DICCIONARIO MÉDICO

Esclerodermia

La esclerodermia es una enfermedad autoinmune crónica que se caracteriza por el endurecimiento y engrosamiento progresivo de la piel, consecuencia de una acumulación anómala de colágeno en los tejidos. Puede limitarse a la piel (esclerodermia localizada o morfea) o extenderse a órganos internos como los pulmones, el corazón, los riñones y el aparato digestivo, configurando entonces la esclerosis sistémica. Afecta con mayor frecuencia a mujeres que a hombres y suele diagnosticarse entre los 30 y los 50 años de edad.

Qué es la esclerodermia

El término procede del griego σκληρός (sklerós, "duro") y δέρμα (dérma, "piel"), con un significado literal transparente: piel dura. La voz fue acuñada en francés como sclérodermie por Élie Gintrac, quien en 1847 publicó una nota titulada "Note sur la sclérodermie" en el Journal de médecine de Bordeaux. Al español llegó apenas un año después, en 1848, cuando el Boletín de Medicina, Cirugía y Farmacia de Madrid dio noticia del hallazgo de los médicos franceses Forget y Thirial, quienes denominaban la enfermedad como "esclerema de los adultos" o "esclerodermia". El artículo, con cierta ironía, señalaba que la dolencia ya era conocida desde 1818.

Desde el punto de vista nosológico, la esclerodermia no designa una entidad única sino un grupo de procesos que comparten la fibrosis cutánea como rasgo definitorio. La forma localizada afecta exclusivamente a la piel y al tejido subcutáneo; la forma sistémica compromete, además, vasos sanguíneos y vísceras. Esa distinción tiene consecuencias clínicas relevantes, porque el pronóstico y la evolución difieren de forma notable entre una y otra.

Mecanismo de la fibrosis en la esclerodermia

Se desconoce la causa última de la enfermedad. Lo que se ha documentado con razonable consistencia es la confluencia de tres procesos patológicos: una lesión vascular precoz, una activación inmunitaria anómala y una producción excesiva de colágeno por parte de los fibroblastos. No se trata de tres fenómenos independientes que coinciden por casualidad; hay indicios sólidos de que se retroalimentan.

La lesión endotelial es, probablemente, el evento inicial. Los capilares se dañan, se producen espasmos vasculares (el fenómeno de Raynaud es muchas veces la primera manifestación) y la hipoxia tisular resultante activa a los fibroblastos. Estos comienzan a depositar colágeno en cantidades que el tejido no necesita. La piel se vuelve tirante, pierde elasticidad, y en las formas sistémicas el proceso se reproduce en las paredes de los vasos y en el intersticio de pulmones, riñones o corazón.

Factores genéticos, hormonales y ambientales modulan el riesgo. Se ha asociado la exposición a sílice, cloruro de vinilo y ciertos disolventes orgánicos con el desarrollo de cuadros semejantes a la esclerodermia, lo que sugiere que el desencadenante puede ser exógeno en algunos casos.

Formas clínicas principales

Esclerodermia localizada. Afecta solo a la piel y, en ocasiones, al tejido subyacente. La variante más frecuente es la morfea, que se presenta como placas induradas de bordes eritematosos. Otra variante, la esclerodermia lineal, produce bandas de piel endurecida a lo largo de una extremidad o del rostro; cuando atraviesa la frente, recibe el nombre de golpe de sable. La esclerodermia localizada no suele progresar a formas sistémicas, dato que conviene subrayar porque genera confusión con frecuencia.

Esclerosis sistémica limitada. Se conocía clásicamente como síndrome CREST, acrónimo de calcinosis, fenómeno de Raynaud, dismotilidad esofágica, esclerodactilia y telangiectasia. La afectación cutánea se circunscribe a manos, pies y cara. Representa cerca del 80 % de los casos de esclerosis sistémica y tiende a evolucionar de forma más lenta, pero no es benigna: la hipertensión pulmonar constituye una complicación relevante.

Esclerosis sistémica difusa. La induración cutánea se extiende de forma proximal al tronco y las extremidades. Progresa con mayor rapidez y conlleva un riesgo más elevado de afectación pulmonar intersticial y de crisis renal esclerodérmica.

