DICCIONARIO MÉDICO

Lente intraocular

Una lente intraocular (LIO) es una lente artificial que se implanta quirúrgicamente dentro del ojo, habitualmente en el saco capsular que alojaba al cristalino, para sustituir la función refractiva de este. Se emplea sobre todo tras la extracción de una catarata y, en determinados casos, como alternativa a la corrección óptica externa en pacientes con defectos de refracción elevados.

Qué es una lente intraocular

Una lente intraocular es, en esencia, un cristalino artificial. Se trata de una pequeña pieza de material biocompatible —generalmente acrílico o silicona— dotada de una zona óptica central que refracta la luz y unos hápticos laterales (patillas de sujeción) que la mantienen estable en su posición dentro del ojo. El término "intraocular" procede del latín intra ("dentro") y oculus ("ojo"): una lente que se coloca dentro del ojo, por oposición a las lentes de contacto, que se apoyan sobre la córnea desde fuera.

La potencia refractiva de cada LIO se calcula de forma individualizada antes de la intervención, midiendo la longitud axial del ojo y la curvatura de la córnea. Una vez implantada, la lente permanece de forma definitiva: no requiere mantenimiento, limpieza ni sustitución periódica, y el paciente no la nota. Cuando el cristalino ha sido sustituido por una LIO, el estado refractivo del ojo se denomina pseudofaquia —del griego φακός (phakós), "lenteja" o "cristalino", con el prefijo pseudo-, "falso"—, en contraposición a la afaquia, que es la ausencia total de cristalino.

Harold Ridley y los pilotos de la RAF

Antes de 1949, operar una catarata significaba extraer el cristalino opacificado y dejar el ojo sin lente interna. El paciente quedaba afáquico y necesitaba gafas de unas +10 dioptrías, enormes y pesadas, para poder ver. La idea de implantar una lente artificial dentro del ojo parecía descabellada.

El cambio se debió a una observación fortuita del oftalmólogo británico Harold Ridley. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ridley trataba a pilotos de la Royal Air Force cuyos ojos se habían llenado de astillas de plexiglás al destrozarse las cabinas de sus cazas —los célebres Hawker Hurricane y Supermarine Spitfire—. Ridley comprobó que los fragmentos de polimetilmetacrilato (PMMA) no provocaban rechazo inflamatorio en el interior del ojo: permanecían inertes. Con esa intuición, encargó la fabricación de una lente de PMMA con potencia calculada para sustituir al cristalino, y el 29 de noviembre de 1949, en el Hospital St. Thomas de Londres, la implantó en el ojo de una paciente con catarata. Fue la primera lente intraocular de la historia.

La comunidad oftalmológica recibió la innovación con escepticismo —cuando no con hostilidad—, y pasaron más de tres décadas hasta que la técnica fue aceptada de forma generalizada. La FDA estadounidense aprobó las LIO en 1981. Hoy, la cirugía de catarata con implante de lente intraocular es la intervención quirúrgica más frecuente en todo el mundo.

Clasificación de las lentes intraoculares

Las LIO se clasifican según dos criterios fundamentales. El primero es la relación con el cristalino. Las lentes pseudofáquicas sustituyen al cristalino: se implantan en el saco capsular vacío tras la extracción extracapsular del cristalino opacificado o envejecido. Las lentes fáquicas, en cambio, se colocan delante del cristalino —entre el iris y la córnea, o entre el iris y el propio cristalino—, que se conserva intacto. Las fáquicas se emplean para corregir defectos de refracción elevados (miopía magna, hipermetropía alta) cuando la cirugía láser corneal no es viable.

