DICCIONARIO MÉDICO
Golpe de sable
El golpe de sable es un signo clínico consistente en un surco lineal hundido en la piel de la región frontoparietal, asociado a la esclerodermia lineal. El nombre procede de la expresión francesa coup de sabre (golpe de sable), por su semejanza con la cicatriz que dejaría el tajo de un arma blanca sobre la frente. El golpe de sable, denominado en la literatura dermatológica coup de sabre, es una variante de morfea lineal que afecta al polo cefálico. Se manifiesta como una banda de piel deprimida, esclerótica y, con frecuencia, discrómiga (hiperpigmentada o hipopigmentada), que discurre verticalmente por la frente y puede extenderse hacia el cuero cabelludo, donde produce una línea de alopecia cicatricial. La denominación francesa entró en el vocabulario médico en el siglo XIX, cuando los clínicos compararon esta depresión lineal con la marca que dejaría un sablazo. La imagen resultó tan elocuente que el término se adoptó sin traducción en la mayoría de las lenguas, aunque en español se emplea también la forma directa «golpe de sable». Desde el punto de vista histopatológico, el golpe de sable comparte los rasgos de la esclerodermia localizada: engrosamiento de las fibras de colágeno en la dermis, reducción del tejido adiposo subcutáneo y un infiltrado inflamatorio perivascular con predominio de linfocitos y células plasmáticas. La diferencia con las placas de morfea convencional radica en la disposición lineal y en la tendencia a afectar planos profundos: no solo la piel, sino el músculo, el periostio e incluso la tabla ósea subyacente. En los casos más graves se han documentado alteraciones neurológicas ipsilaterales (epilepsia, calcificaciones intracraneales, lesiones de sustancia blanca), lo que obliga a un estudio de imagen cerebral cuando la banda frontal se extiende en profundidad. Existe un debate nosológico sobre la relación entre el golpe de sable y la hemiatrofia facial progresiva o síndrome de Parry-Romberg. Ambas entidades pueden coexistir en el mismo paciente y comparten mecanismos autoinmunes, pero en la hemiatrofia facial la afectación del tejido graso y muscular predomina sobre la esclerosis cutánea. Algunos autores las consideran un espectro continuo; otros prefieren tratarlas como entidades distintas que ocasionalmente se solapan. El nombre pervivió porque resulta descriptivo de inmediato. Quien ve la lesión entiende la metáfora sin necesidad de explicación adicional, y eso le ha dado al epónimo una longevidad que otros nombres decimonónicos no han tenido. Sí, aunque la localización frontoparietal es la más frecuente. Se han descrito formas que afectan la línea media facial hasta la nariz o el labio superior, y variantes que se extienden a la región temporal. No exactamente. El golpe de sable se define por la esclerosis cutánea lineal, mientras que la hemiatrofia facial progresiva implica una pérdida de volumen del tejido graso, muscular y óseo de una hemicara sin que la piel presente necesariamente esclerosis. Las dos condiciones pueden coexistir, y hay especialistas que las sitúan dentro de un mismo espectro, pero sus manifestaciones predominantes y su evolución clínica difieren lo suficiente como para mantener la distinción.Qué es el golpe de sable
Naturaleza de la lesión y su relación con la esclerodermia localizada
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «golpe de sable» y no se usa un término más moderno?
¿Puede aparecer fuera de la frente?
¿Es lo mismo que la hemiatrofia facial progresiva?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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