DICCIONARIO MÉDICO
Antebrazo
El antebrazo es la región anatómica del miembro superior comprendida entre el codo y la muñeca. Está formada por dos huesos largos, el radio y el cúbito, junto con una veintena de músculos, un complejo sistema vascular y tres nervios principales que discurren hacia la mano. En terminología anatómica, el término latino correspondiente es antebrachium, formado por el prefijo ante- (delante de) y brachium (brazo). La elección de ante- puede resultar confusa para el hablante actual de español, que usa «brazo» para referirse a toda la extremidad superior. En latín clásico, sin embargo, brachium (tomado del griego βραχίων, brachíōn) designaba específicamente la porción proximal, la que va del hombro al codo, de modo que antebrachium significaba la parte que queda «por delante del brazo propiamente dicho», es decir, la más alejada del tronco. Desde el punto de vista funcional, el antebrazo actúa como puente mecánico entre la articulación del codo y el carpo. Por él transitan los tendones, vasos y nervios que la mano necesita para ejecutar movimientos finos, pero su contribución más característica es otra: la capacidad de girar la palma hacia arriba (supinación) o hacia abajo (pronación) sin que el codo se mueva. Ese giro depende de la relación móvil entre el radio y el cúbito, un diseño mecánico que muy pocos animales poseen con el grado de libertad del ser humano. El cúbito ocupa la cara medial del antebrazo (la del dedo meñique). Es el hueso más largo de los dos y el que se articula de manera más estable con el húmero en el codo; su extremo proximal forma el olécranon, la prominencia ósea que se palpa fácilmente en la cara posterior del codo. El radio, situado en la cara lateral (la del pulgar), es más corto proximalmente pero se ensancha hacia la muñeca, donde soporta la mayor parte de la carga articular con los huesos del carpo. Ambos huesos están unidos a lo largo de su diáfisis por la membrana interósea, una lámina fibrosa resistente que cumple varias funciones a la vez: transmite fuerzas del radio al cúbito (y de ahí al húmero), sirve de origen para varios músculos profundos del antebrazo y separa el compartimento anterior del posterior. Durante la pronación, el radio cruza sobre el cúbito describiendo un arco; la membrana interósea se tensa para limitar el desplazamiento excesivo. Los veinte músculos del antebrazo se reparten en dos compartimentos. El anterior contiene los flexores y pronadores, organizados en capas superficial, intermedia y profunda. La mayoría comparten un origen común en el epicóndilo medial del húmero, y casi todos reciben inervación del nervio mediano, con la excepción del flexor cubital del carpo y la mitad medial del flexor profundo de los dedos, que dependen del nervio cubital. El compartimento posterior alberga los extensores y supinadores, inervados íntegramente por el nervio radial. Hay un detalle que llama la atención a los estudiantes de anatomía: el braquiorradial, un músculo flexor del codo, se localiza en el compartimento posterior y es el único flexor inervado por el nervio radial, lo que lo convierte en una doble excepción a la regla general. Los anatomistas lo explican por el trayecto embrionario del músculo, que migra desde el compartimento extensor hacia una función flexora sin cambiar de inervación. La arteria braquial se divide a la altura de la fosa cubital en dos ramas terminales: la arteria radial, que discurre por la cara lateral del antebrazo hasta la muñeca (donde se puede palpar el pulso radial), y la arteria cubital, que sigue un trayecto medial acompañada del nervio cubital. Ambas arterias se comunican mediante anastomosis y forman arcos vasculares en la mano que garantizan la irrigación de los dedos incluso si una de las dos vías se ocluye parcialmente. La confusión se debe a un desplazamiento del significado de «brazo» en español. En latín, brachium era solo la parte proximal (hombro-codo). Antebrachium era lo que está «por delante de» esa parte, es decir, más distal, más cerca de la mano. Con el tiempo, «brazo» pasó a designar toda la extremidad, y el prefijo «ante-» dejó de resultar intuitivo. Dos: el radio (lateral, del lado del pulgar) y el cúbito (medial, del lado del meñique). Están unidos por la membrana interósea. Sí. El movimiento se llama pronosupinación. En la pronación, el radio cruza sobre el cúbito y la palma queda orientada hacia abajo; en la supinación, los dos huesos se disponen en paralelo y la palma mira hacia arriba. El eje de rotación pasa por la cabeza del radio en el extremo proximal y por la cabeza del cúbito en el distal. Se trata de una capacidad que los primates comparten con pocos grupos de mamíferos, y que en el ser humano alcanza un rango de unos 150 grados. Veinte, repartidos en un compartimento anterior (flexores y pronadores) y uno posterior (extensores y supinadores). Si desea profundizar en la anatomía del miembro superior, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el antebrazo
Esqueleto y membrana interósea
Compartimentos musculares e inervación
Vascularización
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «antebrazo» si está después del brazo?
¿Qué huesos forman el antebrazo?
¿El antebrazo puede girar sobre sí mismo?
¿Cuántos músculos tiene el antebrazo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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