DICCIONARIO MÉDICO
Epicondilitis
La epicondilitis es una tendinopatía de inserción que afecta al tendón común de los músculos extensores del antebrazo en su origen sobre el epicóndilo lateral del húmero. Popularmente se la conoce como "codo de tenista", aunque la mayor parte de los casos se producen fuera del ámbito deportivo. Afecta al 1-3 % de la población general, con un pico de incidencia entre los 30 y los 50 años. El término combina el sustantivo epicóndilo (del griego ἐπί, epí, "sobre", y κόνδυλος, kóndylos, "nudillo") con el sufijo -itis, que en medicina designa inflamación. Sin embargo, el nombre resulta engañoso: los estudios histológicos publicados desde finales de la década de 1970 han demostrado que, en la mayoría de los cuadros crónicos, no existe infiltrado inflamatorio significativo. Lo que se observa al microscopio es una degeneración angiofibroblástica del tendón, con desorganización del colágeno, neovascularización desordenada y ausencia de células inflamatorias clásicas. Por este motivo, parte de la literatura reciente prefiere el término epicondilalgia lateral o, más genéricamente, tendinopatía lateral del codo. La primera descripción clínica se atribuye al médico alemán Friedrich Runge, quien en 1873 publicó un caso de dolor lateral de codo asociado a movimientos repetitivos del antebrazo. La vinculación con el tenis se popularizó años después, cuando el cirujano británico Henry Morris describió en 1882 el "lawn tennis elbow" en un artículo del periódico The Lancet. El nombre caló en la terminología anglosajona y de ahí pasó al español como "codo de tenista". El músculo que con mayor frecuencia se ve afectado es el extensor radial corto del carpo (ECRB), cuyo tendón se origina en la superficie anterior del epicóndilo lateral. Este músculo estabiliza la muñeca cuando el codo está extendido, función que resulta solicitada de forma constante durante las actividades de prensión y agarre. La sobrecarga repetida genera microroturas en las fibras de colágeno del tendón proximal del ECRB que, al repararse de manera incompleta, producen un tejido cicatricial desorganizado. Es un proceso acumulativo, no instantáneo. La zona de la lesión coincide con una franja de hipovascularización conocida del tendón, localizada entre uno y dos centímetros distal al punto de inserción ósea. Esta pobreza vascular ralentiza la reparación y facilita la cronicidad del cuadro. Estudios con ecografía Doppler muestran que, paradójicamente, el tendón dañado desarrolla una neovascularización anómala que no mejora el aporte nutritivo real al tejido. Como factor desencadenante, lo más frecuente es la sobrecarga mecánica por movimientos repetitivos de extensión de la muñeca y supinación del antebrazo. Pintores, electricistas, carniceros, cocineros y personas que trabajan con destornillador manual o teclado de ordenador durante muchas horas acumulan la mayor prevalencia. En el ámbito deportivo, además del tenis (en particular el revés a una mano con mala técnica), el pádel y el golf pueden desencadenar el cuadro. Otros factores menos evidentes incluyen la debilidad previa de la musculatura del hombro, que obliga a los extensores del antebrazo a compensar, y el uso de herramientas con mangos inadecuados para el tamaño de la mano del usuario. La dominancia manual influye: entre un 75 % y un 80 % de los casos afectan al brazo dominante. Desde hace décadas se arrastra un debate terminológico nacido de la discordancia entre el nombre y la fisiopatología real. El sufijo -itis presupone inflamación, pero el hallazgo histológico dominante es la degeneración tendinosa sin componente inflamatorio agudo (lo que técnicamente se denomina tendinosis). Ante esto, parte de la comunidad científica y varias sociedades de cirugía ortopédica han propuesto sustituir "epicondilitis" por "epicondilalgia lateral" (cuando se quiere resaltar el dolor como síntoma cardinal) o por "tendinopatía lateral del codo" (cuando se prefiere un descriptor anatomopatológico neutro). En la práctica médica cotidiana, "epicondilitis" sigue siendo el término más utilizado. Que el nombre sea impreciso no lo invalida como herramienta de comunicación entre profesionales y con pacientes; simplemente conviene saber que el proceso de fondo rara vez es una inflamación pura. Mientras la epicondilitis afecta a la cara lateral del codo (extensores), la epitrocleítis (o epicondilitis medial, "codo de golfista") compromete la cara interna, donde se insertan los flexores de la muñeca sobre el epicóndilo medial. La prevalencia de la epitrocleítis es entre cinco y siete veces menor que la de la forma lateral. Ambas comparten el mecanismo de sobrecarga repetitiva y la naturaleza degenerativa del tendón, pero difieren en la musculatura implicada, la localización del dolor y las actividades que las desencadenan. De "epicóndilo" (griego ἐπί + κόνδυλος, la prominencia ósea sobre el nudillo articular del húmero) más el sufijo -itis, "inflamación". La primera descripción del cuadro la publicó Friedrich Runge en 1873 en Alemania. En 1882, Henry Morris acuñó el nombre "lawn tennis elbow" en The Lancet. Sí, son sinónimos. "Codo de tenista" es el nombre coloquial; "epicondilitis lateral" el técnico. Pese al nombre, la mayoría de pacientes con este cuadro no juegan al tenis: la causa más habitual es la sobrecarga laboral por movimientos repetitivos del antebrazo. No en la mayoría de los casos crónicos. Los estudios histológicos muestran degeneración del colágeno tendinoso (tendinosis) sin infiltrado inflamatorio significativo. Solo en las fases iniciales y muy agudas puede haber un componente inflamatorio transitorio. No. La epicondilitis se localiza en la cara externa del codo (epicóndilo lateral, extensores); la epitrocleítis en la cara interna (epicóndilo medial, flexores). Comparten el mecanismo de sobrecarga, pero son entidades distintas con un abordaje clínico diferenciado. Consulte también la información clínica completa sobre el dolor de codo Si busca información sobre valoración clínica y abordaje del dolor en el codo, puede consultar la ficha completa sobre el dolor de codo elaborada por el Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epicondilitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epicondilitis
Mecanismo de la lesión tendinosa
Factores de riesgo
La cuestión terminológica: epicondilitis, epicondilalgia o tendinopatía
Diferenciación con la epitrocleítis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epicondilitis?
¿Es lo mismo epicondilitis que codo de tenista?
¿La epicondilitis es realmente una inflamación?
¿La epicondilitis es la misma lesión que la epitrocleítis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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