DICCIONARIO MÉDICO
Lente divergente
Una lente divergente separa los rayos de luz que la atraviesan, en lugar de reunirlos. Es más delgada en el centro que en los bordes y tiene potencia negativa, motivo por el que también se la llama lente negativa o cóncava. Su papel en la corrección visual consiste en compensar los defectos en los que el ojo enfoca las imágenes por delante de la retina. Divergente viene del latín divergere, apartarse en direcciones distintas. Aplicado a la óptica, describe lo que la lente hace con un haz de luz: los rayos que entran paralelos salen abriéndose, como si procedieran de un punto situado por detrás de la propia lente. Ese punto imaginario es el foco, con la particularidad de que aquí no es real. La luz no pasa por él; solo lo parece. La geometría explica el comportamiento. Al ser más fina por el centro y engrosarse hacia los extremos, la lente frena más la luz en los bordes que en el eje, y el frente de onda se abre. Si se mira un objeto a través de una lente divergente, se ve más pequeño y nunca invertido, al contrario de lo que sucede con una lupa. La potencia de una lente divergente se anota con signo negativo y se mide, como en cualquier lente, en dioptrías. Una graduación de menos cuatro dioptrías indica una lente considerablemente más potente que una de menos una, aunque ambas dispersen la luz en vez de concentrarla. Ese foco del que hablábamos merece un matiz. Se denomina virtual precisamente porque no puede recogerse en una pantalla: es la prolongación hacia atrás de los rayos divergentes lo que se cruza, no los rayos mismos. El foco virtual queda del mismo lado por el que entra la luz, un detalle que distingue de raíz a este tipo de lente de su opuesta. En la miopía, el ojo tiene demasiada potencia para su longitud: la luz se enfoca en un punto anterior a la retina y, cuando llega a ella, la imagen ya se ha vuelto a abrir y se ve borrosa de lejos. Una lente divergente resta parte de esa potencia sobrante y traslada el punto de enfoque hacia atrás, hasta hacerlo coincidir con la retina. De ahí que las gafas de una persona miope lleven cristales negativos, reconocibles por ser finos en el centro y más gruesos en el borde. Cuanto mayor es la miopía, más pronunciada resulta esa diferencia de grosor, hasta el punto de que la graduación de alguien se adivina a veces con solo mirar el canto de sus lentes. Porque hace divergir la luz. El término latino divergere significa separarse en distintas direcciones, y esa es la trayectoria que la lente impone a los rayos que salen de ella. Sí. Cóncava alude a su forma, con las caras hundidas hacia dentro; negativa, a su potencia; y divergente, a su efecto sobre la luz. Los tres nombres designan la misma clase de lente. Porque los rayos que salen de la lente se abren y nunca llegan a cruzarse. El punto de encuentro se obtiene prolongándolos hacia atrás, de modo que la imagen no puede proyectarse en una pantalla, solo verse a través de la lente. La miopía. Al restar potencia a un ojo que enfoca por delante de la retina, retrasa la imagen hasta situarla sobre ella y devuelve la nitidez en la visión lejana.Qué es una lente divergente
Potencia negativa y foco virtual
Para qué sirve en la corrección visual
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama divergente?
¿Es lo mismo que una lente cóncava o negativa?
¿Por qué su foco es virtual y no real?
¿Qué corrige una lente divergente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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