DICCIONARIO MÉDICO

Enfermedad de Bourneville

La enfermedad de Bourneville es el epónimo histórico de la esclerosis tuberosa, una facomatosis hereditaria multisistémica caracterizada por la formación de hamartomas en múltiples órganos. Recibe el nombre del neurólogo francés Désiré-Magloire Bourneville, que en 1880 publicó la primera descripción clinicopatológica del cuadro y le dio nombre nosológico. La denominación contemporánea preferente es complejo de esclerosis tuberosa.

Qué es la enfermedad de Bourneville

La enfermedad de Bourneville designa la entidad nosológica que hoy se conoce con preferencia como complejo de esclerosis tuberosa o, más brevemente, esclerosis tuberosa. Es una enfermedad genética autosómica dominante, con expresividad muy variable, que pertenece al grupo de las facomatosis —enfermedades hereditarias caracterizadas por la formación de hamartomas en derivados del ectodermo (sistema nervioso, piel, ojo) y otros órganos—.

Las facomatosis incluyen, junto a la enfermedad de Bourneville, la neurofibromatosis (tipo 1 y tipo 2), la enfermedad de Von Hippel-Lindau y la enfermedad de Sturge-Weber. Comparten un mecanismo común: la pérdida de función de genes supresores de tumores que regulan la proliferación celular, lo que conduce a la formación de tumores benignos en múltiples órganos.

Las manifestaciones del cuadro afectan a varios sistemas: el sistema nervioso central (tubérculos corticales, nódulos subependimarios, astrocitomas subependimarios de células gigantes), la piel (angiofibromas faciales, manchas hipocromas en hoja de fresno, fibromas ungueales), el riñón (angiomiolipomas), el corazón (rabdomiomas) y los pulmones (linfangioleiomiomatosis). La combinación clínica varía mucho entre individuos, incluso dentro de la misma familia.

Origen del epónimo: Désiré-Magloire Bourneville

Désiré-Magloire Bourneville (Garencières, Normandía, 1840 – París, 1909) es considerado uno de los padres fundadores de la neurología pediátrica. Estudió medicina en París por consejo de Louis Delasiauve, jefe del servicio de alienados del Hospicio de Bicêtre y amigo de la familia, que pronto se convirtió en su mentor. En 1865 fue nombrado interno de los hospitales de París y trabajó sucesivamente con Delasiauve y con Jean-Martin Charcot en La Salpêtrière, dos figuras centrales de la neurología francesa del siglo XIX.

En 1879 fue nombrado médico de Bicêtre, donde dirigió el servicio de niños alienados y epilépticos hasta 1905. Allí impulsó una reforma profunda del modelo asistencial: convirtió un asilo precario en un servicio médico-pedagógico organizado, fundó la primera escuela diurna para niños con discapacidad intelectual y promovió la formación de personal sanitario laico para sustituir a las órdenes religiosas que entonces atendían los hospitales franceses. Tras su jubilación dirigió la Fundación Vallée en Gentilly hasta su muerte.

El encuentro de Bourneville con la enfermedad que llevaría su nombre fue, en cierto sentido, fortuito. Sustituyendo a Delasiauve en La Salpêtrière, atendió a una niña llamada Marie, de quince años, con epilepsia desde la infancia y discapacidad intelectual grave. En la autopsia identificó múltiples lesiones cerebrales blanquecinas, duras al tacto, que describió como «tuberosidades escleróticas de las circunvoluciones cerebrales». Publicó el caso en 1880 en los Archives de neurologie bajo el título «Sclérose tubéreuse des circonvolutions cérébrales: idiotie et épilepsie hémiplégique». La descripción asociaba por primera vez tres elementos clínicos —epilepsia, discapacidad intelectual y lesiones cerebrales tuberosas— como una entidad nosológica autónoma.

