DICCIONARIO MÉDICO
Digitálicos
Los digitálicos son una familia farmacológica clásica de la cardiología, formada por glucósidos extraídos de plantas del género Digitalis (la dedalera y sus especies afines) y por algunos derivados semisintéticos. Su rasgo distintivo es la inhibición de la bomba sodio-potasio ATPasa del miocardio, con el consiguiente aumento de la contractilidad cardíaca. En la Clasificación ATC ocupan el subgrupo C01AA (glucósidos de digital), dentro de los cardiotónicos. El nombre digitálico procede directamente del género botánico Digitalis, latinización renacentista de la voz vulgar germánica Fingerhut (dedal), inspirada en la forma de las corolas tubulares de la planta. Leonhart Fuchs, médico y botánico alemán, acuñó el término Digitalis en su herbario De Historia Stirpium (1542). Todos los compuestos de esta familia son cardenólidos: moléculas con un núcleo esteroideo, un anillo de lactona pentagonal y una cadena de azúcares que modula su solubilidad y su perfil farmacocinético. Es la parte glucídica la que da nombre al grupo (glucósidos), y es el núcleo esteroideo el que se ancla a la enzima diana. La entrada de la digital en la medicina occidental está fechada con inusual precisión. El médico y botánico inglés William Withering publicó en 1785 su An Account of the Foxglove and Some of its Medical Uses, donde documentaba diez años de observaciones sobre 163 pacientes tratados con infusiones de hojas de Digitalis purpurea por hidropesía cardíaca. Fue el primer estudio sistemático de un fármaco cardioactivo del que se tiene constancia. Ese texto sigue considerándose el acta fundacional de la farmacología cardiovascular moderna. La diana molecular de todos los digitálicos es la ATPasa dependiente de sodio y potasio (Na+/K+-ATPasa) situada en la membrana del cardiomiocito. Al inhibirla, sube la concentración intracelular de sodio; esa acumulación frena a su vez el intercambiador Na+/Ca2+ en su modo habitual de expulsión, y el calcio retenido en el citoplasma queda disponible para las proteínas contráctiles. El resultado es un aumento del inotropismo (fuerza de contracción) sin que aumente proporcionalmente el consumo de oxígeno del miocardio, un rasgo poco frecuente entre los fármacos cardioactivos. A la acción directa sobre la ATPasa se suma una acción indirecta, mediada por el nervio vago. Los digitálicos aumentan el tono parasimpático sobre el nódulo sinoauricular y el nodo auriculoventricular. La frecuencia cardíaca baja (cronotropismo negativo) y la conducción auriculoventricular se enlentece (dromotropismo negativo). Esa combinación explica por qué un mismo grupo farmacológico se utiliza tanto para reforzar la contracción en el corazón insuficiente como para frenar la respuesta ventricular en la fibrilación auricular. Dos especies del género Digitalis son las fuentes tradicionales de estos compuestos. La Digitalis purpurea, la dedalera común europea, proporciona sobre todo digitoxina. La Digitalis lanata, o dedalera lanuda, originaria de los Balcanes y el este de Europa, es la que suministra industrialmente la digoxina y los lanatósidos; su rendimiento en glucósidos extraíbles es mayor que el de la purpurea, y por eso desplazó a esta última como cultivo farmacéutico de referencia a mediados del siglo XX. Del mismo grupo químico, aunque de otras plantas y de otros animales, forman parte la ouabaína (aislada del Strophanthus gratus por Arnaud en 1888) y la bufotenina de ciertos sapos, sin uso clínico actual. La digoxina es el único digitálico con comercialización activa en España y el que dispone de mayor volumen de evidencia clínica en su clase. La digitoxina, con vida media mucho más larga y eliminación sobre todo hepática, mantiene autorización en algunos países europeos pero no en el español. Los lanatósidos y la metildigoxina son derivados semisintéticos con perfil farmacocinético modificado. Todos comparten la misma diana molecular y las mismas indicaciones básicas; lo que los distingue es la ruta de eliminación y la duración de acción, no el mecanismo. La característica que más ha marcado el uso clínico de los digitálicos es su índice terapéutico estrecho. La diferencia entre la concentración plasmática que produce el efecto buscado y la que produce toxicidad es pequeña, y factores como la función renal, la potasemia o el uso concomitante de otros fármacos pueden desplazarla con facilidad. Por eso el seguimiento se apoya en la medida periódica de la digoxinemia, y por eso la introducción de los antiarrítmicos modernos y de otros inotrópicos ha ido reduciendo su cuota en la práctica cardiológica. Aun así, ninguna alternativa reproduce con exactitud su combinación de inotropismo positivo, bradicardización vagal y neutralidad sobre la presión arterial. Es esa peculiaridad la que ha mantenido a la digoxina en las guías europeas de insuficiencia cardíaca y de fibrilación auricular durante más de dos siglos. Aminas simpaticomiméticas (dopamina, dobutamina). Actúan sobre receptores β1 adrenérgicos y aumentan tanto la contractilidad como la frecuencia cardíaca. Uso hospitalario, intravenoso, en cuadros agudos. Los digitálicos, por vía oral y con acción bradicardizante, ocupan un espacio distinto. Inhibidores de la fosfodiesterasa III (milrinona). Aumentan el AMPc intracelular y elevan el calcio disponible para la contracción. Producen inotropismo positivo y vasodilatación (efecto inodilatador), a diferencia del perfil predominantemente inotrópico y bradicardizante de los digitálicos. Sensibilizadores del calcio (levosimendán). Aumentan la afinidad de la troponina C por el calcio sin modificar sus concentraciones. El mecanismo no comparte nada con la inhibición de la ATPasa. Del género botánico Digitalis, latinización del término germánico que designa el dedal. Fuchs escogió ese nombre en 1542 por la forma tubular acampanada de las flores de la planta, que recuerda al dedal de coser. El adjetivo digitálico pasó al vocabulario médico en el siglo XIX, cuando la farmacología empezó a estudiar los principios activos aislados de la dedalera. No. Digital es el nombre popular de la planta y también, en textos antiguos, del extracto crudo de sus hojas. Digitálicos es la familia farmacológica que agrupa a todos los glucósidos con este mecanismo, sean naturales o semisintéticos. Digoxina es un miembro concreto de esa familia, el único con ficha técnica vigente en España. Porque su perfil no se solapa exactamente con el de ningún fármaco moderno. Enlentecen el corazón y a la vez aumentan su fuerza de contracción, cosa que no hacen las aminas adrenérgicas ni los inhibidores de la fosfodiesterasa. En pacientes con insuficiencia cardíaca sistólica y fibrilación auricular simultáneas, la digoxina sigue ocupando un lugar propio en las guías europeas. Porque el potasio y los digitálicos compiten por el mismo punto de unión en la ATPasa Na+/K+. Si la potasemia baja (por diuréticos, por vómitos, por falta de aporte), el digitálico se une con más facilidad a su diana y su efecto se amplifica hasta niveles tóxicos, incluso con concentraciones plasmáticas que en otro contexto serían seguras. Lo contrario ocurre en la hiperpotasemia grave, que puede anular el efecto terapéutico. Si desea ampliar información sobre los conceptos vinculados a los digitálicos, puede consultar:Qué son los digitálicos
Mecanismo de acción
Fuentes vegetales y miembros de la familia
Índice terapéutico y particularidades farmacológicas
Diferenciación con otros grupos inotrópicos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra digitálico?
¿Digital, digitálicos y digoxina son la misma cosa?
¿Por qué se siguen usando si son fármacos tan antiguos?
¿Por qué es tan importante vigilar el potasio con estos fármacos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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