DICCIONARIO MÉDICO
Vulvovaginitis
La vulvovaginitis es la inflamación conjunta de la vulva y la vagina, de causa infecciosa o no infecciosa. Es el motivo ginecológico de consulta más frecuente en niñas prepúberes y una de las causas más habituales de consulta en mujeres de cualquier edad. Vulvovaginitis es el nombre que recibe la inflamación cuando afecta a la vez a la vulva y a la vagina. La palabra es un compuesto transparente: vulva más vagina más el sufijo griego -itis, "inflamación", sin más historia etimológica que la de sus dos componentes por separado. Se distingue así de la vulvitis, limitada a la vulva, y de la vaginitis, limitada a la vagina, aunque en la práctica las tres entidades comparten buena parte de sus causas y se solapan con frecuencia. Esa frontera entre vulva y vagina no pesa lo mismo en todas las edades. En la infancia, antes de la pubertad, la infección suele empezar en la vulva y extenderse después a la vagina, porque la piel vulvar sin estrogenizar y los labios mayores todavía poco desarrollados ofrecen escasa protección al introito. En la mujer adulta ocurre lo contrario: el compromiso vaginal suele ser el primario, con extensión secundaria a la vulva. Esta asimetría explica por qué el término "vulvovaginitis" domina en pediatría, mientras que en ginecología de la mujer adulta conviven vulvovaginitis y vaginitis según el caso. Las causas infecciosas más frecuentes en la mujer adulta son tres: la candidiásica, por sobrecrecimiento del hongo Candida albicans; la bacteriana, ligada al desequilibrio de la microbiota vaginal; y la tricomoniásica, causada por el protozoo Trichomonas vaginalis y transmitida por vía sexual. A ellas se suma la vulvovaginitis atrófica, no infecciosa, que aparece cuando el déficit estrogénico de la menopausia adelgaza y reseca el epitelio. En la niña prepúber el panorama cambia. La mayoría de los casos son inespecíficos, por higiene perineal deficiente o por irritantes locales, sin un germen concreto identificable. Cuando sí hay un agente causal, los más habituales no son los hongos, raros a esta edad por la falta de estrógenos, sino bacterias de origen respiratorio o entérico y, con cierta frecuencia, el parásito oxiuro, que migra desde el recto durante la noche y provoca picor perianal y vulvar. Junto a las causas infecciosas están las irritativas y alérgicas, comunes a cualquier edad: jabones perfumados, suavizantes, geles espermicidas, preservativos de látex o ropa sintética ajustada. Un cuerpo extraño retenido en la vagina, más propio de la infancia, también puede desencadenar el cuadro. Frente a la vaginosis, un desequilibrio de la microbiota vaginal que apenas produce inflamación, la vulvovaginitis sí cursa con signos visibles: enrojecimiento, edema, a veces excoriaciones. Frente a la cervicitis, que afecta al cuello uterino y puede producir una secreción parecida, la localización de las molestias en la vulva y en el tercio externo de la vagina orienta hacia la vulvovaginitis. La presencia de dolor abdominal o de dolor a la movilización del cuello uterino, en cambio, obliga a descartar una afectación más alta del aparato genital, ajena a este cuadro. Porque antes de la pubertad la vulva y la vagina carecen de la protección que da el estrógeno: la mucosa es fina, el pH es más alcalino y los labios mayores, poco desarrollados, dejan el introito más expuesto. A eso se suma la cercanía anatómica del ano y, en ocasiones, hábitos de higiene todavía en formación. No. Es muy común en la mujer adulta, pero rara en la niña prepúber sin factores de riesgo. En ese grupo de edad predominan las causas inespecíficas, ligadas a la higiene y a los irritantes locales. En niñas, no es infrecuente que una vulvovaginitis se deba a la migración nocturna de este parásito intestinal desde el ano hasta la región vulvar, lo que produce picor intenso, sobre todo por la noche, y facilita el rascado y la irritación secundaria. Se usan a veces como sinónimos, pero no son idénticos: la vaginitis se limita, en sentido estricto, a la mucosa vaginal, mientras que la vulvovaginitis implica también a la vulva. Cuál de los dos términos predomina en cada caso depende en buena medida de la edad de la paciente. Consulte también la información clínica completa sobre la candidiasis Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento de la candidiasis, una de las causas infecciosas más frecuentes de vulvovaginitis, puede consultar la página Candidiasis elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la vulvovaginitis
Clasificación
Diferenciación con otros cuadros
Preguntas frecuentes
¿Por qué la vulvovaginitis es tan frecuente en las niñas?
¿La candidiasis es la causa más frecuente en todas las edades?
¿Qué papel tienen los oxiuros?
¿Es lo mismo que la vaginitis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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