Bourneville continuó estudiando el cuadro en los años siguientes. En 1881 publicó, junto a Édouard Brissaud, el caso de un niño de cuatro años con la misma combinación clínica, en el que se documentaron además nódulos subependimarios cerebrales y pequeños tumores renales (angiomiolipomas). Bourneville fue así también el primero en describir el carácter multisistémico de la entidad. La dermatólogo británico John James Pringle añadiría en 1890 la descripción de los angiofibromas faciales —entonces erróneamente llamados «adenomas sebáceos»—, completando la facomatosis tal como hoy la reconocemos.

Del epónimo a la nomenclatura genética: TSC1 y TSC2

La denominación enfermedad de Bourneville dominó la literatura científica hasta bien entrado el siglo XX. Heinrich Vogt, neurólogo alemán, publicó en 1908 la tríada clásica que durante décadas sirvió de criterio reconocible: epilepsia, discapacidad intelectual y angiofibromas faciales. La tríada de Vogt resultó incompleta —solo un tercio de los pacientes presenta los tres elementos a la vez— y ha sido sustituida por sistemas de criterios clínicos más amplios.

El cambio decisivo se produjo en la década de 1990 con la identificación de los dos genes responsables: TSC2 en el cromosoma 16 (16p13.3), identificado en 1993, y TSC1 en el cromosoma 9 (9q34), identificado en 1997. Codifican respectivamente la tuberina y la hamartina, proteínas que forman un complejo regulador clave de la vía mTOR (mammalian target of rapamycin), implicada en el control del crecimiento y la proliferación celular.

El reconocimiento del eje TSC-mTOR transformó la comprensión del cuadro y abrió una vía terapéutica específica: los inhibidores de mTOR, como sirolimus y everolimus, son hoy el primer abordaje farmacológico dirigido al mecanismo molecular de la enfermedad. A partir de los años 2000 la denominación complejo de esclerosis tuberosa (tuberous sclerosis complex, TSC) se ha impuesto en la literatura científica internacional, mientras que enfermedad de Bourneville se mantiene como denominación histórica de uso preferente en la tradición francófona y en los textos clásicos.

Diferenciación con otras facomatosis

Neurofibromatosis tipo 1 (enfermedad de Von Recklinghausen). Comparte con el cuadro de Bourneville el carácter de facomatosis y la herencia autosómica dominante. Difiere en las manifestaciones cutáneas (manchas café con leche, neurofibromas cutáneos, pecas axilares) y en los hallazgos tumorales característicos (gliomas ópticos, neurofibromas plexiformes). El gen responsable es NF1 (17q11.2).

Neurofibromatosis tipo 2. Forma genéticamente distinta, por mutaciones del gen NF2 (22q12.2), caracterizada por schwannomas vestibulares bilaterales, meningiomas y ependimomas. Las manifestaciones cutáneas son escasas, frente a las de los cuadros de Bourneville y Recklinghausen.

Enfermedad de Von Hippel-Lindau. Facomatosis autosómica dominante con hemangioblastomas del sistema nervioso central, angiomas retinianos, feocromocitoma y carcinoma renal de células claras. El gen responsable, VHL, se localiza en 3p25.

Síndrome de Sturge-Weber. Facomatosis neurocutánea esporádica caracterizada por angioma facial en territorio del trigémino, angioma leptomeníngeo y glaucoma. Se diferencia del cuadro de Bourneville por la ausencia de hamartomas viscerales y por su carácter no hereditario.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre «enfermedad de Bourneville»?

Del apellido del neurólogo francés Désiré-Magloire Bourneville (1840-1909), médico del Hospicio de Bicêtre y discípulo de Jean-Martin Charcot. Publicó en 1880 la primera descripción clinicopatológica del cuadro tras una autopsia en una niña de quince años con epilepsia y discapacidad intelectual grave. El epónimo se consolidó en la literatura médica europea durante la primera mitad del siglo XX y se mantiene hoy junto a la denominación contemporánea complejo de esclerosis tuberosa, especialmente en la tradición francófona y en los textos históricos.

¿Es lo mismo que la esclerosis tuberosa?

