujano diseca en el plano correcto (entre el parénquima glandular y la grasa subcutánea, respetando los ligamentos de Cooper y las arteriolas que discurren por encima de ellos), los colgajos de piel conservan un aporte sanguíneo suficiente para mantenerse viables tras la extirpación de la glándula. No siempre es posible conservar el pezón. Si la vascularización del complejo areola-pezón resulta comprometida durante la intervención, o si la biopsia del tejido retroareolar muestra hallazgos anómalos, el cirujano puede decidir resecarlo, transformando la subcutánea en una mastectomía con preservación de piel (que conserva la envoltura cutánea pero no el pezón). La frontera entre ambas variantes es, en la práctica, una decisión que se toma en el propio quirófano. Las primeras descripciones de mastectomía con conservación de piel se remontan a finales del siglo XIX, pero durante décadas la doctrina quirúrgica de Halsted, que exigía la resección amplia de todos los tejidos potencialmente afectados, relegó estas técnicas al olvido. La mastectomía subcutánea reapareció en la segunda mitad del siglo XX para el manejo de patología benigna grave, como la mastopatía fibroquística sintomática. Fue en 1991 cuando Toth y Lappert publicaron un trabajo que revitalizó el concepto de preservación cutánea en el contexto oncológico. A partir de la década de 2000, la acumulación de series clínicas con seguimientos a largo plazo fue demostrando que la conservación de la piel y del pezón no incrementaba la tasa de recurrencia local. Un paso decisivo lo constituyeron los datos procedentes del Mayo Clinic, publicados a partir de 2009, que evaluaron más de mil procedimientos con resultados favorables. La técnica ha ido ganando terreno desde entonces, y la revisión Cochrane más reciente sobre el tema confirma que la evidencia disponible respalda su seguridad oncológica. En el uso clínico habitual, sí. La diferencia técnica (la subcutánea clásica dejaba algo de tejido retroareolar; la NSM moderna busca resecar toda la glándula) es relevante para el cirujano, pero en la nomenclatura corriente ambas expresiones se emplean como sinónimas. Generalmente no, o solo de forma parcial. La disección del parénquima glandular secciona la mayoría de las fibras nerviosas que inervan el complejo areola-pezón. El pezón conserva su aspecto externo, pero la recuperación sensitiva es variable y, con frecuencia, incompleta. En la mastectomía simple (también llamada total) se extirpa la piel, la areola y el pezón junto con la glándula. En la subcutánea se retira la glándula pero se conserva toda la envoltura cutánea. El resultado anatómico es muy distinto: tras una simple queda una pared torácica plana; tras una subcutánea, la forma externa de la mama se mantiene en buena medida gracias a la piel preservada. Sí, de forma independiente. La conservación de la piel y del pezón no impide realizar una biopsia selectiva del ganglio centinela o, si fuera necesario, una linfadenectomía axilar. Son procedimientos complementarios que se añaden o no según las circunstancias de cada caso. Para completar la información sobre las variantes de mastectomía y la anatomía mamaria:Qué es la mastectomía subcutánea
Lógica anatómica de la preservación cutánea
Contexto histórico
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo mastectomía subcutánea que nipple-sparing mastectomy?
¿Se conserva la sensibilidad del pezón?
¿En qué se diferencia de la mastectomía simple?
¿Puede asociarse a una linfadenectomía axilar?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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