DICCIONARIO MÉDICO
Bazo
El bazo es un órgano linfoide impar, situado en el hipocondrio izquierdo del abdomen, que actúa como filtro de la sangre circulante. Interviene en la eliminación de eritrocitos envejecidos, en la respuesta inmunitaria frente a patógenos circulantes y en el almacenamiento transitorio de plaquetas. Pesa entre 150 y 200 g en el adulto sano y queda protegido por las costillas novena a undécima del lado izquierdo. El nombre castellano «bazo» procede del latín badius, que significaba pardo o rojizo, probablemente en alusión al color oscuro del órgano. En la terminología médica internacional prevalecen las formas derivadas del griego σπλήν (splén), que han dado lugar a compuestos como esplenomegalia, esplenectomía o esplénico. El latín lien pervive en la forma «lienal», menos frecuente pero todavía reconocible en algunos textos de anatomía. Galeno consideró el bazo un órgano depurador de la «bilis negra», y esa interpretación humoral determinó durante siglos la imagen de una víscera vinculada a la melancolía. La idea de que el bazo generaba tristeza caló tan hondo en el idioma inglés que spleen sigue usándose coloquialmente para referirse al mal humor. No fue hasta los trabajos de Marcello Malpighi, a finales del siglo XVII, cuando se describieron por primera vez los folículos linfáticos esplénicos (los «corpúsculos de Malpighi»), sentando las bases de la comprensión moderna del órgano. El bazo ocupa el hipocondrio izquierdo, entre el fondo gástrico por delante y el diafragma por arriba. Su cara visceral contacta con el riñón izquierdo, la cola del páncreas y el ángulo esplénico del colon. Una cápsula fibroelástica lo envuelve y emite tabiques (trabéculas) hacia el interior, que sirven de armazón a la pulpa esplénica y conducen los vasos sanguíneos. La irrigación llega por la arteria esplénica, rama del tronco celíaco, que es una de las arterias más tortuosas del abdomen. La sangre sale a través de la vena esplénica, tributaria de la vena porta, lo que vincula al bazo directamente con la circulación hepática. Esa conexión portal explica por qué la hipertensión portal repercute sobre el tamaño del bazo con tanta frecuencia. El parénquima esplénico se organiza en dos compartimentos funcionales bien diferenciados. La pulpa blanca recibe ese nombre porque, en el corte fresco, aparece como nódulos blanquecinos dispersos en la masa rojiza del órgano. Está formada por tejido linfoide organizado alrededor de arteriolas centrales: una vaina linfoide periarteriolar de linfocitos T y folículos de linfocitos B. Es aquí donde se inicia la respuesta inmunitaria adaptativa frente a antígenos que llegan por vía sanguínea. La pulpa roja constituye la mayor parte del volumen esplénico. Su estructura consiste en cordones esplénicos (cordones de Billroth), formados por una red laxa de macrófagos, fibroblastos reticulares y células sanguíneas, intercalados con sinusoides venosos de paredes fenestradas. Los hematíes deben atravesar las hendiduras de los sinusoides para volver a la circulación; los que han perdido flexibilidad por envejecimiento o por defectos de membrana quedan retenidos y son fagocitados. De ahí la expresión clásica de que el bazo es «el cementerio de los glóbulos rojos», aunque la formulación resulte un poco excesiva: el hígado y la médula ósea participan también en esa tarea. Entre ambos compartimentos se extiende la zona marginal, un área de transición que alberga una población especial de linfocitos B, células dendríticas y macrófagos con gran capacidad para capturar antígenos opsonizados. Esta zona resulta particularmente relevante en la defensa frente a bacterias encapsuladas, como neumococo y meningococo. La filtración sanguínea es la función más visible. Cada minuto pasan por el bazo unos 300 ml de sangre, y sus macrófagos retiran eritrocitos viejos (con más de 120 días de vida media), plaquetas dañadas y restos celulares. El hierro liberado de la hemoglobina degradada se recicla y se devuelve a la médula ósea para fabricar nuevos hematíes. En el terreno inmunitario, el bazo produce opsoninas (como la tuftisina y la properdina) que facilitan la fagocitosis de bacterias capsuladas. Es, además, la principal fuente de inmunoglobulina M frente a antígenos de origen sanguíneo. Sin bazo, la capacidad del organismo para neutralizar a ciertos patógenos circulantes se reduce considerablemente, y por eso las personas esplenectomizadas reciben vacunación adicional frente a neumococo, meningococo y Haemophilus influenzae tipo b. Durante la vida fetal, el bazo es un órgano hematopoyético activo que produce eritrocitos y leucocitos. Esa capacidad se pierde después del nacimiento, pero puede reactivarse en situaciones patológicas que comprometen gravemente la función medular (hematopoyesis extramedular). «Bazo» deriva del latín badius, que describía un tono entre pardo y rojizo. «Esplénico» y todos los compuestos con el prefijo espleno- proceden del griego σπλήν (splén), el nombre clásico del órgano. La forma latina lien sobrevive en el adjetivo «lienal», que todavía aparece en textos de anatomía. Sí. La esplenectomía (extirpación quirúrgica del bazo) es compatible con la vida. El hígado y la médula ósea asumen parte de las funciones de filtración y reciclaje de células sanguíneas. Lo que sí se pierde es la capacidad óptima de defensa frente a ciertas bacterias encapsuladas, lo cual obliga a un programa de vacunación específico y, en algunos pacientes, a profilaxis antibiótica durante los primeros años tras la cirugía. Un bazo de tamaño aumentado se denomina esplenomegalia. Puede deberse a causas muy diversas: infecciones (mononucleosis, por ejemplo), enfermedades hematológicas, hepatopatías con hipertensión portal o procesos infiltrativos. El hallazgo de una esplenomegalia en la exploración física o en una prueba de imagen indica siempre la necesidad de investigar su causa subyacente. En algunos mamíferos, como el caballo o el perro, el bazo funciona como un auténtico depósito de eritrocitos que se movilizan durante el ejercicio intenso. En el ser humano esa función de reserva eritrocitaria es limitada, pero el bazo sí contiene una proporción significativa de las plaquetas circulantes (hasta un tercio del total) y retiene macrófagos listos para incorporarse a la circulación cuando el organismo los requiere. Si desea profundizar en conceptos asociados al bazo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el bazo
Situación anatómica y relaciones
Pulpa roja y pulpa blanca
Funciones del bazo
Preguntas frecuentes
¿De dónde vienen los nombres «bazo» y «esplénico»?
¿Se puede vivir sin bazo?
¿Qué significa que el bazo esté agrandado?
¿El bazo almacena sangre?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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