DICCIONARIO MÉDICO
Leucorrea
La leucorrea es el nombre médico de la secreción blanquecina procedente de las vías genitales femeninas, conocida popularmente como flujo vaginal. Puede ser fisiológica —forma parte del mecanismo natural de limpieza y defensa de la vagina— o patológica, cuando un cambio en cantidad, color, olor o consistencia traduce un trastorno subyacente. La leucorrea es el término clínico que designa la salida por la vagina de una secreción de aspecto blanquecino, formada por la mezcla de moco cervical, trasudado de la pared vaginal, células epiteliales descamadas y microbiota vaginal. Es el nombre técnico de lo que en lenguaje corriente se llama "flujo vaginal", y aparece registrada como término médico en el Diccionario de la lengua española, que la define como "flujo blanquecino de las vías genitales femeninas". La palabra procede del griego λευκός (leukós), "blanco", y -ῥοια (-rrhoia), "flujo, corriente", el mismo elemento compositivo que reconocemos en "diarrea", "rinorrea" u "otorrea". Literalmente, pues, "corriente blanca". Su uso se consolida en la medicina europea del siglo XIX, en los tratados de ginecología franceses e ingleses, en los que se prefiere este helenismo culto al término popular para designar tanto las secreciones normales como las patológicas. En español, el término aparece recogido en la lexicografía médica desde finales del XIX y se mantiene hoy como voz culta junto al sinónimo popular "flujo vaginal" —ambos coexisten: el primero predomina en informes y prescripciones, el segundo en la conversación con la paciente. Conviene retener una idea desde el principio. La leucorrea, por sí sola, no es una enfermedad: es un signo. Que exista secreción vaginal es lo normal en cualquier mujer en edad fértil; lo que orienta hacia la patología es el cambio en sus características (cantidad, color, olor, consistencia, síntomas acompañantes como picor o ardor). Por eso el clínico distingue entre leucorrea fisiológica y leucorrea patológica. La leucorrea fisiológica es la secreción normal del aparato genital femenino. Contiene moco producido por las glándulas del cuello uterino, trasudado de la pared vaginal y los componentes de la flora vaginal (principalmente lactobacilos, responsables del pH ácido protector). Es transparente o blanquecina, inodora o de olor muy suave, sin acompañarse de picor, ardor ni irritación. Su cantidad y consistencia varían a lo largo del ciclo menstrual por efecto de las oscilaciones hormonales: más abundante y filante en torno a la ovulación, más escasa y espesa en la fase lútea. Aumenta también durante la excitación sexual, el embarazo o la toma de anticonceptivos hormonales. La leucorrea patológica traduce una alteración. Los rasgos que orientan hacia ella son un cambio brusco en la cantidad, un viraje de color (amarillenta, verdosa, grisácea, sanguinolenta), la aparición de mal olor —el característico olor a pescado, por ejemplo— o un cambio de consistencia (espesa tipo requesón, espumosa, muy fluida). Casi siempre se acompaña de síntomas locales: picor, escozor, ardor al orinar, dolor con las relaciones. Las causas más frecuentes son las infecciones vaginales, encabezadas por la vaginosis bacteriana, la candidiasis vulvovaginal (asociada habitualmente a Candida albicans) y la tricomoniasis por Trichomonas vaginalis. Pero también pueden producirla otras formas de vaginitis y de vulvovaginitis, las cervicitis, las atrofias vaginales o, con menor frecuencia, algunas lesiones del cuello uterino. El desarrollo de cada una de esas entidades —cómo se diagnostican, cómo se tratan, qué significa exactamente que el flujo sea amarillo, verde o grisáceo— corresponde a las entradas específicas de cada cuadro, no a este diccionario. El aumento de la leucorrea es uno de los signos más precoces y constantes del embarazo. Aparece habitualmente desde las primeras semanas, en ocasiones antes incluso de que la mujer sospeche que está embarazada, y se mantiene a lo largo de toda la gestación, intensificándose en el tercer trimestre. Es una leucorrea fisiológica, generalmente blanquecina o ligeramente amarillenta, inodora o de olor muy suave, sin picor ni ardor. El mecanismo es hormonal y vascular. Los estrógenos, que se elevan