DICCIONARIO MÉDICO
Epidermólisis ampollar hereditaria
La epidermólisis ampollar hereditaria (también llamada epidermólisis ampollosa congénita o epidermólisis bullosa) comprende un grupo de genodermatosis caracterizadas por una fragilidad extrema de la piel y las mucosas. Se estima que afecta a unos 20 recién nacidos por cada millón de nacimientos, y se reconocen cuatro tipos principales con más de treinta subtipos en total. El concepto agrupa un conjunto de enfermedades en las que una mutación genética impide que la epidermis se mantenga firmemente unida a las capas subyacentes de la piel. El resultado es la formación de ampollas, erosiones y heridas ante estímulos mecánicos que en una piel sana no producirían lesión alguna: el roce de la ropa, la presión al caminar o el simple contacto con un objeto. El término combina el griego ἐπί (epí, «sobre»), δέρμα (dérma, «piel»), λύσις (lýsis, «disolución») y el latín ampulla («vejiga, burbuja»). La enfermedad suele manifestarse desde el nacimiento o durante los primeros meses de vida, con una gravedad que varía enormemente entre un subtipo y otro: desde formas muy localizadas que apenas limitan las actividades cotidianas hasta formas generalizadas graves que comprometen mucosas, crecimiento y esperanza de vida. La piel normal depende de un sistema de anclaje escalonado para mantener la epidermis adherida a la dermis. En la capa más superficial, los filamentos intermedios de queratina 5 y queratina 14 forman el esqueleto interno de los queratinocitos basales. Debajo, los hemidesmosomas anclan la cara basal del queratinocito a la lámina basal, donde la laminina 332 actúa como pegamento molecular. Un nivel más abajo, las fibrillas de anclaje de colágeno VII fijan la lámina basal a la dermis papilar. Cuando alguno de estos componentes está ausente o es defectuoso por una mutación, la piel se rompe justo en ese nivel. Ese plano de rotura es lo que permite clasificar los cuatro tipos principales de la enfermedad. Epidermólisis ampollosa simple. Las mutaciones afectan a los genes KRT5 o KRT14, que codifican las queratinas del citoesqueleto de los queratinocitos basales. El plano de clivaje es intraepidérmico, dentro de la propia capa basal de la epidermis. Es la forma más frecuente del grupo y su herencia suele ser autosómica dominante. Se divide, entre otros, en un subtipo localizado (la forma clásica de Weber-Cockayne, con ampollas limitadas a manos y pies) y un subtipo generalizado (la forma de Koebner, con ampollas diseminadas desde el nacimiento). Existe una tercera variante clásica, la de Dowling-Meara, que se distingue por una distribución herpetiforme de las lesiones. Epidermólisis ampollosa juntural. Aquí las mutaciones recaen sobre genes que codifican componentes de la zona de la membrana basal, como la laminina 332, el colágeno XVII o la integrina α6β4. Las ampollas se forman en la unión dermoepidérmica (la «juntura»). La herencia es autosómica recesiva. El subtipo más grave es el de Herlitz, que cursa con afectación extensa de mucosas (oral, esofágica, respiratoria) y comporta una mortalidad elevada en el primer año de vida, generalmente por sepsis o fallo respiratorio. Epidermólisis ampollosa distrófica. Las mutaciones del gen COL7A1, que codifica el colágeno tipo VII, generan ampollas por debajo de la lámina densa. La cicatrización es llamativa: la piel sana con cicatrices atróficas, formación de milia (pequeños quistes blanquecinos) y, en las formas recesivas graves, pseudosindactilia (fusión progresiva de los dedos bajo la cicatriz). La variante distrófica recesiva grave (antes Hallopeau-Siemens) conlleva un riesgo elevado de desarrollar carcinoma de células escamosas en las áreas de cicatrización crónica, un dato que marca el seguimiento a largo plazo. Síndrome de Kindler. La cuarta categoría se definió de forma independiente y se incorporó al consenso clasificatorio en 2008. Se debe a mutaciones en el gen FERMT1 (fermitina 1). Un rasgo distintivo es la fotosensibilidad, que no aparece en los otros tres tipos, y la poiquilodermia progresiva (atrofia cutánea, cambios de pigmentación y telangiectasias). Según el Registro Nacional de Epidermólisis Ampollosa de Estados Unidos, la incidencia estimada es de 20 recién nacidos por cada millón de nacimientos. No se ha descrito predilección por sexo ni por grupo étnico. La forma simple representa la mayoría de los casos diagnosticados; la distrófica es la segunda en frecuencia y la juntural, la tercera. El síndrome de Kindler es el menos habitual. Las cifras de prevalencia son difíciles de establecer con precisión porque las formas más leves (en especial la simple localizada) a menudo no llegan a recibir atención dermatológica especializada. Las asociaciones de pacientes hispanohablantes acuñaron este nombre para subrayar la fragilidad de la piel en la epidermólisis ampollar hereditaria, comparándola con las alas de una mariposa. También se emplea «piel de cristal». Ambas expresiones se han extendido ampliamente en medios de comunicación y campañas de sensibilización. Más de treinta, según la clasificación vigente. Se agrupan en los cuatro tipos principales (simple, juntural, distrófica y síndrome de Kindler), pero dentro de cada uno hay variantes que difieren en el gen afectado, la gravedad clínica y el patrón de herencia. A día de hoy, no. El abordaje es sintomático: protección de la piel frente a traumatismos, cuidado de las heridas, control del dolor y soporte nutricional. Se investigan terapias génicas y celulares en fases iniciales. Sí. El adjetivo «ampollosa» procede del latín ampulla y el adjetivo «bullosa» del latín bulla; ambos significan «con ampollas». La nomenclatura hispana emplea más a menudo «ampollosa» o «ampollar», mientras que la anglosajona prefiere «bullosa» (epidermolysis bullosa). Designan la misma enfermedad. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epidermólisis ampollar hereditaria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epidermólisis ampollar hereditaria
Biología de la unión dermoepidérmica y planos de clivaje
Tipos principales
Datos epidemiológicos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «piel de mariposa»?
¿Cuántos subtipos existen?
¿La epidermólisis ampollar hereditaria tiene cura?
¿Es lo mismo epidermólisis ampollosa que epidermólisis bullosa?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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