DICCIONARIO MÉDICO
Leucemia de linfocitos grandes granulares (LLG)
La leucemia de linfocitos grandes granulares (LLGG) es un trastorno linfoproliferativo crónico poco frecuente en el que se produce la expansión clonal de linfocitos citotóxicos de gran tamaño —ya sean linfocitos T o células NK (natural killer)— en la sangre periférica, la médula ósea y el bazo. Es una de las leucemias crónicas con curso más indolente: muchos pacientes permanecen estables durante años y se han documentado incluso remisiones espontáneas. Los linfocitos grandes granulares son un tipo de célula inmunitaria que se identifica al microscopio por su tamaño —mayor que el de un linfocito convencional—, su citoplasma abundante y la presencia de gránulos azurófilos visibles. Esos gránulos no son mero accidente morfológico: contienen perforina y granzimas, proteínas que las células utilizan para destruir células infectadas por virus o células tumorales. Es decir, son linfocitos citotóxicos en pleno ejercicio de su función. La LLGG fue descrita como entidad clínica independiente en 1985 por Thomas Loughran en un artículo publicado en la revista Blood. Loughran identificó un grupo de pacientes con expansión persistente de estos linfocitos grandes granulares que presentaban neutropenia crónica, esplenomegalia moderada y una llamativa asociación con fenómenos autoinmunes —en particular con la artritis reumatoide—. Esa descripción sigue siendo el retrato clínico principal de la enfermedad. El nombre del término es enteramente descriptivo: "leucemia" (del griego λευκός, "blanco", y αἷμα, "sangre") por la proliferación de células blancas; "linfocitos grandes granulares" por la morfología de las células implicadas. No hay epónimo ni raíz etimológica adicional; la denominación nació directamente de lo que se ve al microscopio. La clasificación de la OMS distingue dos entidades según el tipo de linfocito proliferante, con perfiles clínicos bastante diferentes. LLGG de células T (T-LLGG). Es la forma más frecuente, responsable de alrededor del 85 % de los casos en países occidentales. Se presenta sobre todo en adultos a partir de los 60 años, sin predominio claro de sexo. Su curso es habitualmente indolente: la linfocitosis se mantiene estable durante años en el rango de 5 a 20 × 10⁹/l. La manifestación clínica más relevante no es la propia linfocitosis, sino la neutropenia que la acompaña, causada por la destrucción de neutrófilos mediada por las células citotóxicas del clon leucémico a través del eje Fas/Fas-ligando. En una minoría de casos, la enfermedad debuta con aplasia pura de serie roja (anemia grave sin afectación de otras líneas celulares). La mutación somática de STAT3 —un factor de transcripción de la vía JAK/STAT— se detecta en el 30-40 % de los pacientes con T-LLGG y constituye el marcador molecular más característico. Trastorno linfoproliferativo crónico de células NK (TLPC-NK). Es la forma minoritaria. La OMS no la denomina propiamente "leucemia" sino "trastorno linfoproliferativo crónico", reconociéndola como entidad provisional. Es más frecuente en países asiáticos (Japón, China), tiende a un comportamiento más agresivo que la T-LLGG, con mayor incidencia de organomegalia y sintomatología constitucional, y las citopenias —paradójicamente— son menos habituales que en la forma T. Uno de los rasgos más llamativos de la LLGG es su estrecha relación con la autoinmunidad. Hasta un tercio de los pacientes con T-LLGG presentan artritis reumatoide, y una proporción menor desarrolla otras manifestaciones autoinmunes: anemia hemolítica, vasculitis o aplasia pura de serie roja mediada por anticuerpos. Esta asociación ha generado un debate nosológico con el síndrome de Felty, un cuadro clásicamente definido por la tríada de artritis reumatoide, esplenomegalia y neutropenia. Se ha demostrado que una proporción significativa de pacientes diagnosticados como síndrome de Felty presentan, de hecho, una expansión clonal T-LLGG detectable por citometría de flujo o reordenamiento del receptor de células T. Algunos autores consideran que ambas entidades pueden representar extremos de un mismo espectro fisiopatológico, en el que la estimulación antigénica crónica del contexto autoinmune desencadena la proliferación clonal del linfocito citotóxico. Por lo que se ve al microscopio: son linfocitos más grandes que los habituales y contienen gránulos visibles en el citoplasma. Esos gránulos, teñidos de color azurófilo, contienen perforina y granzimas — las proteínas con las que estas células destruyen células diana. Sí, aunque su comportamiento sea inusual para una leucemia. Se trata de una proliferación clonal de linfocitos, lo que la convierte formalmente en una neoplasia. Pero su curso es tan indolente en la mayoría de los casos que se ha llegado a documentar la desaparición espontánea del clon leucémico sin intervención. Es, de algún modo, una leucemia que se comporta más como un trastorno inmunológico crónico que como un cáncer agresivo. Considerable. Ambos cuadros comparten artritis reumatoide, esplenomegalia y neutropenia, y en una proporción significativa de pacientes con síndrome de Felty se ha demostrado una expansión clonal de linfocitos grandes granulares T. Hay quien los considera extremos de un mismo espectro. La diferenciación entre ambos requiere estudios de clonalidad y citometría de flujo. La mutación somática de STAT3 se encuentra en un 30-40 % de los pacientes con T-LLGG y es el marcador molecular más estudiado de la enfermedad. STAT3 es un factor de transcripción de la vía de señalización JAK/STAT; cuando está mutado, promueve la supervivencia del clon leucémico al resistir las señales de muerte celular programada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucemia de linfocitos grandes granulares, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucemia de linfocitos grandes granulares
Dos estirpes, dos comportamientos
Autoinmunidad y el solapamiento con el síndrome de Felty
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman "grandes granulares" estos linfocitos?
¿Es realmente una leucemia si puede tener remisiones espontáneas?
¿Qué relación tiene con el síndrome de Felty?
¿Qué papel tiene la mutación STAT3?
Referencias
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