progresivamente durante la gestación, estimulan las glándulas cervicales y aumentan la trasudación de la pared vaginal; al mismo tiempo, la mayor vascularización pélvica favorece la secreción. El cuello uterino, además, desarrolla un tapón mucoso —rico en inmunoglobulinas— que sella el orificio cervical durante todo el embarazo y se desprende en proximidad al parto. Toda esta actividad secretora explica el incremento del flujo. Cualquier cambio que se aparte de la leucorrea fisiológica habitual durante el embarazo —olor desagradable, picor intenso, color verdoso o grisáceo, manchado sanguinolento, sensación de pérdida acuosa abundante— debe consultarse, ya que la valoración corresponde al obstetra. Existe una leucorrea fisiológica de la recién nacida, que aparece en los primeros días de vida y dura unas pocas semanas. Se debe al paso transplacentario de estrógenos maternos, que estimulan transitoriamente el epitelio genital del bebé; es un fenómeno benigno y autorresolutivo. En la edad adulta, muchas mujeres notan un aumento de flujo en los días previos a la menstruación, atribuible a los cambios hormonales del final de la fase lútea. Tras la menopausia, en cambio, la caída de estrógenos tiende a reducir la secreción vaginal y a producir sequedad; cuando aparece leucorrea en una mujer posmenopáusica, sobre todo si es persistente o se acompaña de manchado, conviene consultar para descartar causas locales. Como regla orientativa, una leucorrea sugiere alteración cuando se aparta del patrón habitual de la mujer: cambia bruscamente de cantidad, vira de color, adquiere mal olor o se acompaña de picor, ardor, escozor al orinar o dolor con las relaciones. Las causas más frecuentes en mujeres en edad fértil son las tres grandes infecciones vaginales: vaginosis bacteriana (flujo grisáceo, fluido, con olor a pescado), candidiasis vulvovaginal por Candida albicans (flujo blanco espeso, tipo requesón, con picor intenso) y tricomoniasis por Trichomonas vaginalis (flujo amarillo-verdoso, espumoso, abundante). Cada una de ellas se describe en su entrada correspondiente. Del griego λευκός (leukós), "blanco", y -ῥοια (-rrhoia), "flujo" o "corriente". Literalmente, "corriente blanca". El segundo elemento es el mismo que reconocemos en "diarrea", "rinorrea" u "otorrea": indica salida o emisión de un fluido. El término se consolida en la medicina europea del siglo XIX y desde entonces se mantiene como voz culta del español médico, junto al sinónimo popular "flujo vaginal". Sí, son sinónimos. "Leucorrea" es el término médico culto; "flujo vaginal" es la denominación de uso corriente. Ambos designan la misma realidad: la secreción procedente del aparato genital femenino. En la práctica clínica, "leucorrea" se utiliza sobre todo en informes y publicaciones científicas; "flujo vaginal", en la consulta con la paciente. No. Tener flujo vaginal es lo normal en cualquier mujer en edad fértil, y forma parte del mecanismo natural de limpieza y defensa de la vagina. Lo que orienta hacia una infección no es la presencia de flujo, sino un cambio en sus características: aumento brusco, mal olor, color amarillento, verdoso o grisáceo, consistencia espesa tipo requesón o espumosa, y síntomas acompañantes como picor o ardor. Por el efecto combinado de la elevación de estrógenos, que estimulan las glándulas cervicales y la trasudación vaginal, y del aumento de la vascularización pélvica propio de la gestación. A esto se añade la formación del tapón mucoso cervical, que sella el orificio del cuello uterino durante todo el embarazo. Es un fenómeno fisiológico esperable; lo que requiere consulta es el cambio de color, olor o la aparición de picor o pérdida acuosa abundante. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucorrea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucorrea
Leucorrea fisiológica y leucorrea patológica
Leucorrea en el embarazo
Leucorrea en otras etapas de la vida
Cuándo la leucorrea indica una alteración
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "leucorrea"?
¿Es lo mismo leucorrea que flujo vaginal?
¿La leucorrea es siempre signo de infección?
¿Por qué aumenta la leucorrea en el embarazo?
Referencias
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