Gintrac, Forget y la polémica de 1847

Élie Gintrac, profesor de clínica médica en Burdeos, propuso el término esclerodermia en septiembre de 1847, pero la prioridad del descubrimiento fue inmediatamente disputada. Forget y Thirial, en Estrasburgo, reclamaron haber descrito la enfermedad bajo el nombre de "esclerema de los adultos". En realidad, descripciones compatibles con la entidad existían desde al menos 1753, cuando Carlo Curzio publicó en Nápoles el caso de una joven con endurecimiento generalizado de la piel. La aportación de Gintrac consistió, más que en descubrir la enfermedad, en darle un nombre que perduró.

Medio siglo más tarde, en 1945, Robert Goetz introdujo el concepto de esclerosis sistémica progresiva para subrayar que la enfermedad no se limitaba a la piel. Esa ampliación nosológica sigue vigente.

Diferenciación con entidades relacionadas

Dermatoesclerosis designa el endurecimiento cutáneo como hallazgo genérico, independientemente de la causa. Puede aparecer en la insuficiencia venosa crónica o en procesos inflamatorios sin relación con la esclerodermia. No implica mecanismo autoinmune.

El adjetivo esclerodermoide califica lesiones o cuadros que recuerdan a la esclerodermia por su aspecto (piel indurada, brillante, adherida) pero que obedecen a otras causas: fascitis eosinofílica, escleromixedema, enfermedad de injerto contra huésped, porfiria cutánea tarda. Reconocer la diferencia es relevante porque la actitud clínica cambia por completo.

Sobre la relación entre esclerodermia y esclerosis sistémica: no son sinónimos estrictos. Esclerodermia es el término clásico que engloba las formas localizada y sistémica; esclerosis sistémica se refiere específicamente a la variante con afectación visceral. En la práctica clínica, sin embargo, es habitual que se usen de forma intercambiable.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra esclerodermia?

Del griego σκληρός (sklerós, "duro") y δέρμα (dérma, "piel"). El término fue acuñado en francés en 1847 por Élie Gintrac, médico de Burdeos, y pasó al español un año después a través de las reseñas de revistas médicas madrileñas. El nombre describe exactamente lo que el paciente nota al tacto: una piel que se endurece.

¿Es lo mismo esclerodermia que esclerosis sistémica?

No. Esclerodermia abarca tanto las formas localizadas (morfea, esclerodermia lineal) como las sistémicas. Esclerosis sistémica se reserva para las variantes con compromiso visceral. En la bibliografía clínica actual se tiende a usar esclerosis sistémica cuando se habla de la enfermedad como conectivopatía, pero el nombre clásico sigue siendo válido y más reconocible para la mayoría de los pacientes.

¿La esclerodermia localizada puede convertirse en sistémica?

La progresión de una forma localizada a una sistémica se produce muy rara vez. Son entidades que, pese a compartir el nombre y el mecanismo fibrótico, tienen perfiles inmunológicos y pronósticos distintos. Conviene aclararlo porque genera inquietud frecuente.

¿Qué relación tiene con el fenómeno de Raynaud?

Muy estrecha. El fenómeno de Raynaud, que consiste en espasmos vasculares en los dedos con cambios de coloración ante el frío, está presente en más del 90 % de los pacientes con esclerosis sistémica. En muchos casos aparece años antes que cualquier otro signo de la enfermedad, lo que le otorga un valor de alerta considerable.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Esclerodermia.
  2. Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel (NIAMS). Información de salud sobre la esclerodermia.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Esclerosis sistémica.
  4. Mayo Clinic en español. Esclerodermia.

Consulte también la información clínica completa sobre la esclerodermia

Si busca información sobre causas, manifestaciones clínicas y abordaje de esta enfermedad, puede consultar la ficha completa de la esclerodermia elaborada por el Servicio de Reumatología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la esclerodermia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Esclerosis sistémica: denominación actual de la forma de esclerodermia con afectación visceral.
  • Esclerodactilia: endurecimiento de la piel de los dedos, signo frecuente en la esclerosis sistémica.
  • Esclerodermoide: adjetivo que describe cuadros clínicos que imitan la apariencia de la esclerodermia sin serlo.
  • Esclerodermatoso: relativo o perteneciente a la esclerodermia.
  • Síndrome CREST: variante limitada de la esclerosis sistémica definida por cinco manifestaciones cardinales.
  • Morfea: forma localizada de esclerodermia con placas induradas en la piel.
  • Fenómeno de Raynaud: espasmo vascular de los dedos que precede con frecuencia a la esclerosis sistémica.
  • Conectivopatía: grupo de enfermedades autoinmunes del tejido conectivo al que pertenece la esclerodermia.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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