DICCIONARIO MÉDICO
Adenoma sebáceo
El adenoma sebáceo es un tumor benigno que se origina en la glándula sebácea de la piel. Se presenta como un nódulo solitario, amarillento, bien delimitado, con localización preferente en la cara o el cuero cabelludo. Su principal relevancia clínica reside en que puede constituir el primer signo del síndrome de Muir-Torre, una predisposición hereditaria a neoplasias viscerales. Se trata de una neoplasia benigna de las glándulas sebáceas, las estructuras microscópicas de la dermis que producen el sebo cutáneo. La palabra «sebáceo» proviene del latín sebum («sebo», «grasa»), y «adenoma» combina las raíces griegas ἀδήν (adḗn, «glándula») y -ωμα (-ōma, «tumor»). La lesión aparece más frecuentemente en personas mayores de 60 años y es rara antes de la cuarta década. Histológicamente, el adenoma sebáceo consta de múltiples lóbulos bien circunscritos dentro de la dermis, separados por tabiques de tejido conectivo. Cada lóbulo reproduce, de forma esquemática, la arquitectura de la glándula sebácea normal: una corona periférica de células germinativas basaloides (pequeñas, con citoplasma escaso) rodea un centro ocupado por sebocitos maduros con citoplasma vacuolado y aspecto espumoso. Las células maduras predominan claramente sobre las germinativas, y la atipia está ausente. Esa proporción es precisamente lo que permite distinguirlo del carcinoma sebáceo, donde la relación se invierte. En 1958, Smith describió a un varón de 33 años con múltiples adenomas y carcinomas sebáceos en la cara que desarrolló simultáneamente un carcinoma de colon. Muir en 1967 y Torre en 1968 comunicaron, por separado, la evolución posterior del mismo paciente: nuevas neoplasias viscerales fueron apareciendo con los años. Para 1982 la asociación tenía ya nombre propio: síndrome de Muir-Torre. Hoy se sabe que el síndrome es una variante del síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario no polipósico). Comparten el mismo defecto molecular: mutaciones en los genes de reparación del ADN, sobre todo MLH1 y MSH2, que provocan inestabilidad de microsatélites. La presencia de un adenoma sebáceo, en particular cuando es múltiple o aparece en un paciente joven, obliga al dermatólogo a valorar la posibilidad de neoplasias internas asociadas, fundamentalmente colorrectales y genitourinarias. Conviene no confundir este adenoma sebáceo genuino con el llamado «adenoma sebáceo de Pringle». En 1890, el dermatólogo escocés John James Pringle describió las pápulas faciales de la esclerosis tuberosa utilizando ese nombre, pero se trataba de un error: las lesiones no son proliferaciones de glándulas sebáceas, sino angiofibromas compuestos por fibroblastos y vasos dilatados. El término sigue apareciendo en textos antiguos y genera confusión innecesaria. La hiperplasia sebácea es la lesión sebácea más frecuente de la cara en adultos. No es una neoplasia: consiste en un aumento del número de lóbulos sebáceos maduros alrededor de un folículo piloso dilatado, sin células germinativas atípicas ni patrón expansivo. Es inofensiva y no se asocia al síndrome de Muir-Torre. El carcinoma sebáceo, en cambio, sí es una neoplasia maligna. Lo caracterizan la atipia nuclear, las mitosis frecuentes y la infiltración de los tejidos vecinos. La localización periocular (en relación con las glándulas de Meibomio del párpado) es la más conocida, y su agresividad local y capacidad metastásica lo convierten en un tumor que no debe confundirse con un adenoma por exceso de confianza en la benignidad de las lesiones sebáceas. De la unión de tres raíces clásicas: ἀδήν (adḗn, «glándula»), -ωμα (-ōma, «tumor») y el adjetivo latino sebāceus, derivado de sebum («sebo», «grasa»). Designa, literalmente, un tumor glandular de la glándula productora de sebo. No necesariamente. La mayoría de los adenomas sebáceos son lesiones aisladas y benignas. Lo que obliga a investigar es la aparición de más de uno, la edad joven del paciente o la existencia de antecedentes familiares de cáncer colorrectal, porque en ese contexto el adenoma puede formar parte del síndrome de Muir-Torre. Son entidades completamente distintas, a pesar del nombre compartido. El adenoma sebáceo genuino es un tumor benigno de la glándula sebácea. El llamado «adenoma sebáceo de Pringle» es en realidad un angiofibroma facial asociado a la esclerosis tuberosa, y ni siquiera tiene componente sebáceo. El nombre se mantiene por inercia histórica. Si desea profundizar en conceptos asociados al adenoma sebáceo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el adenoma sebáceo
Marcador cutáneo del síndrome de Muir-Torre
Diferenciación con la hiperplasia y el carcinoma sebáceos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «adenoma sebáceo»?
¿Tener un adenoma sebáceo significa que hay cáncer?
¿Es lo mismo «adenoma sebáceo» que «adenoma sebáceo de Pringle»?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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