Sí, designan la misma entidad. Enfermedad de Bourneville es el epónimo histórico clásico, hoy de uso decreciente en la literatura internacional. Esclerosis tuberosa o complejo de esclerosis tuberosa es la denominación descriptiva que se ha impuesto en la literatura científica contemporánea, sobre todo desde la identificación de los genes TSC1 y TSC2 en los años noventa. En el Diccionario Médico CUN, el desarrollo clínico, genético y de manejo del cuadro se recoge en la entrada esclerosis tuberosa.

¿Por qué se llama «esclerosis tuberosa»?

Por el aspecto macroscópico de las lesiones cerebrales que Bourneville observó en autopsia. Las circunvoluciones del cerebro de su paciente presentaban zonas blanquecinas, duras al tacto y de superficie ligeramente abultada, que él comparó con tubérculos —tubera, en latín, significa «protuberancias» o «nudosidades»—. La consistencia firme de las lesiones, debida a la gliosis acompañante, justifica el término esclerosis. La nomenclatura original de Bourneville, sclérose tubéreuse des circonvolutions cérébrales, se mantuvo en la literatura y dio nombre definitivo al cuadro.

¿Qué relación tuvo Bourneville con Charcot?

Una relación profesional estrecha y, en cierto modo, mutuamente influyente. Bourneville fue uno de los discípulos más activos de Charcot en La Salpêtrière, y le acompañó en buena parte de su investigación sobre la histeria y otras enfermedades neurológicas. Le dedicó además una labor editorial considerable: organizó la publicación de las obras completas de Charcot y fundó la revista Iconographie photographique de la Salpêtrière, donde se documentaron sistemáticamente los pacientes del servicio. La descripción de la enfermedad que lleva su nombre la hizo, sin embargo, fuera del entorno de Charcot, durante una sustitución de su mentor Louis Delasiauve.

¿Cuál fue la otra dimensión del trabajo de Bourneville?

Una dimensión política y social poco habitual entre los médicos académicos de su tiempo. Bourneville fue elegido concejal del ayuntamiento de París en 1876 y diputado por el Sena en la Asamblea Nacional francesa entre 1883 y 1889, y desde esos cargos impulsó reformas del sistema sanitario público, la profesionalización del personal de enfermería —hasta entonces casi exclusivamente religioso— y la mejora del manejo institucional de los niños con discapacidad intelectual. Promovió también la primera escuela diurna para niños con discapacidad intelectual en París y dirigió hasta su muerte la Fundación Vallée en Gentilly, dedicada al mismo fin. Por toda esta labor se le considera uno de los padres fundadores de la neurología pediátrica como disciplina autónoma.

Referencias

  1. Orphanet. Complejo esclerosis tuberosa.
  2. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos. Enfermedad de Bourneville.
  3. Neurosciences and History. Sociedad Española de Neurología. Bourneville.
  4. Arquivos de Neuro-Psiquiatria (SciELO). Désiré-Magloire Bourneville and his contributions to pediatric neurology.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Bourneville, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Esclerosis tuberosa: denominación contemporánea del mismo cuadro, con el desarrollo conceptual completo.
  • Facomatosis: grupo de enfermedades genéticas multisistémicas en el que se enmarca el cuadro.
  • Hamartoma: tipo de tumor benigno característico de las facomatosis.
  • Astrocitoma de esclerosis tuberosa: tumor cerebral asociado al cuadro.
  • Facoma: hamartoma retiniano que aparece con frecuencia en facomatosis.
  • Angiomiolipoma: tumor renal benigno habitual en el cuadro.
  • Adenoma sebáceo: denominación clásica (incorrecta) de los angiofibromas faciales del cuadro.
  • Fibroma: lesión cutánea benigna emparentada con los fibromas ungueales del cuadro.
  • Epilepsia: manifestación neurológica habitual y, con frecuencia, primer signo clínico.
  • Neurofibromatosis: otra facomatosis, en la diferenciación clínica.
  • Esclerosis: término general que da nombre a la afectación cerebral del cuadro.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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