El segundo criterio es el número de focos. Las monofocales ofrecen visión nítida a una sola distancia —casi siempre la lejana—, y el paciente necesita gafas de lectura. Las multifocales (bifocales o trifocales) dividen la luz en dos o tres focos para proporcionar visión a varias distancias, reduciendo o eliminando la dependencia de gafas, pero pueden producir halos luminosos nocturnos. Las lentes de profundidad de foco extendida (EDOF) alargan el rango de enfoque sin dividir la luz en focos discretos, lo que mitiga los halos a costa de un rendimiento algo menor en visión muy cercana. Cualquiera de estos diseños puede incorporar además un componente tórico para corregir astigmatismo preexistente.

Diferenciación con la lente de contacto y con el cristalino

La confusión más frecuente entre pacientes es la que existe entre una lente intraocular y una lente de contacto. La diferencia es radical: la lente de contacto se coloca y se retira cada día, se apoya sobre la córnea y es reversible; la intraocular se implanta quirúrgicamente dentro del ojo y permanece allí de forma indefinida. Otra confusión habitual es pensar que la LIO devuelve la acomodación que tenía el cristalino joven. Las LIO convencionales tienen una potencia fija; solo los diseños multifocales y EDOF simulan parcialmente la capacidad de enfocar a distintas distancias, pero por mecanismos ópticos distintos a la acomodación biológica.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa "intraocular"?

Literalmente, "dentro del ojo". El prefijo latino intra- indica interioridad, y oculus es "ojo". Es lo que distingue a esta lente de todas las demás: no se coloca delante del ojo ni sobre su superficie, sino en su interior.

¿Una lente intraocular dura toda la vida?

En la gran mayoría de los casos, sí. Los materiales actuales —acrílico hidrofóbico o hidrofílico, silicona— son biocompatibles y no se degradan con el tiempo. Lo que puede ocurrir es que la cápsula posterior del cristalino, que se conserva como soporte de la LIO, se opacifique meses o años después de la intervención: es la llamada catarata secundaria, que se resuelve de forma ambulatoria con láser.

¿Cómo nació la idea de implantar una lente dentro del ojo?

De la observación de Harold Ridley durante la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos de la RAF heridos por astillas de plexiglás de las cabinas de sus cazas no presentaban inflamación intraocular, lo que demostró que el PMMA era un material tolerado por el ojo. Ridley fabricó con él la primera lente intraocular y la implantó en 1949.

¿Es lo mismo pseudofaquia que afaquia?

No. Afaquia es la ausencia de cristalino sin lente de sustitución: el ojo queda con un déficit refractivo muy elevado. Pseudofaquia es el estado del ojo cuando el cristalino ha sido sustituido por una lente intraocular: la refracción está compensada por la LIO.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Errores de refracción. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Academia Americana de Oftalmología (AAO). Reemplazo de lente y la cirugía de las cataratas. AAO, sección de salud ocular en español.
  3. Instituto Nacional del Ojo (NEI/NIH). Errores de refracción. National Eye Institute.
  4. Real Academia Española. Lente. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a las lentes intraoculares, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lente: concepto general del dispositivo óptico que desvía la luz por refracción.
  • Cristalino: la lente biológica del ojo, cuya opacificación (catarata) es la indicación más frecuente del implante de LIO.
  • Catarata: opacificación del cristalino que requiere su extracción y sustitución por una lente intraocular.
  • Catarata secundaria: opacificación de la cápsula posterior tras el implante de una LIO.
  • Afaquia: ausencia de cristalino en el ojo sin lente de sustitución.
  • Facoemulsificación: técnica quirúrgica para fragmentar el cristalino antes de su extracción.
  • Extracción extracapsular del cristalino: procedimiento que conserva la cápsula posterior como soporte para la LIO.
  • Lente de contacto: lente correctora externa aplicada sobre la córnea, alternativa no quirúrgica a la LIO.
  • Lente tórica: lente con componente cilíndrico para corregir astigmatismo, disponible también en formato intraocular.
  • Presbicia: pérdida de acomodación del cristalino con la edad, corregible con LIO multifocales.
  • Dioptrías: unidad de medida de la potencia refractiva de una lente.

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