DICCIONARIO MÉDICO
Afaquia
La afaquia es la ausencia del cristalino en el interior del ojo. Puede ser congénita, aunque con mucha menor frecuencia, o adquirida tras la extracción quirúrgica del cristalino opacificado por una catarata. Sin el cristalino, el ojo pierde una parte considerable de su potencia refractiva y queda incapaz de enfocar la imagen sobre la retina. El término procede del griego ἀ- (a-, prefijo privativo, "sin") y φακός (phakós, "lenteja"), la misma raíz que da nombre al cristalino en la terminología anatómica clásica. Que los griegos llamaran al cristalino "lenteja" no fue capricho: la forma biconvexa de esta estructura recuerda a la legumbre, y de esa metáfora nacieron también voces como facoemulsificación o facoesclerosis. Afaquia, pues, significa literalmente "sin lenteja", es decir, sin cristalino. En la práctica clínica, se habla de afaquia cuando un ojo carece de cristalino por cualquier causa: quirúrgica, traumática o congénita. No importa el origen. La situación óptica resultante es siempre la misma: el globo ocular ha perdido aproximadamente un tercio de su poder de refracción total, porque el cristalino aporta entre 15 y 20 dioptrías al sistema óptico del ojo (la córnea contribuye con las restantes 40-44). Un ojo afáquico se comporta, desde el punto de vista refractivo, como un ojo gravemente hipermétrope. Los rayos de luz convergen por detrás de la retina en lugar de hacerlo sobre ella, de modo que tanto la visión lejana como la cercana quedan desenfocadas. La magnitud del defecto suele oscilar entre +10 y +14 dioptrías, una cifra que ningún mecanismo de acomodación residual puede compensar. Hay además un dato semiológico que los oftalmólogos reconocen con facilidad: la iridodonesis. Se trata de un temblor visible del iris cuando el paciente mueve rápidamente los ojos. Al faltar el cristalino, que normalmente sirve de soporte posterior al iris, la membrana iridiana pierde su punto de apoyo y oscila con cada sacada ocular. No es un hallazgo grave en sí mismo, pero delata la ausencia de la lente biológica. La variante más frecuente con diferencia es la afaquia adquirida postquirúrgica. Hasta mediados del siglo XX, toda cirugía de catarata producía un ojo afáquico, porque no existían lentes intraoculares que sustituyeran al cristalino extraído. Harold Ridley implantó la primera lente intraocular en 1949, en el St Thomas' Hospital de Londres, y a partir de los años setenta la técnica se generalizó hasta convertirse en norma. Hoy la afaquia postoperatoria permanente es infrecuente en adultos, aunque sigue viéndose en situaciones concretas: ojos con complicaciones intraoperatorias que impiden la colocación de la lente, pacientes pediátricos en los que se prefiere diferir el implante, o casos de explante secundario por intolerancia. Mucho menos habitual es la afaquia congénita primaria. Se produce por un fallo en la diferenciación del ectodermo superficial durante las primeras semanas del desarrollo embrionario; el placode cristaliniano no se forma o involuciona antes de completar la vesícula. Suele asociarse a otras malformaciones oculares (microftalmía, esclerocórnea) y aparece con frecuencia dentro de cuadros sindrómicos. Las mutaciones documentadas afectan a genes que regulan la embriogénesis ocular temprana, como FOXE3. Existe, por último, la afaquia traumática: la luxación completa del cristalino fuera de la cámara posterior, ya sea al vítreo o a la cámara anterior, tras un traumatismo contuso grave. En sentido estricto, si el cristalino ha migrado pero sigue dentro del globo, algunos autores prefieren hablar de luxación del cristalino más que de afaquia propiamente dicha, reservando este último término para la ausencia física del cristalino. La confusión más habitual se produce con el término pseudofaquia. Un ojo pseudofáquico es aquel en el que el cristalino natural ha sido sustituido por una lente intraocular artificial. El ojo afáquico, en cambio, carece de cualquier lente, natural o protésica. Todo ojo pseudofáquico ha pasado, aunque sea durante unos minutos en el quirófano, por una fase de afaquia; pero los dos términos describen estados ópticos y clínicos muy distintos. En la ambliopía pediátrica, la distinción tiene relevancia práctica inmediata. Un lactante operado de catarata congénita que queda afáquico necesita corrección óptica urgente para evitar que el ojo privado de enfoque pierda conexión cortical de forma irreversible. El retraso en la rehabilitación visual es uno de los factores que más influyen en el pronóstico funcional. Del griego ἀ- (a-, "sin") y φακός (phakós, "lenteja"). Los anatomistas clásicos llamaron al cristalino phakós por su forma lenticular, y el prefijo privativo indica su ausencia. La misma raíz aparece en facoemulsificación, facoesclerosis y pseudofaquia. No. La afaquia implica que el ojo carece por completo de lente (ni cristalino natural ni prótesis). La pseudofaquia indica que el cristalino ha sido reemplazado por una lente intraocular artificial. La capacidad de enfoque del ojo pseudofáquico se acerca a la normal; la del afáquico, no, salvo que se corrija con una lente externa. Es una malformación rara. La inmensa mayoría de los casos de afaquia son adquiridos, casi siempre tras una cirugía de catarata sin implante de lente intraocular o tras un traumatismo ocular grave. Sí, siempre que se corrija el defecto refractivo. El ojo en sí conserva intactas la retina y la vía visual; lo que falta es la lente que enfoca la luz. La corrección puede lograrse con gafas de alta graduación positiva, con lentes de contacto afáquicas o, en muchos casos, con el implante secundario de una lente intraocular. En niños pequeños, la corrección precoz resulta decisiva para evitar la ambliopía por deprivación. Si desea profundizar en conceptos asociados a la afaquia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la afaquia
Consecuencias ópticas del ojo sin cristalino
Formas congénita y adquirida
Diferenciación con la pseudofaquia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra afaquia?
¿Es lo mismo afaquia que pseudofaquia?
¿La afaquia congénita es frecuente?
¿Puede un ojo afáquico recuperar visión útil?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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