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Dolor en el codo

"Los avances terapéuticos más interesantes en este campo son la artroscopia y las artroplastias o prótesis".

DR. SANTIAGO AMILLO GARAYOA
ESPECIALISTA. DEPARTAMENTO DE CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA

El antebrazo está formado por dos huesos, el cúbito y el radio, que se articulan entre sí en sus extremos superior e inferior para hacer posible la pronosupinación.

El movimiento de pronosupinación depende, no sólo de la perfecta integridad de las articulaciones radiocubitales superior e inferior, sino también exige la normalidad en toda la longitud de ambos huesos, así como la presencia de las incurvaciones anatómicas del radio.

Cualquier incurvación de estos elementos puede alterar la rotación del antebrazo y causar problemas en el codo.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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¿Cuáles son los síntomas habituales?

Los síntomas más habituales son:

  • Dolor en el codo.
  • Pérdida de fuerza.
  • Rigidez articular.
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Conozca qué es, por qué se produce y cómo se trata la epicondilitis o codo del tenista.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que padezca una epicondilitis

Distintos problemas de la articulación del codo

Es una afección extraarticular caracterizada por dolor y sensibilidad exquisita de la inserción de los músculos extensores del antebrazo.

La causa puede ser por un esfuerzo reiterado de los músculos extensores en la práctica del tenis, "codo de tenis" o de algún otro deporte. Puede englobarse dentro de las llamadas tendinopatías de inserción o tendinosis.

Aunque, habitualmente se denominen tendinitis, en los estudios anatomopatológicos no se han observado infiltrados inflamatorios. La lesión corresponde a un deterioro de la estructura de la colágena.

La clínica se caracteriza por dolor en la cara externa del codo irradiado, a menudo, hacia el dorso del antebrazo. Se exacerba al forzar los músculos extensores manteniendo el antebrazo en pronación. A la exploración puede encontrarse un punto doloroso a nivel del epicóndilo. La movilidad es completa y la radiografía no pone de manifiesto ninguna lesión.

Tratamiento: De no seguir espontáneamente una evolución favorable, después de tomar una serie de medidas preventivas, puede recurrirse a las infiltraciones de la inserción epicondílea de los músculos extensores. De fracasar éstas, puede recurrirse a la desinserción del origen de estos músculos. La rehabilitación es un tratamiento tanto pre como postoperatorio.

Es una lesión equivalente a nivel de la inserción de los flexores del antebrazo en la epitróclea.

Puede poner de manifiesto un punto doloroso a este nivel.

Tratamiento: será el de infiltración local. Raramente hará falta recurrir al tratamiento quirúrgico.

No es tan frecuente ni tan importante como a nivel de la rodilla y la cadera. Produce poco dolor, pero limita la movilidad.

Puede, por la formación de osteofitos a nivel del canal epitrócleocraniano, producir un compromiso del nervio cubital que requiera una operación.

La artrosis también puede afectar a la articulación húmero radial y producir alteraciones a nivel de la cabeza del radio, en ocasiones relacionada con traumatismos repetidos.

La bolsa de deslizamiento situada entre el olécranon y la piel no infrecuentemente se inflama, produciéndose un aumento de liquido que se denomina higroma o bursitis.

Las causas más frecuentes son los microtraumatismos, la bursitis traumática o el codo del estudiante (antes, actualmente de ordenador).

Se tratará si hay dolor o mucho líquido mediante la aspiración del líquido del interior de la bolsa. Si recidiva, se puede proceder a la extirpación de la bursa olecraniana.

En el codo, además de la inflamación de la bolsa olecraniana -bursitis-, es frecuente que haya lesión de vasos y nervios asociados, debido a las graves deformidades articulares que se producen.

La sinovitis crónica por depósitos de acido úrico en la articulación produce un deterioro del cartílago con geodas subcondrales y deformidad de la superficie articular en fases avanzadas.

Antes, como único tratamiento se proponía la artrodesis. Hoy, sin embargo, se tiende más a la sinovectomía, en los casos poco avanzados y a la colocación de prótesis en bisagra en casos graves.

Se afecta con más frecuencia la porción larga que se inserta en el tubérculo supraglenoideo de la escapula.

En deportistas, pueden producirse arrancamientos parciales o totales de la inserción glenoidea. Por técnicas artroscópicas se pueden comprobar las lesiones parciales y realizar su reinserción.

La tenosinovitis de la porción larga del bíceps con inflamación crónica de la vaina sinovial que la envuelve dentro del surco bicipital puede producir un deterioro del tendón si no se soluciona el problema con tratamientos conservadores.

Esto puede producir dolor y, a la larga, ruptura del tendón, apareciendo el signo de la bola caída. La sinovitis produce al bíceps dolor irradiado, que aumenta con la movilización y palpación.

El tratamiento puede ser:

Médico: con infiltraciones de antiinflamatorios-analgésicos que a la larga pueden producir una ruptura del tendón o bien electroterapia.
Quirúrgico: abriendo la corredera. En los casos en que aparezca un déficit de fuerza incapacitante por la ruptura, se puede aprovechar la fuerza de la masa muscular de la porción larga reinsertándola en el tendón de la porción corta o bien en el hueso.
Es posible que por esfuerzos bruscos en flexión del codo o por deportes se produzcan arrancamientos distales del tendón del bíceps, produciendo impotencia funcional para la flexión activa del codo.

En este caso, es necesario realizar la reinserción quirúrgica del tendón distal en el radio. Si no se realiza, aparece el signo de la bola ascendida y una importante perdida de fuerza de flexión del codo.

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Especialistas del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología

El Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología cubre de forma completa el amplio espectro de afecciones congénitas o adquiridas del sistema músculo-esquelético incluyendo los traumatismos y sus secuelas.

Desde 1986 la Clínica Universidad de Navarra cuenta con un excelente banco de tejido osteotendinoso para disponer de injertos óseos y ofrecer las mejores alternativas terapéuticas.

Organizados en unidades asistenciales

  • Cadera y rodilla.
  • Columna vertebral.
  • Extremidad superior.
  • Ortopedia pediátrica.
  • Tobillo y pie.
  • Tumores musculoesqueléticos.
Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

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