DICCIONARIO MÉDICO
Disrafia
Disrafia designa el mismo concepto que disrafismo: una malformación congénita causada por la fusión incompleta de las estructuras de la línea media dorsal del embrión, típicamente el tubo neural y los arcos vertebrales. Ambas formas se recogen en el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina; en la literatura neurocientífica actual predomina disrafismo, mientras que disrafia conserva presencia en textos clásicos y en el lenguaje docente. La disrafia es una anomalía embrionaria del cierre de la línea media dorsal. La forma más frecuente y estudiada es la disrafia espinal, en la que el defecto se localiza en el segmento vertebral y afecta a la médula, las meninges, los arcos vertebrales o la piel que los cubre. Existen también disrafias craneales, con expresión clínica muy distinta, y variantes con médula anclada o con lipomas espinales. La espina bífida es su expresión clínica más conocida. La palabra procede del griego δυς- (dys-, alteración) y ῥαφή (rhaphé, costura o sutura). El sufijo -ia forma el nombre abstracto de la cualidad, frente al sufijo -ismo (disrafismo), que en el uso médico ha llegado a designar preferentemente la condición patológica. Se trata de un matiz sutil: los diccionarios especializados aceptan ambas formas como sinónimas. Disrafia espinal abierta. El tejido nervioso queda expuesto porque la piel no llega a cerrarse sobre el defecto. Incluye el mielomeningocele, la variante más grave, y la raquisquisis, con exposición extensa de la médula. Disrafia espinal oculta. El defecto queda cubierto por piel de aspecto normal o con estigmas discretos: un mechón de pelo, una fosita profunda, un lipoma subcutáneo, un hemangioma. La médula puede quedar anclada al saco dural, con manifestaciones tardías (dolor lumbar, alteraciones esfinterianas, escoliosis). Disrafia craneal. Menos frecuente. Comprende el encefalocele y la anencefalia, que resulta del fallo de cierre del extremo craneal del tubo neural y es incompatible con la vida. La entrada del diccionario que desarrolla la embriología del cierre del tubo neural, la clasificación detallada, los factores de riesgo (déficit de folato, antiepilépticos, diabetes materna) y las consecuencias funcionales es la de disrafismo. Allí se explican también las variantes menos frecuentes como la diastematomielia y el seno dérmico. Ambos términos designan la misma condición y ambos son correctos. El uso mayoritario en la neurocirugía y la neuropediatría contemporáneas es disrafismo. Disrafia se ve todavía en manuales de embriología, en textos clásicos y en el lenguaje académico. No hay diferencia clínica ni conceptual entre uno y otro. Del griego δυς- (dys-, alteración) y ῥαφή (rhaphé, costura o sutura). Rhaphé era la costura del sastre que unía dos piezas de tela; en anatomía embrionaria la imagen encaja de forma precisa con la fusión de los dos bordes del tubo neural que deben encontrarse en la línea media dorsal. Sí, la mayoría de las formas abiertas se detectan en la ecografía obstétrica del segundo trimestre. La determinación de alfafetoproteína en el cribado bioquímico también aporta información. Las formas ocultas suelen escapar al cribado prenatal y se diagnostican después del nacimiento por los signos cutáneos lumbosacros o por la aparición tardía de síntomas neurológicos. Para el desarrollo completo del concepto y sus variantes, consulte:Qué es una disrafia
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre disrafia y disrafismo?
¿De dónde viene la palabra?
¿Se puede detectar una disrafia antes del nacimiento?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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