DICCIONARIO MÉDICO
Hueso plano
Un hueso plano es un hueso delgado, aplanado y a menudo algo curvo, formado por dos láminas de hueso compacto con hueso esponjoso en medio. Los huesos de la bóveda del cráneo, el esternón, las costillas o el omóplato son ejemplos. Su función principal es proteger. La palabra plano viene del latín planus, llano o liso, y describe bien la pieza: fina y extendida en superficie, sin la forma alargada de un hueso de la extremidad ni el volumen cúbico de uno del carpo. Los huesos del cuerpo se clasifican según su forma en cinco grupos, y el plano es uno de ellos, junto al largo, el corto, el irregular y el sesamoideo. No se trata de láminas perfectamente rectas. Muchos huesos planos describen una curva suave que se adapta al contorno del órgano que cubren, como ocurre con la bóveda del cráneo sobre el encéfalo o con las costillas alrededor del tórax. Si se corta un hueso plano, aparece una construcción en sándwich. Dos láminas de hueso compacto, duras y densas, encierran una capa intermedia de hueso esponjoso. En los huesos del cráneo esa capa esponjosa central tiene nombre propio, diploe, y las dos láminas que la flanquean se llaman tablas externa e interna. El diseño busca un equilibrio. Las tablas compactas aportan dureza y protección; el esponjoso interior reduce el peso y absorbe impactos. Dentro de esos huecos esponjosos se aloja, en varios huesos planos, médula ósea roja, la fábrica de células sanguíneas del organismo. Por eso el esternón y el hueso de la cadera se emplean para obtener muestras de médula. Hay huesos planos repartidos por el esqueleto del tronco y la cabeza. En el cráneo, el frontal, los dos parietales y el occipital forman la caja que rodea el encéfalo. En el tórax, el esternón y las costillas protegen el corazón y los pulmones. En el hombro, el omóplato ofrece una amplia superficie donde se anclan numerosos músculos. De esos ejemplos se deduce su doble cometido. Por un lado hacen de escudo sobre órganos delicados; por otro, su gran superficie plana sirve de zona de inserción muscular. A esa doble tarea se suma, en algunos, la producción de sangre. Buena parte de los huesos planos del cráneo se forman por osificación intramembranosa, directamente a partir de tejido conjuntivo, sin un molde de cartílago previo. Ese proceso es el que deja, en el recién nacido, las fontanelas entre unos huesos y otros. Frente a otras categorías, el hueso plano se reconoce por su perfil laminar. El hueso largo predomina en longitud y tiene una diáfisis hueca; el hueso corto se acerca a un cubo; el irregular no encaja en ninguna forma sencilla. Algunos huesos que a simple vista parecen planos, como los de la pelvis, se catalogan en realidad como irregulares por su geometría más compleja. Por su forma. Del latín planus, llano, el término alude a piezas finas y extendidas en superficie, no a las alargadas ni a las cúbicas. Los de la bóveda del cráneo (frontal, parietales y occipital), el esternón, las costillas y el omóplato figuran entre los ejemplos más citados. Todos comparten el mismo diseño en capas y una función sobre todo protectora. Sí, y con frecuencia médula roja, la que fabrica células sanguíneas. Se aloja en el hueso esponjoso del interior. El esternón y el hueso ilíaco son puntos habituales para obtener muestras de médula precisamente por esa razón. En la forma. El hueso corto tiene sus tres dimensiones parecidas y se aproxima a un cubo, como los del carpo. El plano, en cambio, es delgado y ancho, con dos dimensiones que dominan sobre el grosor.Qué es un hueso plano
Estructura en tres capas
Ejemplos y función
Cómo se forman y en qué se distinguen
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman huesos planos?
¿Qué huesos son planos?
¿Los huesos planos tienen médula ósea?
¿En qué se diferencian de los huesos cortos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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