DICCIONARIO MÉDICO

Fractura impactada

La fractura impactada es aquella en la que un fragmento óseo se introduce por compresión en el otro, de modo que ambos extremos quedan encajados entre sí. Este enclavamiento confiere una estabilidad mecánica paradójica: el hueso está roto, pero los fragmentos no se desplazan libremente.

Qué es una fractura impactada

El término «impactada» (del latín impactus, participio de impingere, «empujar contra») describe con precisión lo que ocurre en el foco de fractura: una fuerza de compresión axial empuja un segmento óseo contra el otro y lo hunde en su interior. La región donde se produce este encajamiento es casi siempre hueso esponjoso, cuya estructura trabecular cede y se compacta bajo la carga, permitiendo que el fragmento opuesto penetre en ella.

Desde el punto de vista radiológico, la fractura impactada tiene una apariencia engañosa. No muestra la línea radiotransparente que se espera de una fractura habitual, sino una banda de opacidad aumentada en la zona de compactación trabecular. Esa ausencia del signo clásico hace que pueda pasar desapercibida en una primera lectura de la radiografía, sobre todo si el clínico busca un trazo lineal nítido.

Mecanismo y localizaciones habituales

Se produce cuando una fuerza actúa en el eje longitudinal del hueso y comprime los fragmentos en dirección convergente. El ejemplo más conocido es la fractura impactada del cuello del fémur (fractura subcapital en valgo): al caer, la carga axial introduce la cabeza femoral en el cuello, y el paciente puede incluso conservar cierta capacidad de caminar con dolor, lo que retrasa el diagnóstico.

Otras localizaciones frecuentes incluyen la metáfisis proximal del húmero tras una caída sobre el brazo extendido, las vértebras dorsales y lumbares en pacientes con densidad ósea disminuida, y la epífisis distal del radio. En el esqueleto infantil, la compresión del hueso esponjoso metafisario produce la llamada fractura en rodete (torus), considerada un subtipo particular de impactación en un hueso aún en desarrollo.

Estabilidad y riesgo de desimpactación

La característica que distingue a la fractura impactada de otros patrones es su estabilidad intrínseca. Los fragmentos permanecen trabados mientras no se aplique una fuerza de tracción o de cizallamiento que los separe. Sin embargo, esa estabilidad no debe confundirse con inocuidad: la compactación trabecular provoca un acortamiento del segmento afectado y, según la localización, puede alterar la congruencia de la articulación adyacente.

Un riesgo que conviene tener presente es la desimpactación secundaria. Si el paciente carga sobre el miembro antes de que se haya consolidado el foco, los fragmentos pueden separarse y convertir una fractura inicialmente estable en una fractura completa desplazada, de pronóstico considerablemente peor.

Diferenciación con la fractura por compresión

Los dos términos se solapan con frecuencia en la literatura, pero no son sinónimos estrictos. «Fractura por compresión» alude al mecanismo que la origina (una carga compresiva sobre el hueso). «Fractura impactada» describe el resultado: los fragmentos quedan encajados. Una fractura vertebral por aplastamiento, por ejemplo, es a la vez una fractura por compresión y una fractura impactada. Pero no toda fractura por compresión produce impactación (la fuerza puede generar un estallido conminuto sin encajamiento), ni toda fractura impactada se debe exclusivamente a compresión pura.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el término «impactada»?

Del verbo latino impingere (empujar, golpear contra algo), cuyo participio pasivo es impactus. En castellano médico se usa desde al menos el siglo XIX para describir fragmentos óseos enclavados uno dentro del otro.

¿Puede una fractura impactada pasar desapercibida en una radiografía?

Sí, y con relativa facilidad. Al no haber separación entre los fragmentos, falta la línea radiotransparente que habitualmente delata una fractura. Lo que se observa en su lugar es una franja de mayor densidad por compactación del tejido trabecular. En las fracturas subcapitales del fémur en valgo, esta sutileza radiológica es especialmente problemática.

¿Es siempre estable?

Depende. Mientras los fragmentos permanezcan encajados y no se sometan a fuerzas de tracción o rotación, la fractura se comporta como estable. Pero si la compresión vertebral supera cierto grado o si el paciente moviliza precozmente un miembro afectado, el encajamiento puede ceder y la fractura pierde esa estabilidad inicial.

Referencias

  1. Generalidades sobre las fracturas. Manual MSD, versión para profesionales. Disponible en: MSD Manuals
  2. Impacted fracture. GPnotebook, Primary Care Notebook. Disponible en: GPnotebook
  3. Fracture. Physiopedia. Disponible en: Physiopedia
  4. Clasificación de fracturas. Principios generales. Cap. 47, Manual del Residente SECOT. Disponible en: SECOT

Entradas relacionadas

  • Fractura: rotura total o parcial de un hueso por acción de una fuerza que supera su resistencia mecánica.
  • Fractura por compresión: fractura originada por una carga axial que aplasta el hueso, frecuente en cuerpos vertebrales.
  • Fractura en rodete: variante pediátrica de impactación metafisaria en la que el hueso cortical se abomba sin romperse por completo.
  • Fractura incompleta: fractura en la que el trazo no atraviesa todo el espesor del hueso, preservando parte de la continuidad cortical.

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